No daré hijos, daré versos: el erotismo en prosas y poesía

Con un impecable escenario ambientado en la época de 1900, la dramaturgia uruguaya presentó en el Teatro Bolívar su obra propuesta para el Festival Internacional de Teatro de Caracas, No daré hijos, daré versos, un homenaje artístico a su compatriota poetisa, Delmira Agustini.

Texto: Ciudad Caracas 

Desarrollada por la agrupación Teatro La Morena, la obra recrea el sentir de una mujer, quien a través de sus versos desborda todo el erotismo y la pasión que la queman internamente, y que ante una sociedad conservadora, debe mantener la compostura que se espera de una mujer de su clase.

Los diálogos, magistralmente presentados con fragmentos de las poesías de Delmira, permiten que seis actores vayan entrelanzando una historia que se mueve por varios elementos: El deseo de vivir intensa y libremente; los códigos de una familia conservadora uruguaya a inicios del siglo XX; el deseo de amar sin ataduras; la rebeldía y la explosión de una mujer, que como muchos afirman, vivió adelantada a su época.

Reflexiva y picante, la obra se divide en tres momentos. El primero sobre una cama, donde los seis actores, tres mujeres y tres hombres, interpretan simultáneamente al Delmira y su marido, sus intensas conversaciones dejan claro la vida a medias que lleva la poetisa. Posteriormente, en un revuelo los mismos intérpretes arman una segunda escenografía, una sala de casa de dicha época, allí adoptando nuevos papeles: narradora, padre, hermano, madre, esposo y Delmira, presentan el círculo de vida al que estaba condenada.

Cada detalle se fue presentando con una chistosa ironía, que más que risas, dejó en los espectadores, análisis. Para finalizar el tercer acto rompió con el esquema tradicional del teatro, puesto que los actores realizaron una exposición de quién fue Delmira y cómo fue que ellos decidieron realizar este homenaje a una mujer que desde su óptica, merece mayor reconocimiento de la sociedad uruguaya.

Biografía Mínima

Delmira Agustini

Poeta uruguaya nacida en Montevideo en 1886, en el seno de una familia burguesa descendiente de alemanes, franceses y porteños. Desde muy corta edad incursionó en el campo poético publicando su primer poemario, El libro blanco en 1907. Luego aparecieron Cantos de la mañana en 1910 y Los cálices vacíos. Mujer de gran sensibilidad y sensualismo, asombró a Montevideo y Buenos Aires con sus libros de versos. Contrajo matrimonio en 1913. Su matrimonio fracasó a los dos meses, y un año después, en 1914, murió asesinada por su marido quien se suicidó después.

Fragmento

Amor

Lo soñé impetuoso,  formidable y ardiente;

hablaba el impreciso lenguaje del torrente;

era un mar desbordado de locura y de fuego,

rodando por la vida como un eterno riego.

(…)

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