Gabriel Saldivia: La Biblioteca Nacional ha cumplido un gran papel en salvar libros y rescatar manuscritos

En una velada llena de anécdotas y gratos recuerdos, se convirtió la actividad conmemorativa del 50° aniversario de la creación de las colecciones de Referencia, Libros Raros y Manuscritos, del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, que se llevó a cabo este jueves 15 de agosto en la sala Hugo Chávez, ubicada en la entrada de los Servicios de Atención al Público.

Texto: FBN

Santos Himiob, bibliotecólogo jubilado de la institución en la que ocupó diversos cargos a lo largo de más de 30 años, fue referencista de ambas colecciones, gran conocedor de la institución, y autor del libro que recoge la historia de la Biblioteca Nacional, inició las presentaciones con su ponencia “Colecciones Fundacionales de la Bibliotecas Nacional, 50 años (1969-2019)”.

Apoyado con fotografías que dan cuenta de los antecedentes de estos servicios, que iniciaron en agosto de 1969, en la vieja sede de la esquina de San Francisco, Himiob fue relatando sus respectivas historias, que no son otros que los de la propia Biblioteca Nacional.

Seguidamente, Gabriel Saldivia, recientemente jubilado como director de la división de Libros Raros y Manuscritos, destacó la importancia que para la preservación de la memoria documental del país ha tenido la Biblioteca Nacional, junto a la participación y el compromiso de trabajadores bibliotecarios, conscientes de la necesidad de preservar las fuentes documentales.

Luego de recordar a destacados bibliotecarios que pasaron por dicha división, tales como su fundador, Iván Drenikoff; Mercedes López, Mario Di Giacomo y Jorge López Falcón, entre otros, Saldivia afirmó que la Biblioteca Nacional “ha cumplido un gran papel en salvar libros y rescatar manuscritos”.

A partir de diversas y jocosas anécdotas, el poeta Saldivia contó cómo se había involucrado con importantes personajes como Teresa de la Parra, Rufino Blanco Fombona, Francisco Herrera Luque, Enrique Bernardo Núñez y Miyó Vestrini, entre muchos otros escritores que legaron sus manuscritos a la Biblioteca Nacional.

“Que triste sería pasar por los días y las noches del mundo, sin dejar siquiera una palabra. Una palabra, al menos, para ser leída por los hijos de nuestros sueños, dudas y aciertos, que configuran nuestro paso fugaz, por los laberínticos pasillos de la vida”, expresó el poeta.

Pricilia Cleer, bibliotecóloga adscrita al Centro de Documentación e Investigación en Bibliotecología, Cedinbi, ofreció la ponencia “El Cedinbi y el servicio de Orientación y Referencia, equipos de trabajo que fortalecen la investigación documental en la Biblioteca Nacional”, a través de la cual ofreció un resumen de las diversas actividades de formación, investigación, tareas y productos informacionales que se llevan a cabo en dichos servicios.

El objetivo, “gestionar y crear condiciones para la generación de nuevos conocimientos de las ciencias de la información, con el fin de contribuir al desarrollo de los sistemas y servicios bibliotecarios e informacionales a escala nacional, regional e internacional”.

Cleer enfatizó en que el trabajo entre ambos equipos de trabajo ha devenido en un crecimiento y aprendizaje, continúo y mancomunado, sustentado en la visión por descubrir nuevas formas de pensamiento, y fortalecer los valores ciudadanos, a través del acceso a la lectura y a la información.

Para finalizar, el bibliotecario Alexander Moya presentó su ponencia “El servicio de Orientación y Referencia, ayer y hoy”, a través de la cual hizo un recuento histórico, sobre todo lo que ocurría en el mundo, desde la formación de los cincuentenarios servicios y la participación de la Biblioteca Nacional, en dicho contexto.

La ocasión fue propicia para exhibir las obras emblemáticas de ambas colecciones, las cuales permanecerán expuestas por algunas semanas, en la entrada del Catálogo Automatizado, puerta de entrada a los servicios de la Biblioteca Nacional.

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