Movimientos sociales protestan en el Sebin la detención de director de ANNCOL

(Foto: MovimientoVoces vía Twitter)

El Partido Comunista de Venezuela y numerosos colectivos sociales protestaron este lunes la detención y posible extradición a Colombia de Joaquín Pérez Becerra, periodista de nacionalidad sueca quien dirige el sitio web ANNCOL, que ha sido referencia obligatoria en torno al conflicto que se vive en la vecina nación. Pérez Becerra fue detenido el fin de semana en el aeropuerto de Maiquetía a solicitud de las autoridades colombianas, que lo acusan de ser integrante del frente internacional de las FARC.


Texto: Alba Ciudad, Radio del Sur

Hugo Martínez, abogado del director de la agencia ANNCOL, manifestó que la detención de su defendido es inexplicable y no estaría acorde con las normas constitucionales venezolanas. En declaraciones para La Radio del Sur, el abogado Martínez también informó que Pérez Becerra se encontraba incomunicado en la sede del SEBIN. De acuerdo con el artículo 7 de la ley venezolana sobre refugiados, está prohibido la extradición u orden de retorno al país de dónde debió huir.

Por otra parte, Yul Jabour, quien también es parte del equipo de abogados de Pérez Becerra, informó que introdujeron un recurso de hábeas corpus ante el Tribunal Supremo de Justicia para que fuesen restablecidos los derechos ciudadanos de Pérez Becerra y se garantice su libertad y seguridad plena.

Este domingo, el periodista e intelectual de izquierda sueco Dick Emanuelsson también criticó la captura de Pérez Becerra en un artículo publicado en el portal Kaos en la Red, donde subraya su intensa actividad política en Europa en favor de la paz y “la lucha del pueblo colombiano”.

Asimismo, Emanuelsson informó que el director de Anncol es un refugiado político que llegó a Suecia con aval de la Unión Patriótica (UP) y el Partido Comunista Colombiano (PCC), escapando del exterminio que desde 1984 ha cobrado la vida de unos cinco mil militantes de la UP, organización por la que Pérez Becerra fue concejal a principios de la década del 90 en el municipio de Corinto, Valle del Cauca.

La orden de captura por parte de la Fiscalía colombiana, señala el periodista sueco, tiene como fundamento la aparición de su nombre en los cuestionados archivos extraídos de la computadora del dirigente de las FARC, Raúl Reyes.

“(En Colombia) fue secuestrada su ex esposa por grupos narco-paramilitares”, explicó Emanuelsson. “El genocidio contra la UP fue de tal magnitud que todos los alcaldes que fueron elegidos en las elecciones del 1988 fueron asesinados, menos dos. Centenares de concejales pasaron la misma suerte y decenas de senadores y diputados de la cámara de representantes fueron también asesinados, como casi 5.000 de sus más destacados militantes. La UP es hoy un esqueleto, victima de un genocidio político que es único en el mundo.”

La detención de Pérez Becerra ocurre en el marco de la extradición de Colombia a Venezuela del narcotraficante venezolano Walid Makled, quien también era solicitado en Estados Unidos. La justicia colombiana decidió apenas hace unos días la entrega a Venezuela.

Santos asegura estar contento con la detención

Por otro lado, este domingo el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos,  destacó que la detención en Venezuela del señalado guerrillero Joaquín Pérez Becerra, se habría dado por una petición que le hiciera a su homólogo, Hugo Chávez. Precisó que el sábado se comunicó -a través de una llamada telefónica- con el presidente Chávez para pedirle que se capturara a “Alberto Martínez”, como es conocido “Pérez Becerra”, quien había abordado en el aeropuerto de Fráncfort un avión comercial con destino a Caracas.

“Le di el nombre y le pedí que si nos colaboraba para su captura. No titubeó”, relató Santos, quien agregó que este domingo conversó nuevamente con Chávez para agradecer la detención del señalado guerrillero. A juicio del gobernante colombiano, Pérez Becerra “es el cabecilla del frente internacional de las FARC en Europa”. Afirmó que “ha sido el responsable durante muchísimos años de toda esa mala propaganda que le han hecho las FARC a Colombia en Europa”, continuó Santos, al tiempo que apuntó “estábamos detrás de él hace mucho tiempo y por fortuna ya está a buen recaudo”.

Es de destacar, sin embargo, que la Policía Nacional de Colombia no acusa a Pérez Becerra de ningún delito que pueda calificarse universalmente como terrorismo. En un documento publicado por dicho organismo, justifican la derención de Pérez Becerra por “asumir la dirección de la Agencia Nacional por la Nueva Colombia”, ser “el responsable del lanzamiento de (…)  la Revista Resistencia Internacional” y reunirse con “grupos como el Partido Socialista de Izquierda de la Juventud Socialista, el Comité Colombia, Representación del Foro Internacional, Partido de Izquierda y de la Juventud de Izquierda”, entre otros supuestos delitos.

Solidaridad

La esposa de Pérez Becerra emitió un comunicado este domingo, en el que indicó que “las autoridades venezolanas deberían saber que el pasaporte con lo cual ingresó Joaquín, el día 23 de abril, era pasaporte sueco y por la lógica razón que no posee ni  pasaporte colombiano ni cédula cuyos datos ahora son publicados en el comunicado entregado por el gobierno venezolano”.

La Coordinadora Simón Bolívar de Caracas, por su parte, emitió un comunicado ayer en el que expresó su oposición a la extradición y realizó un llamado a las instituciones del Gobierno Nacional encargadas de velar por los pactos internacionales en los que se acuerda el respeto al estatus de los refugiados políticos.

El Partido Comunista de Venezuela también ha expresado su solidaridad con Pérez Becerra, tanto en su rueda de prensa habitual de todos los lunes, como a través de su sitio web, Tribuna Popular.

La Asociación Bolivariana de Comunicadores también emitió un comunicado, en el que indican que “como exiliado político, (Pérez Becerra) no puede ser extraditado a Colombia pues el derecho internacional en lo que se refiere al refugio y Asilo establece que nadie puede ser devuelto a un país donde su vida, integridad física, libertad corra riesgo. Además tampoco puede ser devuelto en caso de que no se le garantice debido proceso. Ha sido de publico conocimiento que el director de ANNCOL es permanente y publicamente amenazado por el gobierno colombiano, en enero del año pasado Joaquín Pérez y las directivas de la Asociación Jaime Pardo Leal solicitaron protección al Gobierno del primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, dadas  las ‘amenazas reiteradas’ del Ejecutivo en Bogotá”.

Carlos Lozano, periodista colombiano y director del semanario Voz, también manifestó su solidaridad con Pérez Becerra, al igual que el intelectual estadounidense James Petras.

¿Terrorista?

Ernesto Villegas, director del diario “CiudadCCS”, publicó este comunicado en su sitio web el día domingo, rectificando un titular en el que habían calificado a Pérez Becerra de terrorista. Lo reproducimos a continuación.

Sirvan estas líneas para rectificar la manera inapropiada como Ciudad CCS tituló ayer la noticia sobre la detención, en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, del ciudadano colombiano Joaquín Pérez Becerra.

En la página 5 de la edición de ayer aparece la nota en cuestión bajo el título “Capturan a terrorista solicitado por Interpol”. No se colocó en el mismo titular el adjetivo “presunto”, que matiza en algún grado la acusación contra el detenido, ni se optó, como era lo ideal, por una fórmula que omitiera calificar de esa manera a quien, hasta la celebración de un juicio justo, le asiste el derecho a la presunción de inocencia.

Según diversos informes, Joaquín Pérez Becerra sobrevivió a la matanza de dirigentes de la Unión Patriótica, de la cual fue concejal en Colombia. Obtuvo asilo político en Suecia, desde donde dirige la agencia de noticias Anncol, que suele emitir informaciones relativas a las FARC.

¿Convierte eso a Pérez Becerra en un “terrorista”? Independientemente de que cuestione formas de lucha adoptadas por ese grupo insurgente, me temo que no. Mañana o pasado esa misma etiqueta puede caer sobre cualquiera que, en cualquier parte del mundo, ejerza la comunicación desde una trinchera informativa que algún poder catalogue como “terrorista”.

Ya se sabrá si las autoridades venezolanas deciden deportarlo o no, como pide Bogotá, y así lo informaremos. Sin etiquetas preestablecidas y mucho menos de esa factura.

Nótese, por contraste, cómo las agencias internacionales de noticias y la prensa capitalista evaden mencionar como tal a un terrorista confeso, como es el cubano-venezolano Luis Posada Carriles, autor de la voladura de un avión con 63 pasajeros a bordo en 1976, hoy libre y campante en EEUU, y se limitan a presentarlo como “el anticastrista”. Esas no dan puntada sin dedal.

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