El Grinch Anaranjado: Un cuento de navidad sobre Donald Trump (+MP3)

El Grinch Anaranjado es un cuento navideño basado en el famoso cuento «¡Cómo el Grinch robó la Navidad!» del escritor estadounidense Theodor Seuss Geisel (mejor conocido como el Dr. Seuss), creado recordando a un personaje que intentó robar la navidad a las y los venezolanos, pero cómo éstos se repusieron a sus malvados intentos.

Escuche y descargue el cuento radial:

  • Guión, grabación y montaje: Luigino Bracci Roa.
  • Narración: Enza Tibisay García.
  • Personajes: Christian Rivas.
  • Presentación: Lisdhe Ramos.
  • Realizado íntegramente en software libre.
  • Se usó música de la película El Grinch (2018), compuesta por Danny Elfman, así como la canción «Un Feliz Año Pa’ Ti» interpretada por Los Tucusitos y la Orquesta Sinfónica de Venezuela.

El cuento y el audio resultante pueden ser compartidos y usados por otras emisoras, bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND.

A continuación, el texto completo del cuento.

El Grinch Anaranjado

Por Luigino Bracci Roa

A todos los Quien en el Barrio de los Quién

la Navidad les encantaba…

¡Pero al Grinch Anaranjado,

que tiene un gran peluquín ajustado,

no le gustaba para nada!

 

¡El Grinch Anaranjado odiaba la Navidad!

¡Toda la temporada!

Pero lo que más odiaba

era ver cuánta gente la disfrutaba

El Grinch Anaranjado

vive al Norte del Barrio Quien

Y desde su gran edificio

Atacaba a todos por doquier

Con misiles y cañones

A todos llenaba de temores

Con su acento agringado

amenazaba con sanciones

Aunque su gran peluquín

causaba burlas y retorcijones.

 

No entendía el Señor Anaranjado

Por qué había gente de colores variados

Sospechaba de ti si eras amarillo, rojo o color papelón

Porque para el Grinch Anaranjado, todos debían tener su mismo color.

Todos preguntaban ¿por qué? No había razón justificada.

Tal vez llevaba un zapato demasiado apretado.

Tal vez tenía un tornillo mal ajustado.

O será que a Pinochet y Hitler mucho ha admirado.

 

Aunque yo creo que el verdadero motivo

es que tanto dinero lo había transformado.

Y mientras más dinero recibía,

Más y más tesoros él exigía.

Y su pequeño corazón

Más pequeño se volvía.

 

Un día se enteró el Grinch Anaranjado

que bajo el Barrio de los Quien un gran yacimiento habían hallado

con mucho petróleo, coltán, aluminio y oro

todos en el barrio celebraban el inmenso tesoro

Y pensaba el Grinch Anaranjado

“Yo que tengo tanto dinero,

edificios, misiles y bancos,

¿cómo les quito el tesoro

que Barrio Quien tiene allá abajo?”

 

Barrio Quien tiene un alcalde

Que al Anaranjado caso no le hace.

“¡Entregarme el tesoro no quiso! ¡Me mandó para el… barbero!

¡A que me consiga un peluquín que tenga mucho menos pelo!”

 

Y al engendro malvado se le ocurrió un gran plan:

“Simple y llano, ¡les quitaré la Navidad!

A los de Barrio Quien les haré un gran bloqueo

Para que no tengan más alimento, salud ni empleo

Les cancelaré todas sus tarjetas

Y les sancionaré las cuentas que tengan abiertas

para que protesten, lloren y se depriman

Y a su alcalde ellos mismos se lo quiten de encima

Y yo mismo les pondré a otro alcalde

Un Guaidón que todos sus tesoros me entregue en un balde”

Y así llegó el Grinch Anaranjado

a los bancos donde Barrio Quien guardaba su legado.

 

Y les dijo: “Yo soy el gran ser color onoto

Les ordeno, banqueros, ¡congelen todos estos montos!

Y no quiero que les vendan más comida

para que se rindan ante mí, suplicando por su vida”

Y el Grinch Anaranjado, hasta Citgo llegó

La empresa de Barrio Quien que petróleo les vendió

Y el Cruel Anaranjado sin pudor se la robó.

¡En un saco enorme, ante todos la metió!

¡Valía 30 mil millones,

y él se los quedó!

 

Y el Grinch Anaranjado esperó hasta Nochebuena

Deseando escuchar llantos hasta de la Abuela

“Pronto descubrirán que ninguna Navidad les llegará.

Se están despertando. Y sé justo lo qué harán.

Los de Barrio Quien se echarán a llorar

A su alcalde pronto culparán, y a la calle lo echarán”.

 

Y el Grinch Anaranjado se colocó una mano en la oreja

y con la otra sostuvo su peluquín con mucha fuerza

Esperando el sonido que subía

Comenzaba bajo pero crecía y crecía.

¡Pero aquel sonido no era triste!

¡Era de mucha, mucha alegría!

Al Grinch color Mandarina se le saltaron los ojos y se sacudía.

¡En Barrio Quien cantaban aguinaldos y parrandas con hidalguía!

 

Los juguetes a sus hijos ellos mismos fabricaron

Con coroticos y madera, a sus chiquiticos deleitaron

Su propia comida la aprendieron a sembrar

Y todos los problemas los comenzaron a arreglar

Y sus hallacas, aunque sencillas, eran divinas

Porque entre ellos los ingredientes compartían.

 

El Grinch Anarajando así fracasó.

A pesar de su saboteo, la Navidad siempre llegó

Y en Barrio Quien

aprendieron a disfrutarla

Sin tiendas ni Black Friday,

en familia y con parrandas!

 

Pero este cuento no termina como aquel del Grinch Verde

Que al final se vuelve bueno y lo robado devuelve.

El Grinch Anaranjado se hinchó de la rabia

y su piel se puso mucho más naranja

Hasta que al final, ¡el malvado explotó!

Y el planeta entero, muy hediondo quedó.

Por toda la porquería que él dejó regada

Luego de que pusiera tremenda… plasta.

 

Dicen que un impeachment pronto le harán,

O que los suyos en su contra se alzarán

cansados de lanzar misiles a los demás

y de trabajar sólo para bombardear.

 

Ya ese final

alguien más lo escribirá

Pero si de algo estamos seguros

es de que muy feliz será

Y todos los pueblos

también lo celebrarán.

 

¡Feliz Navidad!

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