En un conmovedor audio difundido con motivo de la celebración del Día Nacional del Maestro, la Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, rindió un homenaje personal y profundo al magisterio venezolano, revelando cómo su propia vida fue moldeada por el ejemplo de sus padres, ambos maestros.
Texto: Alba Ciudad (Jorge Pinillos)
Con una voz cargada de emoción y orgullo, Rodríguez inició su mensaje con lo siguiente : “Crecí entre maestros”. Relató que su padre, egresado de la Normal de Rubio en el estado Táchira, fue un joven docente de 34 años que “puso su pecho en defensa de esta Venezuela amada”, sembrando con su acción un ejemplo imborrable en la familia.
La historia de sacrificio continuó con el recuerdo de su madre. Rodríguez narró cómo, al enviudar muy joven y quedarse sola con tres niños, su madre tomó una decisión que define la resiliencia del educador: estudiar una especialización en educación en el Pedagógico de Caracas. “Porque de esa manera podría acceder a una prima que le permitiría levantar a sus tres hijos solas”, explicó la Presidenta Encargada, destacando este acto como un pilar fundamental de su formación.
“Ese sacrificio de dos maestros sembró el compromiso de nosotros por una Venezuela independiente, libre, soberana, libre de cadenas coloniales”, afirmó Rodríguez, conectando directamente la herencia familiar con el proyecto político que hoy defiende.
Más allá del relato personal, la Presidenta Encargada elevó su discurso para otorgar al magisterio un rol central en la nación: “Los maestros no solamente son el eje central de la educación de la patria, son el eje de la patria, realmente”. Con estas palabras, resumió la esencia de su mensaje, otorgando a la profesión docente una importancia estratégica y patriótica.
Dirigiéndose directamente a los educadores, los calificó como “verdaderos héroes y heroínas de nuestra patria”, reconociendo su labor constante más allá de las dificultades. “Que no importa la circunstancia, que no importa la coyuntura, construyen la épica para educar al futuro de nuestra patria”, concluyó, cerrando un mensaje que entreteje memoria familiar, reconocimiento público y una clara visión del maestro como arquitecto fundamental del porvenir del país.





