
El reconocimiento al patio como lugar de resistencia contra el colonialismo fue estudiado y plasmado por la investigadora neoespartana Yamilex Millán Pino en el libro “El Patio Guaiquerí, territorio de resistencia cultural”. Esta publicación fue presentada y bautizada por el Centro Internacional de Estudios para la Descolonización Luis Antonio Bigott en una actividad efectuada en la Librería del Sur Orlando Araujo, en el centro de Caracas.
Texto: Prensa Centro para la Descolonización / Fotos: Roiner Ross
“La publicación es el resultado de esa ardua investigación que realizara Yamilex Millán en su pueblo, en su tierra, para su tesis doctoral en la Unearte en el año 2022”, expresó Diego González Porras, director de Publicaciones del Centro y editor del libro, durante la presentación.
Susana Díaz Aponte, directora de Formación del Centro y moderadora del evento, destacó el alcance e impacto que tiene la investigación tanto para Venezuela como para Latinoamérica, ya que “la ancestralidad nos une, nos conecta y nos identifica como pueblos que venimos de una misma raíz” y devela que el patio “tiene una connotación de resistencia”.
El evento concentró a investigadores y académicos, así como a representantes de los pueblos indígenas y miembros de los movimientos sociales. Igualmente, estuvieron presentes autoridades del sector educativo y cultural, como la jefa de la División del Distrito Capital del Instituto Nacional de Idiomas Indígenas (Inidi), Litay Palmar; y el presidente del Centro para la Descolonización, Humberto González Silva.
El cocuy de penca y los granos de café fueron los elementos utilizados para bautizar la vigésima publicación que imprime el Centro para la Descolonización Luis Antonio Bigott, como parte de las acciones para conformar la biblioteca descolonizadora.
Más que un lugar de encuentro
“Hay conexiones entre los diferentes pueblos originarios ubicados en lo que hoy es Venezuela, como los Guaiquerí y los Caracas; pero, además, esa misma conexión se presenta en los pueblos Arawakos y Caribes —refiriéndose a Centroamérica y el Caribe — todos comparten mismo estilo y modo de vida, el patio”, expresó Millán Pino durante la presentación del libro.
“El patio es el lugar de encuentro, de convivencia, de liberación… Es canción, es palabra… Es para que los abuelos y los niños la hereden; es familia y es para la familia. Es una forma de resistencia, para sostener la oralidad de los pueblos, ya que, por ejemplo, durante las sequías, es el lugar donde se concentra la familia para hablar y sostener la memoria”, indicó.
La autora destacó además que el patio va más allá de la connotación oral. “En el patio se coloca ‘el coroto viejo’ que luego se transforma en juguete para el niño, en herramienta, en utensilio de cocina; es decir, que el patio también convierte”.
Sobre “El Patio Guaiquerí”
La publicación, que estará disponible en línea en el blog del Centro para la Descolonización, utilizó el método etnográfico para trasladar la oralidad al lenguaje académico occidental y, al respecto, resalta cuatro categorías en el estudio e investigación del patio.
En ese sentido, Millán Pino plantea en primer lugar la dimensión estética, ya que se ha ridiculizado y hasta transformado el modo de hábitat, suprimiendo el espacio de encuentro en las infraestructuras modernas. Como segunda dimensión, mencionó la relación del ser humano con el patio (hombre – mujer – niño – niña).
La tercera categoría que plantea Millán Pino es la comunalidad, donde la visión colectiva se centra para las tomas de decisiones, al ser el patio el lugar que nos une; y la cuarta, se basa en la oralidad como entretejido social que, a diferencia de la visión occidental, busca la unión, la permanencia, la estabilidad y la tranquilidad.



