El joven talento del séptimo arte venezolano celebró, en la sala Cinemateca del Museo de Bellas Artes (MBA), el cierre de la tercera edición del festival Encuentro en Corto: Cine Estudiantil 2026, evento organizado por la Cinemateca Nacional que sumó 1.200 espectadores.
Prensa MPPC (Texto: Oriana Chirinos / Fotos: Nathael Ramírez)

Del 26 de agosto al 6 de septiembre, el público disfrutó de la proyección de 72 cortometrajes, entre documentales y de ficción, provenientes de 22 casas de estudios universitarios de 11 estados del país. De forma paralela, la agenda ofreció actividades formativas y conversatorios gratuitos impartidos por profesionales de la gran pantalla nacional.
En esta edición del festival, el jurado evaluador otorgó el premio al mejor cortometraje de ficción a “Gael y el Mar”, de Endika López, estudiante de la Universidad de los Andes (ULA). López agradeció a la Escuela de Medios Audiovisuales (EMA) por el apoyo brindado e instó a los jóvenes a trabajar con los recursos a su alcance. “El simple hecho de grabar con tus amigos ya es dar un gran paso”, expresó.


En la categoría documental, fue premiada la obra “Solo necesito colores”, de Jorge Colmenares (ULA), que obtuvo el primer lugar entre 22 producciones. En representación de la EMA, Víctor Piña agradeció el reconocimiento e invitó a los nuevos cineastas a seguir respaldando este tipo de iniciativas.

En la tercera edición del festival también se entregó el Premio del Público. Con 45 votos, el documental “Volver a mí” (UnivFilms Academy), dirigido por Solange Piñero, resultó ganador. La estudiante agradeció el apoyo de la audiencia y de su equipo técnico por conectar con una historia centrada en la ansiedad dentro de un mundo acelerado.

La velada se completó con la entrega de menciones especiales. En la categoría de ficción, las distinciones recayeron en “La Cura” (Carlos Méndez – ULA) y “Memories About a Little Me” (Grecia Hernández – ULA); mientras que, en el renglón documental, los reconocimientos fueron para “Susurros del Agua” (María Paula Barboza – ULA) y “Ramón” (Albany Chuecos – ULA).
Los realizadores galardonados recibirán como premios becas de formación cinematográfica, un incentivo económico y apoyo en equipamiento técnico para futuros proyectos. Este reconocimiento es posible gracias a la red de alianzas institucionales de la Cinemateca y el EEC.

Durante la ceremonia de entrega de premios, el viceministro de Cultura Audiovisual, Miqueas Piki Figueroa, instó a las instituciones del sector a continuar impulsando la formación y los eventos que incentivan la creación cinematográfica mediante el trabajo en equipo. “El cine no refleja la realidad, graba sobre ella, es una fuerza que interviene en la historia”, agregó.
En esta misma línea de balance, la presidenta de la Cinemateca Nacional, Rosa Raydán, resaltó el éxito de la convocatoria al precisar que la edición, además de registrar 1.200 espectadores, sumó 155 participantes en las actividades formativas y conversatorios, y más de 800 votos válidos para el galardón del público. Asimismo, enfatizó que la iniciativa “comenzó como un espacio necesario para las nuevas voces” y se ha ido consolidando como “un espacio para celebrar”.

Unidos por una pasión
La visión de los evaluadores también marcó la pauta del encuentro. Con un entusiasta saludo, el cineasta venezolano y jurado en la categoría de ficción, Daniel Yegres, celebró la masiva asistencia y declaró que la realización cinematográfica “es un gran desafío y una gran pasión”. En su intervención, hizo hincapié en que la época actual resulta idónea para la creación gracias a la tecnología y la democratización de las herramientas del área.

A su vez, la fotógrafa y comunicadora social Liduzka Derett, jurado en la categoría documental, detalló cómo las temáticas familiares, sociales y ecológicas nutrieron las historias en competencia. Además, destacó que la mayoría de los cortos “son ejercicios hechos en el aula que logran reunir un trabajo interesante”, lo que demuestra una gran posibilidad de futuro dentro del género.

Con la clausura de la tercera edición de Encuentro en Corto, culmina una fiesta audiovisual que no solo ratifica la creatividad de las aulas venezolanas, sino que muestra una generación de relevo dispuesta a transformar el cine nacional desde sus propias miradas.







