En un esfuerzo conjunto por atender la contingencia generada por el doblete sísmico del pasado 24 de junio, el Gobierno de Venezuela recibió este lunes un cargamento de 85 toneladas de ayuda humanitaria procedente de la República Popular China.
Texto: Alba Ciudad (Jorge Pinillos) / Medios Nacionales / Fotos: Cancillería, Redes Sociales
El ministro para las Relaciones Exteriores, Yván Gil, fue el encargado de recibir el equipamiento en el Aeropuerto Internacional “Simón Bolívar” de Maiquetía, ubicado en el estado La Guaira. El diplomático detalló que este envío internacional está diseñado específicamente para labores de mitigación de daños y asistencia directa en las zonas prioritarias.
Equipamiento de primera necesidad
El cargamento asiático incluye insumos críticos para la habitabilidad temporal y los servicios básicos de las familias que perdieron sus hogares o cuyos servicios quedaron interrumpidos:
- Energía e iluminación: Plantas eléctricas de respuesta rápida y lámparas solares.
- Resguardo: Carpas de campaña de alta resistencia y mantas térmicas.
- Salud y saneamiento: Sistemas purificadores de agua portátiles para garantizar el consumo seguro.
“Iniciamos de inmediato la logística de descarga y distribución en camiones para trasladar los insumos hacia los centros de acopio. Vamos a ver en las próximas horas esta ayuda desplegada en el terreno”, aseguró el canciller Gil durante la recepción.
Respuesta e infraestructura en marcha
Este cargamento se suma a los planes gubernamentales activos como el programa Venezuela Renace, el cual coordina las estrategias para la reconstrucción de las viviendas que sufrieron daños estructurales por los fuertes movimientos telúricos del 24 de junio. Asimismo, se mantiene un monitoreo constante sobre los trabajos de restitución de servicios públicos esenciales, tales como las redes de distribución de gas doméstico y agua potable en las comunidades más golpeadas.
El canciller concluyó su intervención haciendo un llamado a la unidad del país y a la movilización popular organizada, enfatizando que el respaldo internacional demuestra que “Venezuela no está sola” y que las labores de asistencia comunitaria no se detendrán hasta lograr la total recuperación de las zonas afectadas.












