El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, informó que Estados Unidos utilizó misiles y cohetes disparados desde helicópteros de combate en el ataque realizado esta madrugada, que afectó Fuerte Tiuna, Caracas, los estados Miranda, Aragua y La Guaira y que se está haciendo el balance de personas heridas y muertas, pues algunos de estos cohetes impactaron en urbanismos de población civil. La califica como “la más criminal agresión”, “vil y cobarde, que amenaza la paz de la región” por parte del gobierno estadounidense.
Texto: Alba Ciudad (LBR) y Telesur
“Esta invasión representa el ultraje más grande que ha sufrido el país, que responde a la insaciable codicia de nuestros recursos estratégicos, muy lejos de una supuesta lucha contra el narcoterrorismo”. Señaló que esta acción busca un “cambio de régimen y someternos a los designios espurios del Imperialismo norteamericano”.
“Invoco el coraje que heredamos de los Libertadores, que nos enseñaron que la dignidad no se negocia, y que la Patria es un valor Supremo”, dijo el ministro. “Nos han atacado, pero no nos doblegarán. Unidos, soldados y pueblo formaremos un muro de resistencia indestructible. ¡Nuestra vocación es la paz, pero nuestra herencia es la lucha por la Libertad!”
“Frente a este ataque ruin y cobarde, que amenaza la paz y la estabilidad de la región, elevamos la más contundente denuncia ante la comunidad internacional y todos los organismos multilaterales para que se condene al Gobierno norteamericano por la flagrante violación de la Carta de Naciones Unidas y del derecho internacional”, enfatizó Padrino.
El ministro señaló que con fundamento en la Constitución, la Ley Orgánica sobre los Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación, el Gobierno de Venezuela decretó el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional. Ante esto, la FANB desplegará sus capacidades para la defensa integral de la nación y el restablecimiento del orden, incluyendo un «apresto operacional» con medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, en una “perfecta fusión popular militar policial” para formar un bloque de combate.
El ministro de Defensa rechazó la presencia de tropas extranjeras, señalando que la invasión es un «ultraje» que responde a la «insaciable codicia de nuestros recursos estratégicos», lejos de una supuesta lucha contra el narcoterrorismo, y busca forzar un cambio de régimen.
En este contexto, el General en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana invocó el coraje de los libertadores, reafirmando que «la dignidad no se negocia y la patria es un valor supremo». El país llamó a la serenidad, la unidad y la calma para resistir, destacando que «la entereza es el escudo de la patria» frente al pánico y el caos, al tiempo que se ponen en marcha todos los planes de defensa nacional.

