Oscar Sotillo: «Los museos se convirtieron ahora en una existencia virtual a la que visitamos desde nuestros teléfonos»

«Los museos se convirtieron, ahora, en una existencia virtual a la que visitamos desde nuestros teléfonos», afirmó el director general del Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio (Iartes), Oscar Sotillo, durante una entrevista exclusiva realizada por el equipo periodístico del semanario Todasadentro.

Texto: Todos Adentro-Iván Padilla Bravo

Yo lo observo ajetreado pero feliz. Hasta para responder mis llamadas telefónicas y mensajes digitales hubo la demora característica de quienes sienten la pasión por lo que hacen y les gusta jugar a la perfección. Parece un maestro director de orquesta, en procura de que cada instrumento suene bien afinado, aunque su creación artística está encausads hacia la plástica. Hoy dirige la IV Edición de la Bienal del Sur, pueblos en resistencia y precisamente por eso le hemos estado buscando desde Todasadentro, el semanario de las culturas en Venezuela.

Oscar Sotillo nos atiende, amable y sonriente, como es su característica. Tal vez es demasiado pronto para proponernos un Balance de esta IV Bienal del Sur Pueblos en Resistencia -le digo- sin embargo acepta y responde: «¡Vamos a intentarlo! ¿Abordamos comparativamente con las anteriores?» expresa, muy seguro de sí mismo.

Sotillo es también el Director de Iartes, el Instituto que coordina y ejecuta las políticas culturales específicas para las artes plásticas en general.

Oscar es, sobre todo, un militante revolucionario que trae La Mancha (es el nombre de un periódico cultural y político comunitario que creó hace unos años) de estar convencido de que toda Revolución auténtica es cultural y está sumergida en las profundidades sociales de la comunicación.

Fotos: IPB-Portada: Iván Lira

-¿Qué resalta de inédito en esta edición de la Bienal y cómo lo valoras, de cara a quienes exponen y también de cara a quienes disfrutan de lo allí expuesto?

-Esta Bienal se ha caracterizado, desde su primera edición, por estar llena de momentos inéditos. Quizás el hecho de que esta cuarta vez ocurra en condiciones preventivas, voluntarias, de cautiverio por la pandemia de Coronavirus, haya hecho resaltar aspectos que nunca estuviesen presentes en el pasado, como lo es el escenario del mundo 2.0 para todo lo expuesto por los participantes del planeta entero.

La llave QR

Sotillo me extiende una tarjeta para que yo mismo abra las puertas de este «Museo» virtual donde se hallan contenidas la totalidad de las obras, las programaciones complementarias de foros, orientaciones y otros detalles propios a la dinámica de una Bienal de esta magnitud. Es la llave de acceso, creada como artificio de distribución masiva, para que cada quien disfrute de la programación desde su propio teléfono, tableta o PC.

-¿Encontraste que algún artista rechazara exponer por vía digital, electrónica o electroinformática?

-La participación y deseos de enviar sus obras es bastante espontánea, se mueve con gran fluidez y quienes están son los que  son, luego de una evaluación por parte del jurado promotor. Nuestras bienales son atípicas todas, son anormales. El hecho de trabajar con artistas que no son de la vitrina, que no pertenecen a los grandes circuitos, que no son los más famosos, que no son de los que  pertenecen o están amparados por los grandes poderes económicos y a los lobbies de las galerías, ya es algo que las hace distintas y complejas. Trabajar con los pueblos del Sur, también lo hace difícil. Por ejemplo, no se puede trabajar con los pueblos de África a través de las fuentes de Internet, éstas no te dicen nada. Hay que llegarles de otra manera. Hay que hacer investigaciones que, si estuviéramos en un momento de «normalidad» también de por sí sería insuficiente, pero imagínate ahora. Nunca sus manifestaciones llegan a Venezuela ni a ningún lugar de América Latina. Nos toca a nosotros llegar a sus países por caminos inéditos. En esto siempre recuerdo a nuestro gran Aquiles Nazoa quien, de manera humorística y críticamente mordaz, decía que las exposiciones de arte africano se exhiben en el Museo de Ciencias, con criterios colonizadores y antropológicistas, mientras que el arte europeo se exhibe en el Museo de Bellas Artes. En este sentido, nosotros, esta Revolución y este Gobierno Bolivariano, reivindicamos la igualdad cultural y la diversidad expresiva de los pueblos. Mostrar obras que son de origen musulmán o de origen budista o de cualquiera de las más diversas culturas del mundo es algo que sólo se consigue en cada edición de la Bienal del Sur, pueblos en resistencia, porque mostramos a los pueblos, a países que tienen los mismos intereses y preocupaciones.

Fotos: IPB-Portada: Iván Lira

-¿Cómo cuáles?

-Para eso es que hemos asumido siempre trabajar con Diálogos, lo hemos hecho en todas las cuatro ediciones de la Bienal, incluida la presente. En la primera Bienal llevábamos patrones que se repetían en artistas originarios de Rusia, de México y de todos los países. Son, por ejemplo, los Diálogos del Cuerpo con elementos del arte, que la gente vive, y los artistas también, con toda su inmensa diversidad. Otro tema reiterativo y común a todos los pueblos es el del territorio, que denominamos Diálogos de Identidad, referidos a la memoria colectiva, los símbolos y signos de la diversidad. Tenemos también los Diálogos de la tierra, con referencia a la diversidad biológica del planeta y a sus referentes espirituales, estéticos y sensoriales. En cuarto lugar tenemos la guía de lo que hemos llamado los Diálogos de la transformación, con acento en la denuncia, desde el arte, de las fuerzas históricas que pretenden reducir la  existencia humana a un mero mecanismo carente de espiritualidad, de poesía y de belleza.

Y, en esta oportunidad hemos incluido el Diálogo de la cuarentena para revisar su impacto en nuestros artistas de los pueblos del Sur, con la pandemia como fenómeno que ha alterado la vida natural y social del planeta.

-Óscar y, en la práctica, ¿cómo se establecen estos Diálogos en el desarrollo de la Bienal?

-Estos Diálogos sirven de apoyo al discurso curatorial y también para la coherencia en las decisiones que toma el Comité Curatorial, integrado por Raöuf Karray, de Túnez; Martín Samuel Tituaña, de Ecuador y los venezolanos Zuleiva Vivas, Ulidzan Rivero, Clemente Martínez y Óscar Sotillo.

-Los museos, como instituciones con perfil social y arquitectónico muy definido, comenzaron a hacer caos antes de la pandemia que ahora nos arrebata la tridimensionalidad del arte y el calor de la obra con su fuerza creativa. ¿Qué pasará, a partir de ahora, con los museos?

-El arte tiene una gran tradición sensorial (referida ésta a los cinco sentidos). Yo no creo que la pandemia haga desaparecer la veneración por el objeto artístico dotado de su magia sensorial. Lo que pasa es que los museos se convirtieron ahora en una existencia virtual a la que visitamos desde nuestros teléfonos, pero la veneración por la imagen que en ellos se exhibe, sigue intacta. El contacto primario y fundamental con el objeto estético es primordial y no se perderá por la pandemia.

-Entonces, ¿con la cuarentena Bolivariana se está brindando una extensión de protección contra el Covid-19 que alcanza también al arte?

-De algún modo, sí. Los procesos revolucionarios, que yo los ubicó en el terreno de lo social, deben tener como prioridad al goce estético, al derecho a la belleza. El ser humano debe tener espacio para la calidad de vida que da la belleza. El ser humano necesita imaginar, soñar… El placer por lo bello debe estar garantizado por una Revolución, cuando ésta es verdadera.

Fotos: IPB-Portada: Iván Lira

-¿Es decir que la belleza es revolucionaria?

-La belleza es revolucionaria cuando combate al desamor, a la desidia, a la inacción. El capitalismo destruye las relaciones sanas de belleza, las relaciones poéticas. La poética es también una palabra importantísima dentro de este proceso. El capitalismo todo lo destruye, lo depreda, para convertirlo en mercancía. La belleza es, por ejemplo e inclusive, un arma de lucha dentro del ecosistema, un arma de lucha contra la depauperación social. Por eso la belleza es subversiva dentro de este esquema.

Una noticia en primicia

*El Comité Curatorial de la Bienal del Sur Pueblos en Resistencia tiene la responsabilidad de evaluar y entregar el Premio Alejandro Otero para artistas nacionales participantes en esta IV edición.

  • 52 artistas venezolanos de 12 estados del país
  • 25 países del mundo están en la IV Bienal del Sur

Fecha se cierre: el 28 de noviembre de 2021

Lugar: http://bienaldelsur.gob.ve/catalogo/

 

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