Entrevista a Mónica Delgado, del partido Farc de Colombia: 22 millones de personas no tienen condiciones para asumir la cuarentena

Buenaventura, Colombia, en 2014. Foto: Revista Semana

La Consejera Política en Venezuela del partido político Farc (Fuerzas Alternativas Revolucionarias del Común), Mónica Delgado, describe la situación que viven millones de personas en Colombia, con la cual tendrán que enfrentar al Covid-19: «una población de más de 22 millones de personas, va tener que salir a la calle para reproducir su vida, buscar el alimento; no hay confinamiento posible con deudas y sin alimentos. Es decir, que medio país no tiene condiciones para resguardarse que es la medida más efectiva para hacer frente al coronavirus. Y allí no estamos incluyendo a migrantes venezolanos y venezolanas pobres, a los que prometieron el cielo y la tierra y por los cuales este gobierno ha recibido varios millardos».

Texto: Jhosy Coronado

La rápida expansión del coronavirus Covid–19 a escala mundial tras su definición y tratamiento como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha permitido observar cuáles son las respuestas que dan los gobiernos de distintas naciones, frente a una amenaza común. Dos lecturas de cómo abordar la situación se han posicionado en el debate entre especialistas y gobernantes, ofreciendo insumos que justifican la toma de decisiones para enfrentar la presencia del Covid–19 en sus territorios:

Una corriente la representan gobiernos que decidieron aplicar medidas rigurosas para reducir al máximo la movilización de la población: implementaron el distanciamiento social junto a jornadas de despistaje masivo, cuando apenas se registran los primeros casos de Covid – 19 (1), como es el caso de la República Bolivariana de Venezuela donde su gobierno decretó estado de alarma el mismo 13 de marzo, día que fueron confirmados los dos primeros contagios (2).

Mientras otra corriente decide no tomar acciones, u opta por retrasarlas, con el objetivo de no alterar drásticamente las dinámicas económicas y cotidianas de la población, haciendo uso de un planteamiento que considera de mayor gravedad las consecuencias por detener la economía que por la aparición del Covid–19 en sus territorios, caso de Brasil, cuyo presidente Jair Bolsonaro declaró el 2 abril que todos los y las trabajadoras menores de 40 años deberían retornar a sus labores (3), ese mismo día se registraban 8.229 contagios y 343 muertes en Brasil, los números más altos en toda América Latina (4).

Entre quienes también se mostraron renuentes en aplicar las medidas de distanciamiento y cuarentena social está el gobierno de Colombia dirigido por Iván Duque, quien decretó la cuarentena nacional a partir del 25 de marzo (5), cuando ya se registraban 378 casos de contagio y tres muertes por Covid–19 en tierras colombianas (6).

A fin de hacer un balance sobre cuáles han sido las repercusiones en los sectores más vulnerables de la población latinoamericana tras la llegada del Covid – 19, y cuál es el panorama y retos del Poder Popular durante y una vez superada esta coyuntura, realicé una serie de entrevista a voceros y voceras de diferentes movimientos sociales del Abya Yala.

En esta primera entrega voy a compartir las reflexiones que nos socializó Mónica Delgado, Consejera Política en Venezuela del partido colombiano Fuerzas Alternativas Revolucionarias del Común (Farc), a continuación sus valoraciones:

¿Cuáles van a ser los sectores más afectados en Colombia con la llegada de esta pandemia?

M.D.: Hablamos de 3 millones de personas desempleadas; 9.538 personas en condición de indigencia sólo en Bogotá y más de 40 mil personas en todo el país, que era lo que calculaba el departamento de estadística para 2016; 5 millones de personas en condiciones de trabajo informal (conocidos en otros países como buhoneros o trabajadores de la economía popular); hablamos de que 6 de cada 10 adultos mayores de 60 años en Colombia son responsables por al menos un familiar y ninguno de ellos tiene pensión; hablamos de centenares de desplazados que han engrosado la lista de personas en condición de indigencia y tercerizados que no están viendo renovados sus contratos; mejor dicho, una población de más de 22 millones de personas, va tener que salir a la calle para reproducir su vida, buscar el alimento; no hay confinamiento posible con deudas y sin alimentos. Es decir, que, más o menos, medio país no tiene condiciones para resguardarse que es la medida más efectiva para hacer frente al coronavirus. Y allí no estamos incluyendo a migrantes venezolanos y venezolanas pobres, a los que prometieron el cielo y la tierra y por los cuales este gobierno ha recibido varios millardos.

Continua Mónica… a eso hay que sumarle: el abandono del campo colombiano, la guerra que no cesa, el asesinato sistemático y permanente de dirigentes y dirigentas sociales que son los que empujan los cambios estructurales que necesita el país; líderes que en estas condiciones de confinamiento se encuentran expuestos en sus casas y siguen siendo asesinados; los bajos salarios de los trabajadores, más las privatizaciones de los servicios básicos que se vienen haciendo desde finales de los años 80. Realidad con la que contrastan los groseros privilegios económicos a las grandes empresas y el sistema financiero.

Mónica Delgado. Foto: Correo del Orinoco

¿Cómo evalúa las medidas asumidas por el gobierno de Iván Duque?

M.D.: Hay que decir que la respuesta del gobierno fue tardía, se impuso una cuarentena del 25 de marzo hasta el 13 de abril (ni siquiera un mes) luego de una fuerte presión de diversos sectores y de algunos análisis que exponían cuál podría ser el panorama en el país sino se imponía una cuarentena. Se presionó de todas las formas para cerrar el aeropuerto El Dorado, uno de los de mayor flujo en América Latina, y Duque directamente se negó a hacerlo, afirman que su hermana está relacionada con la empresa Avianca; lo cierto es que aún hoy el aeropuerto no se encuentra clausurado, si bien no ofrece vuelos comerciales.

El 21 de marzo el gobierno emitió un decreto para hacer frente a la situación: el 444 en el que se crea un fondo (El Fome) y se establece de dónde va a salir esa platica y en qué se va a usar. ¿De dónde sale el dinero?: del fondo de ahorro y estabilización (que son las regalías del país) y del fondo nacional de pensiones de las entidades territoriales que son fondos de los municipios y departamentos del país.

¿En qué se va a usar? Dar recursos a entidades del Estado que lo necesiten para sortear la emergencia; Pagar logística y funcionamiento del mismo fondo; hacer transferencias temporales para apoyar al sector financiero; compra acciones, títulos y bonos emitidos por empresas de interés nacional; financiar empresas de interés nacional; hacer transferencias al gobierno nacional. Los estoy diciendo como está escrito.

Es decir, que el gobierno de Duque deja sin recursos a los territorios para sortear la crisis y de otro lado, crea un decreto cuyo centro de gravedad es el apoyo al sistema financiero y grandes empresas que, dicho sea de paso, no son las que generan empleo en Colombia. Según el Dane, el 80% del empleo generado en Colombia es por empresas pequeñas medianas. Duque le está otorgando beneficios al sector que más utilidades generó en el 2019, el sector financiero que obtuvo ganancias de 10,2 billones de pesos, en tanto el sector salud está en crisis, pues lleva años de desfinanciamiento, pues no sólo no le meten platica sino que cierran cuanto hospital se les atraviesa en el camino.

El plan del subpresidente puede terminar en una terrible catástrofe. Desde diversas fuerzas se vienen haciendo propuestas, que ellos van a tener que asumir porque con el 444 que busca es salvaguardar el gran capital, el problema real no podrá abordarse. El partido Farc ha diseñado un plan de choque de 9 puntos que apunta a proteger a la gente del común y que aborda desde el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria, un ingreso básico, gratuidad de los servicios incluyendo internet, aplazamiento de créditos, hasta la regulación de precios de alimentos y estímulos a sectores estratégicos (producción, transportes y comercialización alimentaria); entre otros, los recursos deben salir de la condonación de la deuda externa, de reservas internacionales, gravamen a movimientos financieros y retroceso de la política de exenciones tributarias entre otros.

Luego del diagnóstico de los primeros casos de Covid–19, se registró una situación en las cárceles de Colombia con un saldo de 23 personas asesinadas. ¿Cuáles fueron los hechos y las motivaciones?

M.D.: El sábado 21 de marzo en las cárceles La Modelo, el Buen Pastor (de mujeres), La Picota (de mujeres), Picaleña, El Pedregal, Cómbita, Jamundí, La Tramacúa, entre otras, tuvo lugar una serie de protestas por un trato digno y la superación de precarias condiciones. Ya en 1998 la Corte Constitucional había declarado las cárceles en emergencia sanitaria; esta es la hora que no se ha hecho nada . Esta serie de protestas exigían en lo concreto implementar un plan eficiente de contingencia para enfrentar un eventual brote de coronavirus en los centros penitenciarios, proponían descongestionar los centros penitenciarios mediante la excarcelación intramural, medidas de arrestos domiciliarios, liberación humanitaria de personas privadas de libertad – incluyendo personas mayores de 55 años -, proponían medidas para evitar el gran número de personas concentradas en los patios y áreas comunes. Para ese momento ya se habían confirmado 4 casos de coronavirus en las cárceles.Entre las propuestas estaba también la exigencia de que el personal custodio y administrativo no entra ni saliera del recinto sin las debidas medidas de prevención, protocolo sanitario; dotar a la población carcelaria de tapabocas, jabones, antibacteriales y demás implementos necesarios para garantizar la limpieza en los diferentes espacios.

Se proponía también agilizar las amnistías y libertades condicionales para las personas que firmaron el acuerdo de paz de La Habana – excombatientes de las Farc -, pero ¿Cuál fue la respuesta del Estado? El asesinato de 23 personas bajo la escenificación de un intento de fuga , la ministra (de Justicia de Colombia, Margarita Cabello) dice que se vieron obligados a reprimir, y soslaya que se había hecho una solicitud de numerosas organizaciones, incluyendo el partido Farc, para que se le diera una salida humanitaria al conflicto, y se implementarán medidas adecuadas para sortear la pandemia, y no para que se reprimiera.

En el curso de esos asesinatos, se trasladaron clandestinamente a las cárceles de mujeres La Picota y el Buen Pastor, a varios privados de libertad, entre ellos cuatro miembros del partido Farc, incluyendo a José Ángel Parra, quien tiene una enfermedad que lo hace depender de medicamentos. Las familia de estos cuatro compañeros lograron comunicación varios días después y establecieron que los compañeros se encuentran en la cárcel de Picaleña, una cárcel donde no tienen luz, no tienen baño, duermen al lado de sus propias heces, no tiene como limpiarlas, solo de vez en cuando los custodios suben un baldecito de agua para que ellos mismos las quiten, es un lugar muy húmedo y están hacinados.

En este momento en La Picota hay 170 militantes del partido Farc, prisioneros del Estado ya que son cobijados por la ley de amnistía e indulto que surge del acuerdo de paz firmado en La Habana, pero que este gobierno de Iván Duque ha decidido no reconocer, allí siguen los camaradas recluidos. Nuestro partido está solicitando una audiencia con la directiva del Instituto Nacional Penitenciario de Colombia (INPEC), para solucionar esta situación y lograr mejores condiciones no sólo para los compañeros, sino para evaluar cuales son las medidas que en esta condición de pandemia se deben tener en el sector carcelario.

¿Cuál es el horizonte del Poder Popular luego de la pandemia?

M.D.: Esperemos que luego de la pandemia el mundo no vuelva a ser el mismo, no solo por los estragos que va a dejar el sistema sobre los más pobres, sino por lo que va quedando en evidencia frente a las masas populares y empobrecidas. Creemos que se puede dar un salto de la conciencia, donde la gente haya confirmado por esta experiencia inédita, para quién gobiernan los ricos y los denominados empresarios, habremos descubierto tras mucho dolor, esperemos que no tanto, el valor de la solidaridad, la importancia de que los derechos humanos no sean convertidos en servicios, el impacto de nuestras acciones en la vida del planeta, la fuerza de la acción en unidad de millones; el sistema económico y social no creemos que sea cambiado por el coronavirus sino por las fuerzas sociales organizadas y que esta situación va a permitir un salto de la conciencia.

Mónica Delgado señala con mucha certeza que esta situación de pandemia mundial ha dejado en evidencia los intereses que defienden quienes presiden los gobiernos alrededor del mundo y esta vez no será fácil disimularlo.

  1. https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=349472&SEO=venezuela-reporta-los-dos-primeros-casos-de-covid-19
  2. http://vicepresidencia.gob.ve/presidente-nicolas-maduro-decreta-estado-de-alarma-en-el-pais-para-enfrentar-pandemia-de-covid-19/
  3. https://www.dw.com/es/bolsonaro-critica-a-su-ministro-de-salud-y-pide-a-la-poblaci%C3%B3n-romper-cuarentenas/a-53001387
  4. https://www.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6
  5. https://www.latercera.com/mundo/noticia/presidente-de-colombia-decreta-cuarentena-para-todo-el-pais/NLANX6TQ5BFWRGLAFZVJSDKGO4/
  6. https://colombia.as.com/colombia/2020/03/24/tikitakas/1585048890_033664.html

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