Trump firma decreto para proteger a EE.UU. de ataques de pulsos electromagnéticos

Foto: Archivo 2017, EFE

Aunque muchos políticos, medios de comunicación y funcionarios de la Casa Blanca se burlaron del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando él afirmó que la falla eléctrica masiva que afectó Venezuela el pasado 7 de marzo se debió, en parte, a un «ataque electromagnético» contra las líneas de transmisión de la Central Hidroeléctrica de Guri, parece que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no se lo tomó tan en risa. Este 26 de marzo, firmó una orden ejecutiva (decreto presidencial) que ordena a las agencias federales identificar las amenazas planteadas por pulsos electromagnéticos (EMP) en infraestructuras críticas estadounidenses, incluyendo instalaciones eléctricas. También ordenó a su Secretario de Defensa crear ataques que utilicen EMP «como un factor en la planificación de escenarios defensivos», lo que indicaría que Estados Unidos tiene formas de generar EMP de forma artificial.

Texto: Actualidad RT y Alba Ciudad

El presidente de EE.UU., Donald Trump firmó este martes una orden ejecutiva para proteger la tecnología e infraestructura estadounidense de ataques de pulso electromagnético (PEM), informó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, a través de un comunicado disponible en la página web de la Casa Blanca.

El decreto, titulado ‘Orden Ejecutiva para coordinar la superación nacional ante Pulsos Electromagnéticos‘, instruye a las agencias federales para identificar las amenazas planteadas por ataques militares de PEM, que destruyen total o parcialmente equipamientos eléctricos y electrónicos dentro de su radio de acción con emisiones de emisiones de energía electromagnética de alta intensidad y radiación.

La orden ejecutiva ordena investigar los efectos de los pulsos electromagnéticos en la infraestructura estadounidense (incluyendo su red eléctrica), identificar los puntos vulnerables y cooperar con la empresa privada en proteger dicha infraestructura para evitar que sea afectada por pulsos electromagnéticos. También se ordena crear planes en caso de que un ataque con pulsos electromagnéticos afecte a los Estados Unidos, así como mecanismos para mantenerse en contacto con la población.

Además, se ordena al Director de Inteligencia Nacional investigar las capacidades de países enemigos para generar pulsos electromagnéticos que puedan afectar a los Estados Unidos.

Pero además, en la sección 5, punto vi, se ordena al Secretario de Defensa «incorporar ataques que incluyan pulsos electromagnéticos como un factor en la planificación de escenarios de defensa», lo que parece indicar que Estados Unidos cuenta con armas capaces de generar pulsos electromagnéticos, las cuales pueden usar como paso previo a un ataque militar.

También se ordena al Secretario de Seguridad Nacional identificar y enumerar en un lapso no mayor de 90 días «los sistemas, redes y activos de infraestructura crítica, incluidos aquellos en el espacio que, si se interrumpen, podrían resultar en efectos catastróficos para la salud o seguridad pública, la seguridad económica o la seguridad nacional». El plan otorga lapsos de 180 o 360 días a los diferentes miembros del gabinete de Trump para enumerar puntos de infraestructura críticos y diseñar métodos para la defensa.

«El presidente Trump siempre hará lo necesario para mantener a los estadounidenses seguros», escribió Sanders en la publicación. También apuntó que esta medida es un ejemplo de «cómo el Gobierno mantiene la promesa de estar alerta ante los peligros actuales y las futuras amenazas».

Esta orden ejecutiva se aprueba 19 días después de un ataque al sistema eléctrico de Venezuela, que el Presidente Nicolás Maduro ha afirmado que se debe, en parte, a «ataques electromagnéticos» a las líneas de transmisión.

Pulsos electromagnéticos

Un pulso electromagnético es una emisión de energía electromagnética de altísima intensidad, emitida en un breve período de tiempo. Debido a las propiedades físicas de los campos magnéticos, que generan corrientes eléctricas al atravesar un conductor, un pulso electromagnético puede causar corrientes eléctricas de fuerte intensidad en aparatos e instalaciones eléctricas, pudiendo destruirlos si tiene la fuerza suficiente.

Aunque las potencias conocían los efectos de los pulsos electromagnéticos desde que iniciaron las pruebas con armas nucleares en 1945, un punto histórico importante ocurrió en julio de 1962, cuando Estados Unidos realizó una prueba nuclear detonando un dispositivo de 1,44 megatones en el espacio, a 400 km de la superficie, sobre el océano Pacífico. La prueba, llamada «Starfish Prime«, produjo daños en Hawai, a más de 1.450 kilómetros de distancia desde el punto de detonación, dañando alrededor de 300 farolas y causando daños en los enlaces de una compañía telefónica.

Desde entonces, se ha especulado con la creación de armas no nucleares que puedan generar pulsos electromagnéticos, que afecten un área pequeña o mediana, destruyendo sus equipos electrónicos sin causar daños en la población.

 

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