Activistas protestaron contra Elliott Abrams en el Congreso estadounidense: Exigieron no escuchar a un criminal de guerra (+Fotos)

Miembros de la organización de activistas CodePink realizó una protesta en una comparecencia del enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, ante el comité de relaciones exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense este 13 de febrero. (Foto: Alex Wong/Getty Images)

Activistas del movimiento estadounidense CodePink protestaron este miércoles durante una comparecencia de Elliott Abrams, enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, quien se presentó ante el comité de asuntos exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos. Allí desplegaron una pancarta con el mensaje “Elliott Abrams: Hands off Venezuela” (Manos fuera de Venezuela) y llamaron a “¡No escuchar a este criminal de guerra!”, protestando contra sus acciones para intervenir Venezuela y su oscuro papel en la guerra civil en Nicaragua en los años 80. Dos de los activistas fueron arrestados.

Texto: Luigino Bracci, con información de CommonDreams y Vox.com

Los activistas fueron desalojados del salón donde se reunía el comité, y luego fueron detenidos. “Venezuela necesita negociaciones, no un golpe de Estado ni una intervención militar”, dijo la co-directora nacional de CodePink, Ariel Gold, la primero en ser arrestada, mientras denunciaba la intervención de Estados Unidos en el país latinoamericano. “¡No dejen que Abrams nos lleve por un camino de guerra!”, exclamó.

Abrams, un neoconservador conocido como “el Subsecretario de Guerras Sucias” por su trabajo en los gobiernos de Ronald Reagan y George W. Bush, fue seleccionado como enviado especial para Venezuela por la administración de Donald Trump, tras conocerse su participación en reuniones secretas con militares que pretendían derrocar al Presidente Nicolás Maduro. La administración Trump reconoció oficialmente a Juan Guaidó como “presidente interino” el pasado 23 de enero, tras autoproclamarse en una plaza pública.

“Establecer un gobierno paralelo liderado por Juan Guaidó es ilegal, irresponsable y pone a Venezuela en el camino hacia la guerra civil”, advirtió la activista de CodePink Caroline Debnam, quien también fue arrestada, en una declaración. “En lugar de exacerbar las tensiones, los EE.UU. deben apoyar con los esfuerzos de México, Venezuela y el Vaticano para mediar en la crisis”.

Con las manos esposadas por la Policía del Capitolio, Debnam dijo que otras naciones se ofrecieron a ayudar a facilitar las negociaciones y enfatizó que “esto es lo que debemos apoyar, no un golpe de Estado, no la posibilidad de una intervención militar”.

Abrams, agregó Gold, “es un criminal de guerra y no debe declarar ante el Congreso”.

Kei Pritsker, otro activista de CodePink presente en el Capitolio este miércoles, estuvo de acuerdo: “Mire la historia de Elliott Abrams en Centroamérica y Medio Oriente, creando guerras y caos en nombre de las corporaciones estadounidenses. Debe ser juzgado por crímenes de guerra. No debería testificar en el Congreso de Estados Unidos”.

Desde entonces, y a pesar de las protestas de activistas antiguerra, de miembros del Congreso y más de 70 académicos y expertos, el gobierno estadounidense ha apoyado firmemente a Juan Guaidó, impuso sanciones a la empresa petrolera estatal Pdvsa y ha amenazado repetidamente con acciones militares.

Los activistas de la organización también han protestando contra otros miembros de la administración Trump por trabajar activamente para derrocar al gobierno de Maduro. El mes pasado, interrumpieron un discurso del secretario de Estado Mike Pompeo durante una reunión de la Organización de los Estados Americanos (OEA). La semana pasada, CodePink protestó frente a la casa del Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, otro remanente de administraciones neoconservadoras pasadas, quien recientemente sugirió que si Maduro no renunciaba pronto, podría ser encerrado en una prisión militar de los EE.UU. en Guantánamo, Cuba.

El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, manifestó en su cuenta en Twitter su agradecimiento en nombre del pueblo venezolano: “Una nueva muestra de rechazo a la agresión de la Administración Trump contra el pueblo de Venezuela. Gracias hermanas y hermanos estadounidenses, amantes de la paz, por su coraje y solidaridad”.

Congresista Omar: ¿Por qué debemos creerle?

Por otro lado, la congresista demócrata Ilhan Omar increpó a Abrams durante su comparecencia ante el Congreso.

“Abrams, en 1991 usted se declaró culpable de dos cargos por ocultar información al Congreso con respecto al caso Irán-Contras, por los cuales posteriormente fue indultado por el presidente George H.W. Bush. No entiendo por qué los miembros de este comité o el pueblo estadounidense deben creer cualquier testimonio que usted pueda darnos hoy”.

La congresista demócrata Ilhan Omar increpó a Abrams.

Abrams se enojó visiblemente por las palabras de la congresista, quien también le recordó a Abrams sobre las políticas del presidente Ronald Reagan. “¿Va a apoyar grupos criminales y el genocidio en Venezuela así como lo hizo en Nicaragua, El Salvador y Guatemala?”, preguntó, ante lo cual Abrams se negó rotundamente a responder, señalando que estaba siendo víctima de “ataques personales”.

La congresista respondió que no es un ataque personal en absoluto, sino información bastante relevante teniendo en cuenta que Trump ha contemplado intervenir militarmente a Venezuela; es razonable preguntar, con Abrams en un cargo clave, cuánto ha aprendido de las posturas crueles e ilegales que ocurrieron durante la administración Reagan.

“Lo sorprendente de este video es lo enojado que se siente Abrams por tener que rendir cuentas por sus acciones pasadas”, señala el periodista Zack Beauchamp para Vox.com, recordando que en Estados Unidos hay una cultura de impunidad para las élites: “Ningún banquero fue arrestado por la crisis financiera (de 2008). Ni tampoco los creadores de la política de torturas de George W. Bush, ni las personas responsables tras las acciones inteligencia sobre las armas de destrucción masiva de Irak. Henry Kissinger, quien cometió o respaldó crímenes de guerra en un número sorprendentemente grande de países, sigue siendo una celebridad de Washington”.

Es el mismo caso con Abrams, una importante figura del sistema capitalista, quienes “no están acostumbradas a ser responsables de sus pecados. Así no es cómo se hacen las cosas en Washington”.

Más información:

Elliott Abrams y el uso de la “ayuda humanitaria” para transportar armas a la Contra nicaragüense

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