“Un cupido sin puntería” regala sonrisas y esperanza en campamento transitorio “Paula María Nieves”

En el campamento transitorio del Centro Inicial de Educación “Paula María Nieves” del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en Caracas, las horas transcurren entre faenas cotidianas, actividades lúdicas y convivencia solidaria. Al caer la tarde, mientras el sol se oculta, los más jóvenes juegan fútbol y disfrutan del parque infantil. Los adultos divisan a los pequeños y se reúnen para conversar, acariciados por la frescura propia de este momento del día.

Prensa MPPC (Texto: Claudia Hernández / Fotos: Abraxas Iribarren)

Ya llegada la noche, la rutina se rompe y todos se reúnen para disfrutar de un momento diferente. A través del programa “Pantallas de Esperanza”, que impulsa el Centro Autónomo de Cinematografía (CNAC) y la Cinemateca Nacional, se proyecta la película “Un cupido sin puntería”, dirigida por José Antonio Varela, quien acudió al lugar para compartir con los presentes y hacerse parte de esa experiencia.

“Cupido es una comedia romántica y espero que sirva para que los compañeros y las compañeras puedan tener un rato de diversión y entretenimiento. En medio de estas dificultades, y de todo lo que está alrededor de la tragedia, me siento contento de estar aquí y apoyar. Es importante que a través del arte, del cine, nos podamos acompañar y sentir consuelo. Nos toca salir adelante como país”, expresó.

En ese sentido, el director del CNAC, Román Chamorro, destacó que esta iniciativa es una labor voluntaria para “motivar y ofrecer espacios de sosiego y tranquilidad” a las familias que atraviesan esta contingencia.

Precisamente, en este campamento la salud mental es un área que recibe atención priorizada. A través de la orientación psicológica, las actividades formativas y las dinámicas recreativas, las familias canalizan sus emociones en el día a día.

“Psicológicamente esta situación nos ha movido mucho y necesitamos que sus mentes estén ocupadas, que el tiempo que tengan que estar en este campamento transitorio sea de fortalecimiento, antes de ir a sus nuevos hogares”, explicó María Alejandra Cumana, responsable del recinto.

La complicidad, los susurros y las bromas se hicieron parte del ambiente durante la proyección cinematográfica. Al apagarse el proyector, las sonrisas de los espectadores sellaban el cierre de una ajetreada y productiva jornada.

Con la satisfacción del deber cumplido, Cumana reiteró la importancia de generar momentos de para la gestión adecuada de las emociones. “El esparcimiento y las acciones didácticas ayudan a sobrellevar de una forma más amena toda la situación derivada del doble sismo”, afirmó.

Tras recorrer varios sectores de Caracas como el 23 de Enero, El Valle, Quinta Crespo y Altagracia, el programa “Pantallas de Esperanza” continúa su ruta para acompañar, a través del cine nacional, a comunidades vulnerables en medio de esta transitoria coyuntura.

Suscribirse
Notificar en
guest

0 Comentarios