
La trascendencia del pensamiento del Libertador, su capacidad para vencer las adversidades y la vigencia de su proyecto histórico fueron los ejes centrales de reflexión de la conferencia “Bolívar, el hombre de las dificultades”, realizada con motivo del 243° aniversario del natalicio del Padre de la Patria.
Prensa MPPC (Texto: Claudia Hernández / Fotos: Gabriela Materano)

La sesión especial, organizada por el Centro de Estudios Simón Bolívar (CESB), contó con la participación del presidente de la institución, Alejandro López; el ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal; el historiador y diputado a la Asamblea Nacional (AN), Juan Romero, quien también fue el orador de orden; y el presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, Pompeyo Torrealba.
Durante su intervención, el ministro Cazal destacó la importancia del ideario bolivariano como guía fundamental para sortear los desafíos del presente.


“Su pensamiento representa nuestra forma de entender la vida. Vivimos nuevos tiempos, nuevas formas de ver la política, nuevas realidades sociales. La estrella de Bolívar es una guía y nos ilumina; nos permite seguir andando por nuestra patria, seguir trabajando por nuestra soberanía”, expresó.
En ese sentido, Cazal resaltó la fortaleza del pueblo venezolano ante las vicisitudes: “Nosotros somos de esa estirpe bolivariana. Es importante que tengamos vivo a Bolívar en nuestro pensamiento y en nuestro accionar”.
La épica bolivariana, más allá de las dificultades
Desde el enfoque de la historia insurgente, Juan Romero analizó en su discurso la capacidad del Libertador para sobreponerse a las crisis y ejecutar su proyecto histórico. Para comprender esta faceta, propuso acudir al concepto de antifragilidad, entendido como la capacidad de avanzar y fortalecerse en medio de la adversidad y el caos.

Al efectuar un recorrido cronológico por los hitos de la gesta independentista, el también escritor e investigador destacó cómo Bolívar “comprendió de manera pragmática que cada colapso institucional y militar de las nacientes repúblicas funcionaba como un filtro de selección y un catalizador para la reconfiguración estratégica del movimiento emancipador”.
En esa línea, instó a reflexionar sobre las lecciones de la antifragilidad bolivariana para la coyuntura actual. “Esa reflexión tiene absoluta vigencia en la defensa de los intereses y la soberanía del país, para avanzar en la Revolución Bolivariana y que siga siendo un ejemplo de resistencia para el mundo. Para lograrlo es necesario tener unidad, claridad y cohesión”, afirmó.
Como parte de la ceremonia, se llevó a cabo la develación de un busto del Libertador realizado por el escultor venezolano Valmore Carrero, la entrega de una ofrenda floral y la condecoración a Juan Romero con la Medalla Simón Bolívar en reconocimiento a su labor e investigación histórica.
Pensamiento para la fraternidad
El presidente del Centro de Estudios Simón Bolívar, Alejandro López, subrayó la vigencia del ideario de El Libertador como una herramienta para promover la paz y la solidaridad internacional en un mundo asediado por la guerra.
“El ideario de libertad, solidaridad y paz de Simón Bolívar, de que las naciones se miren como hermanas, de igual a igual y no como superiores e inferiores, es una clave importantísima”, enfatizó López, quien recordó la reciente conmemoración del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, hito fundacional de las relaciones multilaterales basadas en la equidad.
Finalmente, dedicó unas palabras de condolencia y solidaridad a las familias que han sufrido pérdidas, tras el reciente doblete sísmico, y destacó el carácter conmemorativo y de homenaje de la jornada del 24 de julio.
Bolívar, además de ser el hombre de las dificultades, también es “el hombre que logra la consolidación de la victoria popular, tal como nosotros la estamos consolidando actualmente”, concluyó.





