Entre hilos, agujas, telas y manos solidarias, la artesanía se sumó a las expresiones artísticas impulsadas por la Ruta de la Esperanza para brindar contención y apoyo a los niños y niñas del estado Carabobo afectados por el reciente doblete sísmico.
Prensa MPPC (Texto: Claudia Hernández / Fotos: Abraxas Iribarren)
La experiencia textil tomó los espacios del Museo de la Cultura de Valencia, donde el ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, y la primera dama de la entidad, Nancy de Lacava, acompañaron a los más pequeños en una jornada que también incluyó exposiciones culturales, pintacaritas, dibujo, títeres, sala inmersiva, gastronomía y danza.
En la actividad, ambas autoridades destacaron la capacidad de sanación del arte en sus diversas manifestaciones y expresaron su solidaridad con las familias en medio de la actual coyuntura.
De Lacava subrayó que gracias al programa “Unimos manos, unimos corazones” fue posible la elaboración y entrega de más de 800 muñecos de trapo. “Gracias a las textileras y a todas estas mujeres que nos han ayudado de manera voluntaria a esta hermosa labor. El Museo de la Cultura es un epicentro de encuentro para todas las familias y para todos los venezolanos. Estamos muy orgullosos y los invitamos a que vengan a hacer este recorrido”, enfatizó.
Asimismo, explicó que la jornada, enmarcada en el Mes del Niño, atendió a más de 250 habitantes de los municipios Juan José Mora y Morón, epicentro del doble sismo. “Estamos muy contentos de darle este apoyo y esta felicidad a todos estos niños y niñas. Es muy importante que ellos se empapen de todas nuestras tradiciones”, indicó.
Por su parte, el ministro Cazal resaltó el espíritu resiliente del pueblo venezolano: “La capacidad que tiene nuestro pueblo de levantarse, de ser solidario y de que unas mujeres y unos hombres puedan tejer todo este amor debe ser ejemplo para la humanidad”.
En ese sentido, señaló la importancia de “hacer de la cultura un abrigo y una forma expresiva para que todos nos levantemos. Realmente es extraordinario el trabajo que están haciendo aquí”.
Voluntarios formadores
La jornada también visibilizó el aporte del voluntariado. Valentina Peña, psicóloga y tejedora de muñecos con la técnica de ganchillo, expresó su satisfacción por formar parte de esta iniciativa y relató el proceso de creación de dos personajes de su autoría: “Amor” y “Atlas”. “Amor representa la bondad y el cariño en este momento, y Atlas carga con el mundo, especialmente con nuestro país”, explicó.
Peña hizo énfasis en el impacto pedagógico y emocional de estas expresiones artesanales en las infancias: “En los momentos de crisis y en cualquier situación, la artesanía ayuda y brinda apoyo. La forma en que los niños y niñas conectan con las formas, colores y texturas es única”.
La Ruta de la Esperanza es una iniciativa impulsada por el Estado venezolano para brindar acompañamiento permanente a las comunidades afectadas en medio de la actual situación de contingencia.















