Luis Salas insta a recuperar la producción petrolera, aumentar los salarios e incentivar los emprendimientos

Luis Salas. Foto: Archivo

Luis Salas Rodríguez, sociólogo, investigador y exministro de economía productiva, fue entrevistado el pasado 8 de agosto en el noticiero «Cultura al Día» de Alba Ciudad en torno a la situación económica en Venezuela, la dolarización de la economía y sus propuestas como especialista en el área para contrarrestarlas, en medio dela situación de bloqueo y sanciones económicas impuestas por el gobierno estadounidense contra la revolución bolivariana.

Texto: Alba Ciudad (LBR)

Escuche la entrevista:

«Tenemos una economía que está bajo el acoso del bloqueo al menos desde 2013», lo que ha causado que la economía se contraiga a la mitad de lo que era en 2012.

«Desde 2014 no ha hecho sino contraerse en su tamaño, ha habido una reducción de su Producto Interno Bruto (PIB). Desde 2014 hasta las últimas cifras que entregó el Banco Central en el tercer trimestre de 2018, ha caído en más o menos 52 por ciento«. Si a esto se le suma el cuarto trimestre de 2018 y los dos trimestres de 2019, «pudiéramos estar hablando de una contracción cercana al 60 por ciento», que podría llegar a final de año al 70 por ciento con respecto a lo que era en 2012 y 2013.

«Es una contracción brutal de la economía que se manifiesta en lo que estamos viendo: la migración de gente, la informalización de los trabajos, etcétera. En medio de eso, se ha dado en paralelo la dolarización de la economía».

Salas cree que no es un proceso espontáneo, sino que surge como consecuencia de la inflación y la hiperinflación. «La tendencia de la gente es refugiarse en aquellas cosas que puedan conservar el valor. En algún momento pudieron ser casas, carros, electrodomeśticos, etc., pero luego se convirtió en buscar el dólar. Eso fue acelerando la compra de divisas, además de los procesos de sabotaje y guerra económica, pero es un proceso en el que la gente busca tener divisas para protegerse«.

«Antes tú tenías dólares y cambiabas a bolívares, y los precios se referenciaban en dólares pero lo cobraban en bolívares. Hoy, el que tiene divisas no está interesado en cambiarlas a bolívares, lo que ha hecho que el mercado de divisas se contraiga cada vez más». Explica que el gobierno, por la cadena de importaciones, no está ofertando dólares en el mercado, pero los privados tampoco están interesados en ofertar y a la gente que tiene más necesidad de tenerlos se les dificulta mucho conseguirlos. «Las personas están poco interesadas en venderlos, lo que nos ha traído a la situación actual».

Salas prefiere llamarlo un proceso de «desbolivarización» en vez de dolarización; de hecho, en la frontera con Colombia hay un proceso de sustitución del bolívar por el peso colombiano, y en la frontera con Brasil pasa lo mismo con el real brasileño. «No es que a nivel nacional haya una dolarización, sino que pareciera que todos están huyendo del bolívar», dijo.

Explicó Salas que las causas son muchas y muy variadas, pero él las resumiría en dos:

  • La guerra económica que generó sabotajes a la economía en sus inicios
  • La poca efectividad de las medidas dirigidas a contrarrestar los efectos de esa guerra económica.

Explicó que, en 5 ó 6 años en esa situación, las cosas no han hecho sino empeorar. La gente no está ahorrando, sino buscando ganar en otras cosas que no sean bolívares, lo que ha golpeado muy fuerte el trabajo formal: «el 70 por ciento de las personas deben estar ocupándose en la economía informal, porque sienten que ocuparse en el sector formal no sólo no es rentable, sino que ni siquiera es sostenible».

Resaltó el caso de la Administración Pública: «es difícil para una persona sobrevivir con un salario de la Administración Pública. No estoy hablando de darse caprichos, sino simplemente sobrevivir». Al respecto, recordó que, si bien el salario mínimo promedio en Latinoamérica es de 330 dólares mensuales, en Venezuela es de 3 dólares, cuando en 2012 era de aproximadamente 500 dólares.

«Eso genera un montón de distorsiones, que causa un doble proceso de migración: personas que se van al exterior, y otras que se tienen que dedican a oficios para los que no se formaron pero tienen que ejercerlos para poder sobrevivir», tales como la reventa de productos.

Explicó que «mucha gente que es realmente productiva, está malgastando su tiempo, su fuerza, sus conocimientos intelectuales y físicos en comerciar y revender porque es lo que les produce para vivir. Esas cosas hay que revertirlas, y creo que hay que hacer un gran reseteo de todo lo que está pasando, porque sino, las cosas a finales de año pueden ser más complicadas de lo que son en la actualidad».

Indicó que el tipo de cambio oficial llegó el miércoles 7 de agosto a Bs. 12.808 por dólar. «Si dividimos la liquidez monetaria en bolívares (es decir, toda la cantidad de bolívares que hay en la economía, incluyendo billetes, monedas, pagos electrónicos y todas las formas de pago en bolívares que existen) por el tipo de cambio oficial de ayer, veremos que toda la liquidez monetaria es equivalente a un poco más de 700 millones de dólares«.

Para Salas, esa  cantidad muestra dos cosas:

  1. Cómo se ha reducido el tamaño de la economía venezolana,
  2. Que seguramente en las calles hay casi o más dólares circulando en términos de valor, que bolívares.

Propuestas urgentes

Salas propone buscar el fortalecimiento del bolívar, aumentar los salarios y frenar la devaluación. «A medida que los salarios estén en los niveles en los que están y la moneda se siga devaluando al ritmo actual, cosas como la dolarización se van a hacer mucho más marcadas y revertirlas se va a hacer mucho más complejo».

Sobre las políticas económicas, destaca la importancia de reactivar la industria petrolera para que puedan ingresar divisas al país. «Mientras no reactivemos el tema petrolero, que permita ingresar divisas al país, es muy difícil abordar los otros puntos».

Recordó que la producción petrolera, según el último reporte de la Opep, está en alrededor de 700 mil barriles de crudo diario para julio de este año, cuando estábamos en 2 millones 500 mil barriles diarios en 2012, lo que es una reducción dramática del ingreso petrolero que afecta a los planes sociales y las políticas públicas.

Señaló que es cierto lo del bloqueo, pero puso como ejemplo el de países como Irán, que tienen 40 años afectados por un bloqueo pero siguen exportando petróleo. «No se lo venden a Estados Unidos sino a otros países; no es tan así, que no puedas exportar nada».

Destacó que Irán ha sido obligado a producir prácticamente todo lo que consume, víctima del bloqueo que sufre por parte de Estados Unidos. «Es un proceso doloroso, pero es lo que le ha tocado hacer como país. tenemos que avanzar hacia allá, pero tenemos que brindar también facilidades a quienes quieren producir, porque a veces las facilidades no están totalmente dadas».

Fortalecer el bolívar y aumentar sueldos

También destacó la necesidad de fortalecer al bolívar, abastecer mejor los mercados, pagarle mejor a los trabajadores para que volvamos a las funciones de trabajo formal, que se pueda aumentar el poder adquisitivo de la población para que todos los emprendimientos de la gente puedan tener futuro. «Estamos llamando a la gente para que produzcan, pero para ello tiene que haber gente que le compre. Si te pones a hacer tortas o ropa, necesitas un mercado que te compre, y con los niveles salariales actuales, es muy difícil que haya un mercado que te compre todas las cosas que necesitas para producir».

«Estando bloqueados te va a costar más exportar. Tenemos que apostar más a un mercado interno, pero para que exista la gente tiene que tener poder adquisitivo», expresó Salas.

En términos individuales, Salas aconsejó adelantar escenarios. «Si la gente no tiene acceso a divisas, la mejor forma de ahorrar es comprar adelantado cosas que necesites siempre; aquellas cosas que tienes que comprar por la razón que sea (un alimento, una medicina, cualquier cosa que siempre vayas a necesitar) debes buscar comprarla por adelantado. Esta es la mejor forma de anticiparse y rendir tu dinero en el contexto actual».

Señaló que «hay que buscar producir lo que se pueda producir, asociarse con otras personas así sea en escala pequeña. Hay iniciativas como los consumos solidarios, cosas que te permiten abaratar costos y reducir las cadenas de intermediación que muchas veces inflan los precios de forma importante», así como crear conciencia del momento político que vivimos ante el bloqueo impuesto por Estados Unidos.

Otra propuesta que realizó es la de revisar los costos de legalización para montar una empresa o un emprendimiento, pues en la actualidad son muy altos. «Deberían haber incentivos para que la gente monte empresas de producción social, de propiedad comunal o privada». Opinó que los costos de legalización para registrar una marca o sacar un permiso son muy altos y pueden costar una gran cantidad de bolívares, que el emprendimiento no te lo va a permitir.

Denunció que muchos de los locales que están comerciando en dólares no están pagando impuestos, lo que afecta el dinero que ingresa al Estado.

Sobre el uso de una moneda comunal ante el poder adquisitivo del bolívar, eso es factible y estaba contemplado en el sistema económico comunal de 2010, promulgado por el entonces Presidente Hugo Chávez. Dijo que lo importante es tener un circuito comercial y productivo que lo respalde, así como las cosas que se van a comerciar con esa moneda, y que todos las acepten.

Actuar lo antes posible

Sugirió desarrollar estrategias muy efectivas porque sino, el desarrollo de la economía puede ser irreversible. Indicó que muchos problemas problemas pueden ser solucionados, pero que «lo que no podemos dejar pasar es que se siga prolongando esta situación» porque el daño a la economía y al país puede ser muy dañino, como por ejemplo «que se vaya del país la generación de jóvenes que se formó en los últimos años, a trabajar como mano de obra barata en otros lados del mundo, o que cierren más empresas». La gente, lo que está buscando, es sobrevivir a la situación.

«Antes de que cierre el año hay que generar políticas que busquen incentivar de verdad, más allá del discurso, las actividades productivas«. Indica que él es optimista, pero que teme que se llegue a un punto de no retorno si no se hace nada, en el que regresar a la normalidad sea muy difícil. «Tenemos que pensar como país y como colectivo, pues en este momento la tendencia es que cada quien piensa individualmente, porque la dinámica nos lleva hacia allá».

Invitó a leer el sitio web 15yultimo.com, que él edita junto a  otros compañeros.

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Antonio Rodero

Luis Salas Rodríguez. Qué fácil es decir «qué», sin decir cómo, cuándo, para qué… etc.