
Este 1 de agosto el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) cumple 32 años de creación, un aniversario que coincide con uno de los momentos más retadores de nuestra historia reciente. Hace poco más de un mes, se registró el doblete sísmico que marcó la vida de cada venezolano el pasado 24 de junio.
Fuente: Prensa CNAC
El CNAC, creado tras la promulgación de la Ley de la Cinematografía Nacional, ha sido aliado y promotor del cine venezolano, al respaldar incontables proyectos cinematográficos y a sus realizadores, dentro y fuera del país. Hoy su aniversario lo recibe recorriendo el territorio, al lado de la gente, allí donde el programa “Pantallas de Esperanza” se convierte en refugio y alimento para el alma.
Desde hace un mes, la iniciativa recorre incansablemente las zonas afectadas de La Guaira, Miranda y Caracas, al ofrecer proyecciones y espacios de encuentro a las comunidades que hoy se reconstruyen. En cada campamento transitorio, el cine ha demostrado ser mucho más que entretenimiento: es un abrazo, una pausa para el consuelo y una certeza de que seguimos aquí, juntos en el renacimiento del país.
Pantallas de Esperanza reúne también la solidaridad de instituciones como la Fundación Cinemateca Nacional y la Villa del Cine, que desde el primer día integran la Ruta de la Esperanza, programa que promueve la cultura, el arte, el deporte y la recreación como instrumentos para la recuperación emocional.

Cine con sus realizadores
Las pantallas se encendieron desde el momento en que los campamentos comenzaron a recibir a las familias y se han convertido en una oportunidad para compartir sonrisas, abrazar a los más pequeños y recordar la fuerza que habita en la unión de la comunidad. Ahí se encuentra la razón de la rápida respuesta de realizadores y actores sumados a este programa.
A este llamado de solidaridad respondieron realizadores como Carlos Daniel Alvarado, quien llevó “Venite pa’ Maracaibo”, su oda a la zulianidad, a las familias del campamento transitorio Escuela de Artes César Rengifo. Por su parte, Luis Carlos Hueck compartió la taquillera “Papita, maní, tostón”, con récord de 1.900 millones de espectadores, en la Base de Misiones de Quinta Crespo.
José Antonio Varela, director de la comedia romántica “Un cupido sin puntería”, disfrutó una tarde de encuentro en el campamento del Centro de Educación Inicial “Paula María Nieves”. Asimismo, Pantallas de Esperanza contó con la presencia y el apoyo de Roque Valero, protagonista de la película “Bolívar, el hombre de las dificultades”, de Luis Alberto Lamata, en el campamento del Liceo Judith Liendo, ubicado en El Valle.

Para Román Chamorro, presidente del CNAC, el cine “es el espejo donde nos miramos para reconocer nuestra fuerza. Hoy celebramos la vida, la resiliencia del pueblo venezolano y la convicción de que las historias que rodaremos mañana contarán cómo fuimos capaces de levantarnos juntos”.

Recursos para el desarrollo cinematográfico
El 32.° aniversario del CNAC también coincide con la entrada en vigencia del Decreto Presidencial 5.391, que exonera a Fonprocine —órgano recaudador del centro— la transferencia del 70% de sus ingresos al tesoro central. Así, a partir de esta fecha, podrá conservar el 100% de los recursos.
Este hito financiero se traduce en garantía para el desarrollo sostenible de la industria fílmica nacional, al fortalecer la producción y proteger el trabajo de técnicos, directores, guionistas y trabajadores del gremio.
El CNAC reafirma su vocación de servicio, acompañando a la nación no solo como ente rector en el ámbito audiovisual, sino como un aliado entrañable de la memoria colectiva y la esperanza venezolana.

