
Uno de los apartamentos afectados en Catia La Mar por el ataque del Gobierno de Estados Unidos es el de Jesús Linares, de 48 años. La imagen fue captada por la fotógrafa Gaby Oraa para la agencia Reuters.
El terror y el miedo seguramente siempre quedarán en la memoria de las familias venezolanas que la madrugada del 3 de enero de 2026, vieron interrumpido terroríficamente su descanso, sus sueños, sus tareas, sus planes, por los bombardeos criminales del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela.
Texto: DIARIO VEA (Yuleidys Hernández Toledo)
Cuatro hembras, un sufrimiento
Faltaban pocos minutos para las 2:00 de la mañana del 3 de enero y sus niñas morochas de tres (3) años dormían; la abuela de las niñas también, mientras que ella, Gómez, de 33 años, estaba sentada frente a la computadora. Editaba fotos cuando un ruido estruendoso la sobresaltó. Temió que la amenaza de invasión militar, que durante 28 semanas profirió Donald Trump contra Venezuela, se había cumplido. En segundos por su mente pasaron imágenes terribles. Así lo describió.
Esta pequeña familia vive en Ciudad Tiuna, Fuerte Tiuna, Caracas, sí, esa zona militar donde el Comandante Eterno, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, construyeron a lo largo de 15 años, viviendas dignas para el pueblo humilde, trabajador, a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV).
De ahí en adelante comenzó el miedo de Gómez por la vida de sus dos ángeles y de la mujer que le dio el ser, más que por la suya. Al primer ruido, su mamá se despertó angustiada. Entre lágrimas hicieron lo primero que hace una madre, servir de escudo ante cualquier escenario a dos (2) inocentes, dos (2) niñas que vieron interrumpidos quizás sus sueños de galletas, dulces, y mundo de colores por el corazón acelerado y las lágrimas de sus protectoras.
A las 3:00 de la mañana de ese día, envió un audio a este medio; el mensaje nunca salió, pues como consecuencia de los ataques gringos esa zona quedó sin energía eléctrica. Lo recibimos casi 16 horas después. Su voz era de total angustia, pero tratando de infundir calma: «Estamos bien, amiga, resguardados. Se han escuchado varias detonaciones, disparos de metralletas o no sé qué, súper cerca, como de helicóptero. El último estuvo prácticamente encima de nosotros porque se escuchó extremadamente cerca. Resguardadas, me estoy quedando sin batería. Mi mamá y las bebés súper nerviosas».
Cuando nos enteramos de los ataques contra el país, y que Fuerte Tiuna era una de las zonas más afectadas, fue a ella a quien llamamos, primero para saber si estaba bien, si necesitaba ayuda y para que nos describiera lo que sucedía. Fue angustiante no saber de ellas.
Su voz en el audio es de angustia, pero a la vez de valentía. Al fondo, sin embargo, el llanto de una de las bebés y los ruegos de la madre clamando a Dios que cesara todo, todo ello hace imposible no soltar las lágrimas y preguntarse: ¿Hicieron algo malo estas cuatro mujeres y los miles de inocentes que esa noche se convirtieron en objetivo militar de Estados Unidos? ¿Es justo que seres inocentes vivan semejante nivel de angustia por la avaricia de Donald Trump y el resto de su gobierno por el petróleo venezolano?
Hoy Gómez, su dos niñas y su mamá se encuentran refugiadas en la casa de un amigo; pues la calidez de su hogar, esa donde a diario las pequeñas corren, dibujan, ríen y hacen todo tipo de travesuras, tuvo que ser evacuado ante las amenazas de Donald Trump, quien luego de reconocer, sin reparo, los crímenes que cometió contra Venezuela, incluyendo el secuestro del Presidente constitucional, Nicolás Maduro, dijo que está listo «para lanzar un segundo ataque mucho mayor» contra Venezuela «si fuera necesario».
Tras el terror que sufrió y que aún padece, pues para ella es imposible olvidar el miedo que sintió al pensar que podía perder a sus hijas, a su mamá o que fuese ella la víctima y dejar dos niñas pequeñas solas, escribió un mensaje en su estado de WhatsApp, dirigido a aquellos que tan alegremente y criminal pidieron acciones gringas contra el país: «Cuando pidas invasión contra tu país, no lo hagas desde afuera, hazlo desde la Patria y siente el terror que vivimos. A los que pidieron invasión contra mi Patria ni me pregunten cómo estamos».
Shock y conmoción
En el mismo Fuerte Tiuna, una madre de casi 70 años y su hija de 31 salieron despavoridas cuando escucharon los ataques. A diferencia de Gómez, tienen vehículo, lo que facilitó la huida de los ataques letales del imperio gringo. Llegaron en estado de shock y conmoción a casa de un familiar en otra zona de la capital venezolana. De ellas sí supimos, esa misma noche, pues pudieron informarnos que estaban a salvo.
Aún hoy tiemblan por lo vívido, por el ruido de los helicópteros cerca, por el miedo de haber podido morir, sin haber hecho nada malo, solo por el hecho de tener una vivienda digna, entregada en Revolución. Siguen bajo el amparo de la hermana y la tía que las recibió esa nefasta madrugada del 3 de enero.
Veo a las montañas llenas de fuego
En redes digitales circulan imágenes de los daños y la destrucción que causaron los gringos en Ciudad Tiuna. También están varios testimonios de víctimas que han sido difundidas en las últimas horas porTelesur. Uno de ellos es el de Xilenia Prato, hermana de dos (2) coroneles del Ejército que resultaron heridos en el cumplimiento del deber: defender a la Patria.
«Mi hermano mayor fue herido, salió hace poco del quirófano, fue herido en la cabeza, parte de su pierna y sus manos. Tengo que esperar cómo reacciona, no lo he podido ver», relató al referido medio al tiempo que describió que el otro joven, gracias a Dios, está bien.
La joven, como cientos de familiares de militares, vive en Ciudad Tiuna, lugar donde como ella misma describe viven muchos más civiles que miembros del cuerpo castrense. Su hogar está en el urbanismo Simón Bolívar, sector Los Chinos. Ahí, a las 2:00 de la mañana, las detonaciones la despertaron.
«Miré el ventanal que da hacia las montañas. Desperté agarrando fuerte a mi papá. Veo a las montañas llenas de fuego, escucho los helicópteros, sobrevuelos, detonaciones. Dije tengo que llamar a mis hermanos. Ellos dicen que lo primero que escucharon fue a los sobrevuelos y después las detonaciones», expresa entre lágrimas.
Describió que cuando salió vio a hombres, mujeres, niños, niñas, salir despavoridos de los apartamentos. «Todo el mundo estaba horrorizado (…) Vi el incendio donde mi hermano fue perjudicado».
Defensa de la Patria
Soldados venezolanos relataron parte de las acciones que realizaron para defender la patria de los ataques militares gringos. Los relatos fueron recopilados también por TeleSur. Entre los testimonios se encuentran los del sargento Francisco Machillanda y del sargento mayor de tercera Ricardo Salazar, ellos se encontraban en la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas (Unefa), sede ubicada al lado de la base militar de La Carlota, estado Miranda.
“Ellos atacaron y en el momento cuando el helicóptero quería estacionarse en la unidad, nosotros tuvimos que accionar, porque si no nos toman la unidad en ese momento; el helicóptero subió otra vez y se fue, vieron que había personal ahí, que dispararon en varios lugares y no pudieron estacionar”, narró Machillanda.
Lleno de fervor patrio, Machillanda aseguró que sigue rodilla en tierra: “Con mi brazo afectado pero no importa, con rodilla en tierra por defender la patria”.
Por su parte Salazar describió que tiene una esquirla incrustrada en su pierna y que aunque quiso quedarse en el lugar lo mandaron a atender su herida, al igual que los otros compañeros lesionados durante el bombardeo.
¿Dónde están los derechos humanos?
El jefe de Gobierno del Distrito Capital, Nahum Fernández, también compartió en su cuenta Instagram imágenes de viviendas destruidas en Fuerte Tiuna. En el audiovisual se escucha una voz preguntar a los gringos «¿Dónde están los derechos humanos?» que tanto pregona ese país.
Fernández también compartió otros videos donde se observan daños en estructuras de la Gran Caracas.
Destrozos en La Guaira
Edificaciones multifamiliares en el sector “La Soublette”, parroquia Catia la Mar, estado La Guaira, fueron destruidas. Así se aprecia en imágenes que compartió el sábado en horas de la tarde el ministro del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo, Eduardo Piñate, en su cuenta Instagram.
«Este es el resultado de la prédica antinacional de la derecha fascista y de la política de cambio de régimen del imperialismo que quiere adueñarse de nuestros recursos naturales y esclavizar a nuestro pueblo. No han podido ni podrán, nosotros venceremos», escribió en el mensaje que acompañó a las gráficas.
Abuela herida con quemadura
Una abuelita de 87 años de edad resultó con herida de quemadura en su brazo izquierdo cuando EEUU atacó con una bomba e impactó en la residencia donde vivía en Catia La Mar en el estado La Guaira. La información la dio a conocer la periodista de TeleSur, Madeleine García, en una de sus publicaciones en Instagram
Igual a Gaza
Una joven que vive aledaña a la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, Base Militar La Carlota, estado Miranda, describió lo fuerte que fue ver los ataques militares gringos contra Venezuela. Comparó lo vivido con las imágenes de terror y de guerra que el mundo ha observado en Gaza, país donde Israel y EEUU cometen un genocidio contra el pueblo palestino. Su relato quedó reseñado este domingo 4 de enero en la cuenta Instagram de Luis Díaz, conocido en las redes digitales como «El Chamo del Pelo Azul».
«El estrés es horrible», dijo, para de inmediato condenar a supuestos venezolanos que desde el exterior celebran por los bombardeos y ataques militares que lanzó de manera criminal EEUU contra Venezuela. No puedo simpatizar con eso, añadió.
«Nosotros estamos cerca de La Carlota, y broder, qué cosa tan fuerte, yo solamente escuchaba los misiles, y es tal cual como los videos que uno ve de Gaza, de guerra, así, tal cual lo vivimos. Fue horrible», manifestó.
«Escuchamos el boom y el retumbón de la casa», agregó luego. «Fue una experiencia tan horrible. Escuchaba los helicópteros, los aviones», dijo.
Casa afectada en La Boyera
En La Boyera, estado Miranda, una zona donde históricamente ha vivido la clase media o la clase alta, y donde la mayoría de los que ahí residen son opositores al Gobierno nacional, una vivienda resultó severamente afectada.
Salvajismo contra localidades civiles y militares
La madrugada del 3 de enero, EEUU atacó localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira, informaba ese día, en horas de la madrugada, el Gobierno nacional en un comunicado. En el texto oficial indicaba que «este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza».
El reloj no marcaba ni las 6:10 de la mañana de ese lamentable 3 de enero y la vicepresidenta Ejecutiva de la República, hoy presidenta Encargada, informaba que los ataques imperiales dejaban fallecidos. «Ha cobrado la vida de funcionarios militares que se convierten en mártires de nuestra Patria y que ha cobrado la vida de inocentes venezolanos, civiles en los distintos puntos de los ataques, tanto en la ciudad capital como en los estados: Aragua, Miranda y La Guaira», reveló en declaraciones a Venezolana de Televisión.
Poco después del mediodía de este domingo 4 de enero, el ministro del Poder Popular para la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, informó que parte del equipo de seguridad del presidente Nicolás Maduro Moros fue asesinado a sangre fría durante el abominable acto de secuestro del jefe de Estado.
Hasta ahora no se conoce la cifra total de fallecidos, heridos ni las afectaciones que dejaron los ilegales ataques militares yanquis en Venezuela. De lo que no queda duda es que el 3 de enero será recordado no solo en la Patria de Bolívar sino en el mundo como un día de terror, un día en el que Donald Trump y parte de su gabinete, creyéndose dueños del mundo atacaron a un pueblo inocente y a una nación soberana, con derecho a darse el Gobierno que quiera, a elegir a sus gobernantes y decidir su propio destino, porque por eso es libre.
El 3 de enero de 2026 pasará a la historia como el día en que el mundo quedó totalmente en peligro y a merced de unos yanquis que violaron las propias leyes gringas, que rompieron las normas del Derecho Internacional, que violaron la Carta de las Naciones Unidas, y que 48 horas después siguen sin recibir un castigo contundente de organismos como el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, instancia llamada a frenar actos de barbarie como el que cometió Trump y sus secuaces contra Venezuela.
¡El mundo está en peligro! y los organismos multilaterales, el comisionado de los Derechos Humanos para las Naciones Unidas, la Unión Europea, UE, y los gobiernos títeres del imperio y todo aquel que apoye a los yanquis en su agresión contra Venezuela, es cómplice de violaciones de derechos humanos contra un pueblo inocente, son cómplices de acciones guerreristas.
Antenas de El Volcán (El Hatillo)
Texto: Alba Ciudad (LBR)
Los estadounidenses también atacaron las antenas de telecomunicaciones ubicadas en el cerro El Volcán, en El Hatillo, sureste de Caracas, afectando la vivienda de las personas que cuidan el lugar y otras viviendas cercanas. Una persona resultó muerta.
Según medios de Colombia, la persona fallecida era Yohana Rodríguez Sierra, de 45 años y natural de dicho país. Ella murió de inmediato víctima del misil, y se encontraba en compañía de su hija, Ana Corina Morales Sierra, de 22 años, quien resultó herida en una pierna.
En medio del caos, su hija Ana Corina Morales Sierra, de 22 años, logró comunicarse con familiares en Bolívar para informar lo ocurrido: “Nos están atacando, ya mi mamá está muerta”, relató la joven a medios colombianos.
Se difundió en redes sociales un video del momento de la explosión:

Fotografías difundidas por la agencia Reuters muestran una vivienda dañada en El Hatillo. En el hecho, un residente murió y otro resultó herido, según dicha agencia. La casa se encuentra en las inmediaciones de la torre de transmisión de El Volcán, que fue uno de los objetivos atacados. Vía DR.

Fotografías difundidas por la agencia Reuters muestran una vivienda dañada en El Hatillo. En el hecho, un residente murió y otro resultó herido, según dicha agencia. La casa se encuentra en las inmediaciones de la torre de transmisión de El Volcán, que fue uno de los objetivos atacados. Vía DR.

Fotografías difundidas por la agencia Reuters muestran una vivienda dañada en El Hatillo. En el hecho, un residente murió y otro resultó herido, según dicha agencia. La casa se encuentra en las inmediaciones de la torre de transmisión de El Volcán, que fue uno de los objetivos atacados. Vía DR.
Fotos de vivienda propiedad de la sra. Elena Berti en El Hatillo, destruida por misil en el ataque a las antenas de El Volcán. Fotos por Betty Soto y Andrés I. Henríquez (@andrescatholic)
Más fotos

Linda Unamuno muestra los daños de su casa cerca del Puerto de La Guaira este 3 de enero de 2026 (Photo by Juan BARRETO / AFP via Getty Images)

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