Seis museos de Colombia rechazan retiro de piezas del Museo Nacional por orden del gobierno, que las considera “adoctrinamiento cultural”

Una de las salas del Museo Nacional en donde se retiraron varias obras. Foto: El País 

El sector cultural en Colombia enfrenta un debate institucional y social tras la decisión del Gobierno nacional de retirar más de 30 piezas de las salas de exposición del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá. La medida, que abarca afiches, fotografías y objetos simbólicos vinculados a movimientos sociales, el proceso de paz y la memoria de víctimas del conflicto, motivó un rechazo conjunto de seis emblemáticos museos de arte del país, así como un plantón ciudadano frente a la sede de la institución.

Texto: Revista Semana y Telesur

En una declaración conjunta firmada por el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), el Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB), el Museo de Arte Moderno de Cartagena, el Museo Rayo de Roldanillo y el Museo de Arte Moderno del Tolima, las entidades argumentaron que la remoción de bienes culturales por motivaciones ideológicas debilita la comprensión de la historia nacional.

“Imponer la unificación de los discursos mediante el silenciamiento de obras, experiencias o comunidades constituye una forma de violencia”, advierten las organizaciones en su comunicado.

En el comunicado, difundido en redes sociales y canales oficiales, las directivas solicitaron a la ministra de Cultura, Paola Holguín, garantizar la autonomía de las instituciones culturales y someter a revisión pública los criterios aplicados.

Los museos enfatizaron que las obras son dinámicas y pueden ser evaluadas, pero subrayaron que dicho proceso debe realizarse mediante investigación académica, debate abierto y participación de las comunidades representadas, argumentando que restringir estas obras equivale a silenciar experiencias diversas para una convivencia pacífica. “Ningún gobierno debería decidir qué podemos ver de nuestra historia según sus afinidades políticas, ni imponer una versión que suprima las demás”, afirmaron.

Museos cuestionan desmonte de obras en el Museo Nacional y exigen autonomía. Foto: Tomado de redes sociales / Revisa Semana

El desmonte de las obras ocurrió en el marco del anuncio del presidente Abelardo de la Espriella sobre una reestructuración del Ministerio de Cultura y una política orientada a modificar las narrativas públicas de memoria institucional.

Durante su intervención, el jefe de Estado instó a retirar de los espacios estatales representaciones que considera apología o exaltación de organizaciones al margen de la ley, haciendo mención explícita a figuras del exgrupo guerrillero M-19.

Museo Nacional de Colombia (Foto: El País)

Por su parte, la ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió las determinaciones adoptadas argumentando que el Museo Nacional no debe operar como una plataforma de sesgo político o revictimización. Asimismo, confirmó que el Ministerio de Cultura adelanta una evaluación general de las propuestas museológicas y curatoriales de los recintos bajo su administración directa para reestructurar sus contenidos.

Entre las piezas retiradas estaban:

  • Una bandera del orgullo perteneciente a la activista LGBTIQ+ Elizabeth Castillo
  • Un afiche de Bernardo Jaramillo Ossa, candidato de la Unión Patriótica asesinado en 1990, que el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación imprimió en 2010

  • Otro de Carlos Pizarro, que cayó cinco semanas después que Jaramillo, en abril de 1990.
  • Un facsímil de la séptima papeleta, el séptimo voto no oficial que los estudiantes repartieron en 1990 pidiendo plebiscito y Asamblea Constituyente
  • El «balígrafo» o bolígrafo Parker con el que, según la ficha del museo, se firmó el primer Acuerdo de Paz con las FARC.

Algunas de las piezas que fueron retiradas

En la cuenta en Instagram de la senadora Sandra Chindoy, de Pacto Histórico, aparecen otras piezas retiradas, entre ellas:

  • Un afiche de la Jornada Internacional No a la Violencia contra la Mujer, con el mensaje «Por un día sin violencia ni en la casa ni en el país»
  • Un ejemplar del periódico Nuestras Mujeres, de la Asociación Democrática de Mujeres Colombianas.

«¿A qué le teme el tigre de Temu? ¿Por qué tan miedoso de la cultura y la memoria? Sepa que desde el Congreso le pediremos cuentas por el uso autoritario y represivo de la cultura en su mojigata y arcaica batalla ideológica», escribió la legisladora.

Frente a estas medidas, manifestantes y colectivos ciudadanos se concentraron frente a la fachada del Museo Nacional en Bogotá. Durante la jornada de protesta, un grupo de jóvenes intervino un muro pegando reproducciones en papel de las obras retiradas como acto de reivindicación.

Denuncian intervención oficial en Museo Nacional como censura e intento de borrar memoria

Jóvenes manifestantes pegaron este sábado frente al Museo Nacional, en Bogotá, reproducciones de las obras que mandó retirar el pasado jueves el Gobierno de Colombia como parte de la «batalla cultural», una ofensiva conservadora contra el progresismo y la diversidad insertada en una agenda mayor que incluye cierre de medios y frenos legales a las tutelas contra el presidente.

En medio de un plantón de decenas de personas con carteles, banderas y megáfonos con mensajes como «No a la censura del Museo Nacional», los jóvenes reprodujeron en la calle algunas de entre 30 y 50 obras retiradas esta semana por Ministerio de Cultura, que alegó «adoctrinamiento cultural», y pegaron las impresiones en los ladrillos de la obra de exterior LATEREM, El Bloque Nos Une, del artista Sergio Mendoza.

“Si quitan 30 piezas, las vamos a pintar la mayoría de las veces que podamos en la calle”, dijo un estudiante de Antropología participante en la acción. “A través de esta intervención artística buscamos defender la memoria, defender la historia de nuestro pueblo”, dijo.

Ante la presencia de la Unidad Nacional Antidisturbios de la Policía, que acudió a la convocatoria del plantón, el joven estudiante explicó que los participantes optaron por intervenir el espacio público, porque no podían pegar las reproducciones en el Museo Nacional, un lugar patrimonial. «No queda más que la resistencia en la calle y popular», agregó.

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Publicado por Luigino Bracci
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