
Manifestantes colocan un chaleco amarillo sobre la estatua de Marianne en el Monumento a la República (Statue de la République) durante las manifestaciones del 17 de octubre de 2026 en París, Francia. El chaleco tiene el lema “2026 La policía mutila a los estudiantes de secundaria”. La participación de los «chalecos amarillos» (Gilets Jaunes) en los bloqueos de centros educativos que tienen lugar en Francia amplía el alcance de estas protestas, al vincular las reivindicaciones estudiantiles locales con políticas económicas de mayor calado. (Foto de Carl Court/Getty Images)
Francia ha estallado contra el aumento del coste de la vida. Las protestas estudiantiles y el regreso de los chalecos amarillos ha intensificado las manifestaciones este sábado en ciudades como París, Marsella, Lyon o Lille, que han experimentado numerosas concentraciones y bloqueos.
Texto: Público
La movilización reunió a decenas de miles de personas en todo el país –800.000 según los organizadores-, a seis meses de las elecciones presidenciales, con reivindicaciones relacionadas con la inflación, el precio de los carburantes y la pérdida de poder adquisitivo.
La protesta reunió a estudiantes, trabajadores, jubilados, agricultores, activistas climáticos y militantes antifascistas. Varias figuras del movimiento original de los chalecos amarillos respaldaron la convocatoria, uniéndose con las protestas estudiantiles iniciadas en septiembre para reclamar mejores condiciones educativas.

PARÍS, FRANCIA – 17 DE OCTUBRE: La estatua de la República aparece cubierta con un chaleco amarillo, con el lema “La policía mutila a los estudiantes de secundaria” mientras botes de gas lacrimógeno surcan el cielo durante una manifestación. (Foto de Richard Bord/Getty Images)

Marcha en París este sábado. Geoffroy Van Der Hasselt/Agence France-Presse — Getty Images / N.Y. Times
Miles de jóvenes protestan en París
Decenas de miles de jóvenes estudiantes protagonizaron una manifestación masiva en París. Las reivindicaciones estudiantiles que dominaban eran la necesidad de más profesores, centros educativos en mejores condiciones y más becas.
- “Mi beca no me basta para vivir”, se quejó Moubarak, un estudiante de Tecnología de Datos en la Universidad de la Sorbona de París, que en declaraciones a EFE contó que recibe 80 euros al mes.
- Malwen, una estudiante en Derecho internacional, denunció que quería con su presencia en la manifestación denunciar que “hay una falta de medios en las universidades, en los liceos, en los colegios, en toda la educación”. “También en los hospitales y en todos los servicios públicos”, añadió Malwen, que espera que esta movilización “pueda hacer que las cosas se muevan, que haya más medios como lo hemos podido ver con un nuevo anuncio para la educación”.
El pasado 8 de octubre el Gobierno presentó nuevas medidas para sustituir a los profesores ausentes y contratar más.
Los manifestantes corearon lemas habituales en las concentraciones como “Todos somos antifascistas” (en italiano) o “Todo el mundo detesta a la Policía”, que fue especialmente el blanco de muchas de las pancartas y de las quejas por su actuación durante las semanas de movilización estudiantil.
- Zineb, una joven sanitaria que trabaja en un hospital público, criticó que los salarios para su colectivo llevan “congelados desde hace mucho tiempo” y que lo único que han conseguido para compensar el efecto de la inflación es “un aumento de 150 euros en forma de prima”.
La cabecera de la marcha, autorizada por las autoridades, llegó a la plaza de Clichy, siguiendo el recorrido previsto, mientras otros grupos se desplazaron por la capital. Uno de ellos intentó llegar hasta el Palacio del Elíseo, en una zona expresamente prohibida para manifestaciones.

Agentes de policía forcejean con un manifestante durante los disturbios en Marsella. Thibaud Moritz/Agence France-Presse — Getty Images
Las protestas provocan incendios y saqueos en comercios
Varios edificios públicos fueron asaltados o incendiados y numerosos comercios saqueados este sábado en distintas ciudades de Francia durante las protestas, en una jornada que llevó a las autoridades a reforzar los dispositivos policiales y que perfila un saldo elevado de daños. Las fuerzas del orden han anunciado la detención este sábado de 400 personas por actos de violencia.
Durante el día también se produjeron múltiples detenciones. El Ministerio de Interior informó de que hasta las 15.00 horas (13.00 GMT) habían sido arrestadas 272 personas en todo el país.

Un manifestante lleva una máscara de payaso mientras la gente participa en una manifestación como parte de las protestas nacionales convocadas por el movimiento de los “Chalecos Amarillos” contra el costo de la vida y el aumento de los precios del combustible, Estrasburgo, Francia, 17 de octubre de 2026. REUTERS/Kai Pfaffenbach
En París, los saqueos se extendieron a distintos barrios, algunos alejados del recorrido de la manifestación autorizada. La unidad policial especializada CRS 8 fue desplegada para apoyar a los agentes en la capital.
El alcalde socialista de París, Emmanuel Grégoire, condenó los destrozos y denunció que había “calles enteras metódicamente arrasadas” en la capital, y quiso “distinguir entre el movimiento social” y “los vándalos”, hacia los que aseguró no tener “ninguna indulgencia”. En Limoges (centro) y Lille (noroeste) varios manifestantes asaltaron los respectivos ayuntamientos causando numerosos destrozos.
Una escena similar se vivió en Marsella (sur), donde decenas de personas forzaron las puertas del Ayuntamiento y realizaron pintadas antes de ser desalojadas por la Policía. Un busto de Marianne, símbolo de la República francesa, fue derribado. Su alcalde, Benoît Payan, advirtió de que no se podían utilizar las reivindicaciones sociales como justificación para entrar por la fuerza en edificios públicos y destruir bienes.
En Lyon, una oficina de turismo fue incendiada. La Policía usó gases lacrimógenos y un cañón de agua y hubo varias oleadas de enfrentamientos con los manifestantes. Además, en la que es la tercera mayor urbe del país, hubo concentraciones en la refinería de Feyzin, junto a una autopista varios kilómetros al sur.

Una oficina de turismo en Lyon, Francia, fue incendiada durante los disturbios del sábado. Muchas manifestaciones transcurrieron pacíficamente, mientras que semanas de protestas estudiantiles se convirtieron en una muestra nacional de descontento. Jeff Pachoud/Agence France-Presse
En previsión de la multiplicación de incidentes, el ministro del Interior, Laurent Núñez, había movilizado a 10.000 policías y gendarmes para esta jornada en todo el país, de los cuales 5.000 fueron en París.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este sábado que no hay “ningún lugar para la violencia” en Francia, prometió castigos para los autores de destrozos y saqueos en esta jornada de protestas por el encarecimiento de la vida, y pidió un “frente unido” contra “los que siembran el caos”.
“Quienes han destrozado, atacado prefecturas y comercios y saqueado incluso nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados”, escribió Macron en un mensaje en sus redes sociales. El jefe del Estado aseguró además que habrá “un frente unido frente a los que siembran el caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones y impiden que aquellos que expresan pacíficamente sus reivindicaciones lo hagan”.
En Saint Étienne, localidad cercana a Lyon en el sureste del país, un joven que participaba en las protestas perdió una mano al explotarle una granada que, según el periódico Le Progrès, recogió después de haberla lanzado la Policía. La Prefectura (delegación del Gobierno) del departamento del Loira ha indicado por su parte que un joven de unos veinte de años había resultado herido de gravedad en una mano.

PARÍS, FRANCIA – 17 DE OCTUBRE: Un manifestante sostiene un cartel junto a la estatua de la República el 17 de octubre de 2026 en París, Francia. (Foto de Guy Smallman/Getty Images)



