Este miércoles en horas de la tarde se produjo el deceso de Maricarmen Abascal, ciudadana española de 87 años de edad, cuyo caso de desalojo generó protestas masivas en demanda de soluciones habitacionales justas.
Texto: Telesur y EFE
La información fue ratificada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, organización que mantiene una protesta pacífica en la Puerta del Sol contra la especulación inmobiliaria. Abascal se encontraba internada en un centro de salud desde el pasado 23 de septiembre, fecha en la cual se ejecutó su salida del inmueble.
El suceso desató la indignación ciudadana debido a las condiciones del procedimiento, lo que posteriormente derivó en un acuerdo para garantizar su reingreso al apartamento donde residió durante más de siete décadas; sin embargo, lamentablemente, no pudo volver al inmueble.
Ante el sensible fallecimiento, los acampados guardaron un minuto de silencio y marcharon al Congreso; UGT y CCOO convocaron huelga general por la vivienda el 11 de noviembre.
Historia del desalojo
El 23 de septiembre, efectivos policiales desalojaron a Maricarmen Abascal del apartamento en donde vivió más de 70 años en condición de alquilada, luego de que la empresa Urbagestión comprara la propiedad seis meses antes. Ese día, las calles de Madrid se llenaron de manifestaciones y protestas en favor de la mujer.
Maricarmen, quien subsistía con una pensión de funcionaria de 1,350 euros mensuales, pagaba 500 euros de alquiler. La empresa intentó multiplicar el alquiler exigiendo sumas de entre 1.650 y 2.650 euros mensuales, cifras inasumibles para Maricarmen.
Finalmente y pese a los intentos de negociación por parte de su abogada, el Ministerio de Vivienda y varias propuestas de particulares para hacerse cargo del pago del alquiler, Maricarmen fue desahuciada en el cuarto intento.
Su imagen al ser sacada de su casa en camilla y trasladada al hospital espoleó las protestas y, en medio de las movilizaciones, la propiedad del piso terminó alcanzado un pacto para que Maricarmen volviera a su casa con un precio que no superara el 30 % de sus ingresos netos.
Maricarmen se ha convertido en España en símbolo de la lucha por la vivienda y el Sindicato de Inquilinas ha dicho que se queda con su ejemplo de lucha y su legado y que cumplirá con lo que ella siempre les pedía: «luchad, seguid luchando por lo que es vuestro».
Posición de las autoridades
La situación de Maricarmen Abascal fue tan contundente que el Gobierno español intentó promover dos decretos de vivienda, recursos que fueron rechazados por el Congreso, lo que llevó a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales para el 29 de noviembre.
Una vez conocida la noticia de su fallecimiento, Pedro Sánchez expresó sus condolencias a la familia de Maricarmen Abascal y afirmó sentir su pérdida como propia.

