
El ministro del Poder Popular para la Cultura, Alejandro López, dio un balance sobre la primera etapa del Plan Nacional de Lectura Bicentenario, el cual calificó la jornada de muy positiva y destacó que despertó el interés del libro físico en la niñez venezolana.
Texto y foto: VTV
En ese sentido, aseguró en entrevista para Venezolana de Televisión (VTV), que un punto muy positivo es la alianza de las instituciones que desde la Vicepresidencia de Comunicación y Cultura, con el Ministerio de Comunicación e Información, de Educación y de Cultura. «Es importantísimo que esto se haya podido generar un proyecto común como este plan», dijo.
«Porque tiene que ver con la hechura del libro, con al aprendizaje y con la difusión masiva, no solamente del plan en sí mismo, sino del libro, las ideas, la creación de la hegemonía cultural y el combate a la hegemonía cultural o la disputa por la hegemonía cultural, esta es una primera evaluación muy positiva y otra parte fundamental también es el despertar en la niñez el interés por el libro físico, el interés no solo por los textos dirigidos a ellos, sino otro tipo de escritura», indicó el ministro.
Asimismo expresó que «tener un libro es algo valioso, eso nos motiva, nos anima y nos señala claramente que el libro tiene que seguir existiendo con su formato físico, también está la practicidad del libro digital, pero debemos ir en los dos mundos. Pero el libro físico es la herramienta de estudio, una herramienta cultural que llaman la atención en sí mismos»
Igualmente, resaltó que otra significación muy importante de lo que se hace con el plan, del trabajo en conjunto, de animar al niño, «es el potencial de que estamos bien, para que el plan corresponda a una necesidad, para que siga correspondiendo a objetivos estratégicos cada vez más claros. Tenemos ese primer diagnóstico para luego ir a las aulas, comunidades y espacios para que la lectura prevalezca».
En otro orden de ideas, López señaló que la historia se trata de hablar del presente y no del pasado, «caemos en la trampa de creer que la historia es algo que pasó, pero es algo que pasa constantemente, la historia tiene que ver con las relaciones humanas y en las luchas contra la opresión, y El Libertador Simón Bolívar es un símbolo de ello, pero también una doctrina, es una idea que se convierte en una práctica política y el Discurso de Angostura se puede mostrar como un documento central de las ideas de la doctrina de Bolívar».
