
En el patio del campamento transitorio César Rengifo, niños, niñas y adultos aguardan con expectativa la jornada cultural del día. La espera termina con el anuncio de la obra teatral infantil “La ratoncita presumida y su primo del campo”, una pieza que desde el primer minuto invita a los espectadores a sumarse a la puesta en escena.
Prensa MPPC (Texto: Claudia Hernández / Fotos: Abraxas Iribarren)

“¡Ratoncita presumida!”, repite un coro de voces cuando la protagonista aparece ante el público. “¡Hola! ¿Cómo están?”, responde ella, mientras modela y se presenta como la influencer más bella de la ciudad. A partir de allí, la historia sumerge a los niños en un divertido contraste entre la vida urbana y la rural.
En este recorrido, la vanidosa ratoncita descubre la autenticidad de los vínculos reales por encima de las apariencias en las plataformas digitales y aprende a valorar los tiempos del campo, mientras su primo descubre el ritmo de la ciudad. La historia cobra tensión con la irrupción de un astuto gato, la figura antagónica que acecha a los protagonistas y pone a prueba su ingenio, obligándolos a unirse para superar el peligro. Así, la presentación deja en la audiencia una enseñanza profunda sobre el respeto mutuo, la solidaridad y el afecto sincero.
“Es una obra muy hermosa y para nosotros resulta gratificante atender a los niños desde lo emocional en estos espacios. Queremos que se sientan comprendidos, acompañados y con la libertad de expresarse”, expresó la actriz Gabriela Rodríguez, quien encarna a la ratoncita.
En este montaje, realizado en conjunto por la Escuela de Artes Escénicas César Rengifo y el Centro Cultural Vinicio Adames, la frontera entre las tablas y el público se desvanece por completo. Durante la función, los pequeños rompen la distancia, se acercan a los actores y se adentran en el juego dramatizado. Sus respuestas espontáneas y complicidad transforman la obra en una experiencia interactiva donde la historia la construyen todos a varias voces.
Cherry Torres, director de la pieza y encargado de interpretar al primo, destacó el enfoque formativo de la propuesta: “Esa es la tarea del arte: llevar un mensaje sobre la amistad, la familia y el desapego a las redes sociales, para que las personas se enriquezcan y aporten a la construcción de un mundo mejor”.

Asimismo, Amanda Fuentes, profesora de teatro e intérprete del gato, resaltó el compromiso de crear espacios de sanación a través de las artes escénicas. “Desde nuestro rincón aportamos a la salud mental y al entretenimiento para que las personas se sientan a gusto en este espacio”, indicó.
De esta manera, las jornadas culturales en los campamentos transitorios, a través de la Ruta de la Esperanza, reafirman el valor del arte y sus diversas manifestaciones para promover el bienestar emocional y la convivencia respetuosa.





