Una agenda de actividades pedagógicas-recreativas para niñas y niños tuvo como centro piloto el campamento transitorio César Rengifo, en la parroquia Altagracia de Caracas este miércoles 29 de julio. Su objetivo es fortalecer el desarrollo cognitivo, la motricidad fina y la contención emocional de los más pequeños.
Prensa MPPC (Texto: Dayana Martínez / Fotos: Abraxas Iribarren)

La jornada estuvo a cargo de un equipo de docentes del Centro de Educación Inicial (CEI) Manuel Rugeles, integrado por Leany Rodríguez, Carmen Córdova, Anyuri Nieves y Virginia Ruiz. Juntas, facilitaron talleres prácticos orientados a la estimulación temprana y la integración social a través del arte y la naturaleza.
”Estamos haciendo plastilina desde cero. Trabajamos con papel crepé, agua y sal, con la finalidad de fortalecer la motricidad fina”, explicó Leany Rodríguez. La docente añadió que la actividad tuvo una acogida entusiasta: “Les encantó a los niños; se emocionaron y quisieron repetirla. Gastamos hasta un kilo y medio de harina en la elaboración de las plastilinas. Como docentes, damos lo mejor para nuestros niños con mucho amor y cariño”.

Por su parte, Carmen Córdova valoró el impacto emocional de las dinámicas. “Me quito el sombrero delante de ellos. Han vivido una experiencia traumática, pero en estas actividades los veo llenos de vida, alegres y creativos. Se están reencontrando con la amistad; realizan las actividades con cariño y mucha imaginación. Este campamento me tocó el corazón porque veo a los niños con ganas de seguir adelante”, indicó.
Conciencia ambiental
Como parte del programa institucional “Todas las manos a la siembra”, la docente Virginia Ruiz dirigió una dinámica enfocada en la educación ambiental. Los participantes recolectaron elementos orgánicos para clasificar hojas por tamaño y color. Posteriormente, diseñar representaciones de árboles con material reutilizable y de la naturaleza.


La actividad les permitió a niños y niñas estimular su potencial creativo. “Utilicé troncos de madera y organicé las hojas de mayor a menor para formar la copa. Me gustó mucho porque nos conecta con la naturaleza de nuestro país”, contó Elizabeth Vázquez.
Al igual que ella, Gustavo Hernández compartió su satisfacción por elaborar su propio diseño y disfrutar del espacio de integración con sus compañeros.


Con esta actividad, el Campamento Transitorio César Rengifo reafirma su compromiso de continuar la oferta de espacios formativos, recreativos y de acompañamiento social para el bienestar integral de la infancia, como parte de la Ruta de la Esperanza.



