El ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, en compañía de la viceministra de Cultura, Gabriela Simoza, recorrieron localidades de los estados Miranda y La Guaira, al igual que en el Distrito Capital, para compartir con las comunidades que celebran con arraigo los velorios de la Cruz de Mayo.
Prensa MPPC (Stiven Rodríguez Volcán / Fotos: Roiner Ross, Oscar Aarón)

Los espacios donde vibró la fusión entre la fe católica y la identidad venezolana ancestral fueron en la ciudad de Guatire (Miranda), en el pueblo de Naiguatá (La Guaira) y en Bellas Artes (Caracas).
El ministro Cazal afirmó que la tradición está viva: “Esta es una expresión de toda la fuerza espiritual que tiene nuestro pueblo. Aquí estamos haciendo una patria digna y soberana que nos pertenece, por la cual luchamos y estamos felices. ¡Qué mejor manera de celebrar esta Cruz de Mayo que ofrendando al Señor Jesucristo! Nosotros, aquí, debemos hacer humana la humanidad, como decía el padre cantor, Alí Primera”.
Guatire y su fe
La primera parada tuvo lugar en la Parroquia Eclesiástica Santa Cruz de Pacairigua, en Guatire. Durante la Santa Eucaristía, monseñor Tulio Ramírez Padilla le dio la bienvenida a las autoridades culturales y a la comunidad. El monseñor explicó que esta festividad en honor a la Santa Cruz de Pacairigua se celebra del 1° al 30 de mayo, con un acto central que se hace el tercer día.
También detalló que la Cruz es revestida con flores que reflejan cómo la naturaleza creada por Dios rinde honor a la cruz redentora.
Dentro del templo se interpretaron décimas y fulías, ritmos que, para los feligreses, celebran la liberación de los pecados, la gratitud por la salvación y la prosperidad de la naturaleza.
La tradición se realizó con el apoyo de la Gobernación de Miranda, la Alcaldía de Zamora y su Concejo Municipal, en el marco de las Fiestas Patronales 2026.



















El Eje del Buen Vivir florece con la Cruz
En el paseo por el Eje del Buen Vivir, ubicado en Bellas Artes de Caracas, el titular de la cartera de Cultura, acompañado por la viceministra de las Artes de la Imagen y el Espacio, Mary Pemjean; y por la presidenta de la Fundación Red de Arte, Aracelis García, celebró junto a cultores y cultoras esta tradición.
García explicó que la actividad, organizada por la Red de Arte, mostró la diversidad regional de Venezuela. Calificó a la Cruz de Mayo como sincrética y destacó que ha sido preparada a partir de las experiencias de hombres y mujeres de los llanos, así como de los estados Miranda, La Guaira y Zulia. “Caracas es un crisol de estas manifestaciones porque se nutre de todo lo que han traído las regiones a la capital”, afirmó.
La jornada estuvo dirigida por la maestra Luisa Pérez Madrid, Premio Nacional de Cultura, quien ofreció una muestra gastronómica barloventeña con platos como el cafunga y el arroz con coco. Asimismo, el ministro Cazal conversó con artesanos de los talleres didácticos y visitó el Mercadillo del Buen Vivir para compartir con los creadores.




























Naiguatá: Diversidad y espiritualidad
En La Guaira, Cazal fue recibido con una demostración de la riqueza cultural de Naiguatá. Bajo la guía de la cultora Petra Díaz, se presentó un recorrido por las tradiciones locales como los Santos Inocentes, el Entierro de la Sardina y la Burriquita hasta culminar con la Cruz de Mayo con el sonar de décimas y fulías.
En la actividad, el ministro escuchó las propuestas de la comunidad como parte del trabajo conjunto para seguir desarrollando y difundiendo la cultura popular venezolana.


















