“Una dosis de deseo”: La Penumbra estrena un metateatro que reflexiona sobre la creación artística

En una entrevista para el Noticiero Cultural Día, transmitido por  Alba Ciudad 96.3 Fm, y conducido por la periodista, Oriana Chirinos, la directora teatral, Andreina Polidor, presentó su más reciente montaje, “Una dosis de deseo”, una obra que fusiona el clásico, “Un tranvía llamado Deseo” de Tennessee Williams con una historia original sobre el oficio del actor. La obra se presentará los días sábado 31 de enero y domingo 1 de febrero a las 4:00 p.m, en el Teatro Luis Peraza del Centro TET, en Caracas.

Alba Ciudad (Entrevista: Oriana Chirinos/ Texto: Jorge Pinillos) Fotos: Juan Cano / Giuliano Salvatore

Escucha la entrevista:

Un viaje doble: clásico y realidad teatral

Polidor explicó que la pieza cuenta dos historias en paralelo. Por un lado, presenta un resumen de la icónica obra de Williams, centrada en el conflicto entre los personajes de Blanche, Estela y Stanley. Por el otro, despliega una trama de metateatro que sigue a cuatro actores (interpretados por Claudia Rojas, Jeyzer Ruiz, María Ángela Noguera y José Alberto Briceño) que se reúnen en un espacio clandestino en busca de una “dosis” de ese impulso creativo que sienten perdido.

“Es como una oda al teatro”, afirmó la directora, destacando que la obra explora el deseo innato de crear, en un contexto donde ese impulso puede “apagarse o mermar”.

La historia de Tennessee Williams facilita poder adaptarla a conceptos contemporáneos, indicó Polidor.

El deseo como puente y contraste

Aunque los deseos de los personajes de Williams (pasionales, conflictivos) y los de los actores (creativos, artísticos) son conceptualmente distintos, Polidor ve en su choque la generación de un significado potente. “Creo que eso es lo chévere”, expresó, señalando que la interacción entre ambos planos crea un lenguaje escénico único donde, en un punto, “ya no sabes cuál es la obra y cuál es lo otro”.

Actores nuevos y del grupo estable participan en esta puesta en escena de La Penumbra.

Estética y simbología: máscaras y trabajo físico

La obra, producida por la agrupación El Teatro de la Penumbra, mantiene el sello investigativo del colectivo, con un fuerte énfasis en el trabajo físico y la imagen. Un elemento central son las máscaras hiperrealistas creadas por David Morales, que funcionan como un símbolo potente.

“La máscara para mí es el teatro mismo”, explicó Polidor. Además, representa la “máscara social” que llevan los personajes del Tranvía, quienes ocultan secretos. En escena, el acto de ponerse y quitarse la máscara se transforma en un juego que ofrece más posibilidades interpretativas a los cuatro actores, quienes encarnan múltiples roles.

Las máscaras son los protagonistas de la historia.

Un proceso colaborativo y de intercambio

La directora destacó que el montaje fue un proceso de intercambio, al incorporar a actores no pertenecientes al elenco estable de La Penumbra. “Era importante encontrarnos con otras visiones, con otros deseos, con otras formas de ver el teatro”, comentó.

La dramaturgia de la historia paralela se construyó en mesas de trabajo donde el equipo reflexionó sobre qué era el deseo para ellos, generando textos propios que se mezclan con los de Williams. A partir de ahí, se exploraron imágenes físicas para traducir ese concepto al cuerpo y se crearon partituras de movimiento.

Diferentes deseos y secretos de los actores serán revelados en la obra, explicó Polidor.

Funciones y entradas

“Una dosis de deseo” tendrá sólo dos funciones:

– Fechas: Sábado 31 de enero y domingo 1 de febrero.

– Hora: 4:00 p.m.

– Lugar: Teatro Luis Peraza, Centro de Creación Artística TET (al lado de la Iglesia San Pedro, Caracas).

Entradas: En la taquilla del teatro o reservando a través del Instagram del Centro TET (@centrotet). Más información en la cuenta de la agrupación: @teatrodelapenumbra.

Publicado por Jorge Pinillos
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