
El amor del Comandante a los seres vivos fue uno de los legados más grandes que dejó a la Revolución. Los niños le regalaron un mucuchíes cachorro.
“Hace poco veníamos por ahí, por una carretera. Y mi hija María es la que me decía: ‘Papá, ¡qué cosas las tuyas!’. Yo paré toda la caravana, la seguridad (preguntó): ¿Por qué?, (Hugo Chávez respondió): porque vi una perrita; una perrita flaquita por la orilla del camino”. Así comienza una las tantas anécdotas con animales que el Comandante Hugo Chávez contó en sus alocuciones, como la tan famosa morrocoya de su hija Rosinés, el perro “cacri”, llamado Guardián, que tuvo en su juventud, los loros de Miraflores y los perritos mucuchíes y un terrier ruso que le regalaron.






















