
Un total de 65 niños y niñas, junto a sus representantes y a adultos mayores resguardados en el Campamento Transitorio Hotel Ávila, en la parroquia San Bernardino de Caracas, disfrutaron la tarde de este domingo 9 de agosto de una jornada llena de risas, imaginación y participación activa que llevó la Compañía Nacional de Teatro (CNT). El evento, inscrito en la Ruta de la Esperanza, transformó los espacios comunitarios en un escenario interactivo que unió a diferentes generaciones a través del arte milenario de los títeres.
Prensa CNT (Fotos: Nathael Ramírez)La programación de esta ruta social inició con la presentación de “Cuentos anónimos venezolanos con títeres”, una propuesta ejecutada por la actriz Ariana León, el director teatral José Luis León y la productora Laura Meza, quienes conforman una destacada familia de tradición titiritera que cautivó al público con la puesta en escena de dos divertidas obras: “El monstruo diente flojo” y “El distraído”.


Le continuó la presentación “Adopta un títere”, un performance recreativo liderado por los actores de la CNT Sara Escalona, Irmary Mota, Yemayá León, Johana Rojas y Alejandro Capote, que interactuaron directamente con los pequeños para enseñarles a confeccionar sus propios personajes, asignarles un nombre y asumir el compromiso de adoptarlos.


El arte que despierta al niño interno
La jornada recolectó emotivos testimonios de las personas que permanecen en el campamento, quienes destacaron el impacto social y emocional de la actividad. “Me encantaron mucho los títeres, es la primera vez que los veo. La función me pareció maravillosa porque todos participamos, tanto los niños como los adultos. Uno vuelve a ser niño otra vez, porque nosotros también tenemos nuestro niño interno. Es algo que nos recuerda que podemos volver a soñar”, expresó Talena Aristigueta, una de las adultas mayores residentes del lugar.
Por su parte, Osmaris Mejías, madre de dos niños de 10 y 2 años, compartió el valor de la experiencia para su núcleo familiar. “Es la primera vez que mis hijos ven una presentación de títeres y la experiencia fue muy bonita. A pesar de que mi hijo menor tenía un poquito de miedo, después se fue soltando; incluso se acordó de que tenía un títere, lo buscó y lo trajo. Yo busco medias que no tengan par, les hago títeres y jugamos con la imaginación; a los dos les encanta”.

Osmaris Mejías

Talena Aristigueta
La Compañía Nacional de Teatro continuará desplegada, como parte de la Ruta de la Esperanza, para llevar alegría y formación artística a más campamentos. El próximo encuentro está pautado para el sábado 15 de agosto, a las 3:00 de la tarde, en el Complejo Cultural Guayana Esequiba, también ubicado en la parroquia San Bernardino, donde las familias de ese campamento transitorio podrán reencontrarse con la magia de las artes escénicas.



