Taller vacacional de arte y naturaleza activa la creatividad infantil y juvenil en el Eje del Buen Vivir

“¡Qué bonito! Yo lo quiero hacer”, exclamó una joven al ver cómo, mediante la creación con materiales sencillos, cobraba vida la forma de una mariposa. La participante formó parte del nutrido grupo de niños, niñas y jóvenes que asistió al taller gratuito “Diseño y forma de la naturaleza”, realizado este 1 de agosto en el Eje del Buen Vivir, en el sector de Bellas Artes en Caracas.

Prensa MPPC (Texto: Stiven Rodríguez Volcán / Fotos: Abraxas Iribarren)

La jornada, facilitada por los equipos del Museo de Ciencias y el Museo de Bellas Artes, marcó el inicio de la agenda vacacional programada para este mes.

El espacio contó con cuatro estaciones de trabajo manual: creación de paisajes con papeles multicolores, ensamblaje de insectos a partir de hojas secas sobre papel bond y la elaboración con papel y palillo de orugas móviles, culminando con la representación de la mariposa mediante la técnica del mosaico.

Ingrid Briceño, jefa del Departamento de Educación del Museo de Ciencias, acompañó cada mesa para orientar las dinámicas lúdicas. Allí no solo creaban los más pequeños; también participaban sus representantes.

Briceño destacó que la actividad busca el encuentro de los chicos con sus padres, madres y abuelos, transformándose en un trabajo colectivo hecho con amor que promueve el bienestar emocional de las familias luego del doble sismo ocurrido en junio.

Detalló que cada sábado realizarán un taller con una temática diferente que se relacionará con el reino animal y vegetal.

Actividad en familia

Durante la actividad, una de las facilitadoras consultó a los participantes qué es lo que más hacen las orugas, a lo que un niño respondió sonriente: “¡Comer muchas hojas!”.

La encargada explicó que las orugas “se alimentan bastante para pasar a otra etapa de sus vidas: formar la crisálida y convertirse en mariposas”.

Posteriormente, la chica que orientaba al grupo preguntó sobre la importancia de estos hermosos insectos voladores. “Se posan en las flores y polinizan”, contestó una joven alzando la mano, permitiendo que la formadora detallara cómo ese proceso garantiza el sano desarrollo de las plantas.

Otro momento conmovedor se vivió durante el taller. “Sí, ese dibujo lo hiciste tú”, le decía con ternura Rancel Sanjuanelo a su hijo, quien la miraba con ojos brillantes de orgullo mientras se alistaba a darle vida con color a su obra.

Sanjuanelo afirmó que acude a estas convocatorias en temporada de vacaciones porque “son actividades formativas muy entretenidas”.

En una mesa vecina, Jessica Videl ayudaba a su hija a pegar formas sobre un gran paisaje de papel bond. Comentó que estas jornadas contribuyen al desarrollo cognitivo de los más pequeños y las calificó como muy especiales porque “se pueden realizar en familia y al aire libre”.

Suscribirse
Notificar en
guest

0 Comentarios