Este domingo, el emblemático espacio que hoy alberga la Casa de la Libertad y la Cultura “Alí Primera” fue escenario de un emotivo homenaje. En sus mismos muros, que en el pasado funcionaron como el Cuartel San Carlos, se conmemoró el 51° aniversario de la fuga, que se convirtió en un símbolo de la resistencia contra gobiernos opresivos.
T: Prensa MPPC / F: Bernardo Suárez
La actividad, organizada por la Fundación Contralmirante Manuel Ponte Rodríguez, reunió a familiares, excombatientes y personalidades, quienes rindieron tributo a quienes sacrificaron su vida por ideales de libertad y soberanía durante un período histórico marcado por la represión.
Un Legado de Valentía y Unidad
Roger Pinzón, orador principal del acto, enalteció la figura de los combatientes, a quienes definió como “hombres valientes por la libertad”. Resaltó que su lucha, tanto en espacios urbanos como rurales, escribió páginas fundamentales para la historia nacional.
“Recordamos hoy una acción que reafirma a Venezuela como una tierra de lucha inquebrantable”, expresó Pinzón, subrayando además la relevancia contemporánea de aquel hecho: “El camino que abrieron esos compañeros, marcado por el antiimperialismo, sigue siendo hoy la trinchera que defiende nuestro pueblo”.
Hermandad y Defensa de la Soberanía
La invitada especial cubana, Greter Alonso, hizo énfasis en los lazos históricos de solidaridad entre Venezuela y Cuba. “Defender la soberanía de Venezuela es defender la paz y la autodeterminación de toda Nuestra América”, afirmó.
Alonso llamó a preservar la memoria colectiva como antídoto contra la división: “Frente a los intentos por borrar nuestra historia, la respuesta debe ser la unidad. Nuestros pueblos tienen una historia común de sacrificio y hermandad que no puede ser olvidada”.
Denuncia contra las Agresiones y Reafirmación del Camino
Por su parte, el combatiente revolucionario Rafael Yépez Colmenares leyó un pronunciamiento donde se denunció la crisis del capitalismo y su expresión en agresiones contra pueblos soberanos. El documento histórico señaló que, en el caso venezolano, las sanciones y bloqueos han sido una constante con el objetivo de socavar su independencia.
Elizabeth Rojas, viuda del ex guerrillero Raúl Rivas, compartió recuerdos personales de la época y valoró la transformación del antiguo centro de tortura en un palacio cultural para el pueblo. “Este lugar, que antes fue sinónimo de dolor, fue conquistado para la memoria y la libertad. Con la Revolución Bolivariana, el pueblo recuperó su dignidad y sus derechos”, expresó.
El acto cerró con un mensaje de reconocimiento a la continuidad del proyecto histórico y una reafirmación del compromiso con la defensa de la soberanía nacional y la integración latinoamericana.




