En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, celebrado cada 21 de febrero, el comunicador y activista kariña Raúl Tempo, ofreció una profunda reflexión sobre la situación de los idiomas originarios en Venezuela. En entrevista concedida al noticiero Cultura al Día por Alba Ciudad 96.3 FM, Tempo abordó la riqueza lingüística del país, los desafíos para la preservación de las lenguas indígenas, el legado del recientemente fallecido profesor Jorge Pocaterra y las oportunidades que existen para que cualquier persona interesada pueda aprender un idioma ancestral. La conversación, conducida por la periodista Oriana Chirinos, también exploró las cosmovisiones, tradiciones y la importancia de los “nichos etnolingüísticos” como espacios de transmisión del saber.
Texto: Alba Ciudad (Jorge Pinillos) / Entrevista; Oriana Chirinos / Fotos: Mary Ramírez
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Raúl Tempo, comunicador de amplia trayectoria y conocedor de la realidad de los pueblos indígenas en Venezuela. La cita era para conversar sobre el Día Internacional de la Lengua Materna, una fecha instituida por la UNESCO que, en el contexto venezolano, adquiere una dimensión particular dada la enorme diversidad lingüística que alberga el territorio nacional.
Desde el inicio, Tempo quiso hacer una aclaración importante: aunque durante años se desempeñó como Director de Gestión Comunicacional del Instituto Nacional de Idiomas Indígenas (INII), actualmente desarrolla actividades de manera independiente con los pueblos originarios. “Quiero hacer la salvedad a los radioescuchas: ya no estoy en el INII como director, sino que actualmente estamos desarrollando actividades propias con los pueblos indígenas de manera independiente”, señaló.
56 idiomas indígenas: una riqueza que incluye el esequibo
Uno de los datos más impactantes ofrecidos por Tempo fue la actualización del número de lenguas indígenas presentes en Venezuela. “En Venezuela existen alrededor de 56 idiomas indígenas”, afirmó. Esta cifra supera el registro tradicional de 52 pueblos reconocidos oficialmente por el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas y el Instituto Nacional de Estadística.
“Hay que sumarle cuatro pueblos indígenas más que habitan en el estado Esequibo. Anteriormente, nuestro territorio es Esequibo, ya el Esequibo es nuestro, es de Venezuela. Allí también habitan cuatro pueblos indígenas que se suman a los 52 que ya habían venido trabajando todo este proceso de revitalización y fortalecimiento de los idiomas indígenas en nuestro país”, explicó Tempo.
Homenaje a Jorge Pocaterra: Un legado en defensa de las lenguas originarias
La entrevista tuvo un momento de especial emotividad cuando Raúl Tempo rindió homenaje al profesor Jorge Pocaterra, presidente del Instituto Nacional de Idiomas Indígenas, recientemente fallecido.
“Quisiéramos hacer un pequeño homenaje a nuestro querido hermano, que recientemente falleció en estos días, el profesor Jorge Pocaterra. Allí lo acompañamos, trabajamos con él aproximadamente más de 3 o 4 años, llevando la política institucional, en este caso la política lingüística de los pueblos indígenas. Allí desarrollamos todo un plan de trabajo basado, sobre todo, en la revitalización y el fortalecimiento de los idiomas y las culturas de los pueblos indígenas”, recordó.
Tempo extendió sus palabras en la cosmovisión wayú: “En ese camino espiritual, camino ajepira, como lo dicen los hermanos wayú, sea de la mejor manera”.
El decenio internacional de las lenguas indígenas y los nichos etnolingüísticos
Tempo contextualizó los esfuerzos actuales en el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, decretado por Naciones Unidas para el período 2022-2032. En Venezuela, este impulso internacional se articula con la legislación nacional, específicamente la Ley de Idiomas Indígenas, promulgada en 2008 y reformada en 2021.
“Esta ley sufrió una reforma en el año 2021, ya que desde esa ley se deben implementar otros mecanismos para lograr realmente el fortalecimiento y la revitalización de esos idiomas. Y allí entonces se crean los nichos etnolingüísticos”, explicó.
Los nichos etnolingüísticos son espacios creados en las comunidades indígenas para llevar adelante todo el proceso de enseñanza-aprendizaje de los idiomas y la cultura. “A través de los sabios y sabias, de nuestros abuelos, que son los conocedores de nuestra cultura y los hablantes naturales de nuestros idiomas. Ellos son las bibliotecas vivientes en cada comunidad indígena”, describió Tempo.
Estos espacios no solo enseñan el idioma, sino que transmiten conocimientos integrales. “Son principalmente las madres, las abuelas, las transmisoras de esos idiomas y de esos conocimientos de manera natural. Desde el mismo nacimiento del niño, ya nace hablando su lengua materna, porque es la madre quien transmite esa sabiduría ancestral”, agregó.
Cosmovisión: Pedir permiso a la madre tierra
La lengua materna, explicó Tempo, no es solo un conjunto de palabras, sino una forma de entender y relacionarse con el mundo. En el caso del pueblo cariña, esta cosmovisión implica un profundo respeto por la naturaleza.
“En el caso de mi pueblo, el pueblo cariña, nosotros tenemos que pedir permiso al río hasta para lanzarnos un momento a bañarnos, para cruzar o para tomar el agua, para hacer los alimentos, para consumir el agua del río. Debemos solicitar permiso. Todo eso se transmite a través de la madre, por eso se dice lengua materna”, explicó.
La educación no ocurre en un aula tradicional, sino en la vida cotidiana. “Es una educación que se transmite a través de la oralidad y es un esfuerzo en comunidad, no solamente la figura que tenemos en otras partes a través de una escuela, sino que se hace en familia, en comunidad, dentro del ambiente. Aprender el idioma también es una manera de transmitir la manera de ver el mundo, ese código y esos ojos con los que el pueblo cariña ve la vida”, reflexionó.
¿Cómo aprender un idioma indígena?
En la segunda parte de la entrevista, Oriana Chirinos indagó sobre las posibilidades para personas que no nacen en comunidades indígenas pero desean aprender alguna de estas lenguas. Tempo ofreció una guía detallada.
El Instituto Nacional de Idiomas Indígenas tiene su sede central en Caracas, específicamente en el Ministerio del Poder Popular para la Educación (piso 12). Allí funciona la Dirección General de Formación Sociocultural y Lingüística, encargada de los cursos de idiomas.
Para quienes están fuera de Caracas, existen 17 jefaturas estadales de división distribuidas en todo el país, con la meta de llegar a los 24 estados donde hay población indígena. “Estas jefaturas están ubicadas en su mayoría en los centros de desarrollo de la calidad educativa (antes zonas educativas) del Ministerio de Educación. Allí pueden solicitar información sobre cursos y talleres”, indicó.
Hasta el año pasado, a nivel central se ofrecieron cursos de wayúu, y en las regiones se impartieron clases de jivi, kumanagoto, warao, entre otros. En el estado Amazonas, que alberga alrededor de 21 o 22 pueblos indígenas, se facilitaron talleres en aproximadamente 10 idiomas.
En algunos casos, las jefaturas están directamente en las comunidades indígenas, como en el municipio Freites del estado Anzoátegui (comunidad de Bajo Hondo) o en las sedes del INCES. “Allí pueden acudir a solicitar información para formarse o aprender a hablar algún idioma de los pueblos indígenas”, recomendó.
Una tradición viva: Los Akaatompo del pueblo Kariña
Para ilustrar la riqueza cultural que acompaña a las lenguas, Tempo compartió una de las tradiciones más significativas de su pueblo: los akatompos.
“Para nosotros, una de las fechas más importantes es el 1 y 2 de noviembre. En la sociedad general se conoce como el Día de los Difuntos, el Día de los Muertos. Para nosotros es el día de los Akaatompo, el día de nuestros familiares fallecidos, donde los recibimos con mucho cariño y los atendemos, les damos la bienvenida con nuestros cantos, con nuestra danza, y los recibimos con comidas y bebidas”.
Esta celebración, lejos de ser dolorosa, es una jornada de alegría. “Nuestros familiares se ven reencarnados en esas personas que visitan las casas de cada uno de nuestros familiares, van llegando con su canto, con su danza. Los recibimos con cariño, les brindamos comida propia de la cosecha: casabe, yuca, ocumo, batata, ñame, cambur, y la bebida tradicional, el cachiri. Servimos alimentos para que nuestro familiar fallecido pueda retornar y continuar su camino con esa alegría que nosotros también compartimos”, describió.
Motivarse a conocer y hablar un idioma indígena
Tempo extendió un mensaje de apertura a toda la audiencia. “Los beneficios son muchos. La riqueza cultural de Venezuela, la diversidad cultural, no solamente los idiomas, sino conocer toda la riqueza y diversidad cultural, las tradiciones de cada pueblo indígena. Cada pueblo tiene su propia particularidad”.
El comunicador kariña invitó a la población a motivarse a conocer más de la cultura de los pueblos indígenas y, al menos, a saludar en un idioma originario. “Puede ser en kariña, en wayúu, en warao, en yecuana, en jivi, en cualquiera de los pueblos indígenas. Invitamos y motivamos a que nuestra gente, nuestro pueblo, se motive a conocer más de nuestra cultura, a conocer más de nuestros pueblos indígenas y a hablar un idioma indígena”.
Un llamado a la preservación
La periodista Oriana Chirinos cerró la entrevista agradeciendo la valiosa información compartida y destacando la importancia de preservar la diversidad lingüística del país. “Muchísimas gracias por estar el día de hoy en el noticiero Cultura al Día, esparciendo y divulgando la importancia de los idiomas indígenas y dónde se pueden aprender para preservar nuestra cultura”, concluyó.




