En la Biblioteca Nacional se inauguró exposición en homenaje a Joaquín Cortés

En la sala permanente de exposiciones “Juan Germán Roscio” de la Biblioteca Nacional, se inauguró la exposición “El síndrome del vinagre en la mesa de trabajo. Homenaje a Joaquín Cortés”, a cargo de la Cinemateca Nacional y el Archivo Fílmico.

Texto: Jufany Toledo / Fotos: Jholbelis Umbría / Prensa IABNSN

William Santana, presidente de la Cinemateca Nacional, agradeció la presencia de la señora Lurdes de Cortés, esposa del cineasta recientemente fallecido, y dio la bienvenida a los asistentes, en su mayoría jóvenes interesados en la fotografía y el cine, a quienes dirigió sus palabras.

Es muy importante que se formen nuevas generaciones de fotógrafos, cineastas y documentalistas, que puedan tener la gran sensibilidad de Joaquín Cortés. Debemos decirle al mundo lo que somos, recoger a través del cine y de la imagen nuestra venezolanidad, como bien lo hizo Cortés”, expresó.

La entrada a la sala se engalana con el busto de nuestro Libertador Simón Bolívar, una escultura en bronce realizada por Charles Dávila, que fue el galardón obtenido por Joaquín Cortés en el primer festival de cine de Mérida, en 1980, cuando su afamada película “El Domador” compitió con “El pez que fuma”, de Román Chalbaud, y alcanzó el primer lugar.

El recorrido continúa con una selección de fotografías realizadas por Joaquín Cortés (1938-2019), fotógrafo y cineasta venezolano nacido en España, con una gran vocación como documentalista y una extraordinaria sensibilidad, que le permitió captar con su lente, diversos episodios, momentos e historias cotidianas de Venezuela y su gente.

Igualmente pueden apreciarse libros sobre el trabajo del artista, folletos, caratulas de películas, programas de mano, afiches, volantes e invitaciones a los estrenos de sus producciones o exposiciones fotográficas. En la sala también se muestran diversos equipos técnicos de la industria cinematográfica.

Mesas de trabajo de ocho platos de 35 mm (moviola), empatadora de calor, lámpara de xenón para proyección de cine, aparatos de filmación y proyección varios, acompañan las vitrinas, donde se muestran tanto las películas sanas, como las que han sido afectadas por el síndrome del vinagre, las cuales se deforman, su contenido se pierde y pueden afectar las películas buenas.

Humberto Castillo, coordinador de Investigación y Documentación de la Cinemateca Nacional, y Antonio Nunes, jefe técnico de conservación del Archivo Fílmico, fueron los curadores de la exposición y encargados de explicarle a los asistentes, el significado y contenido de cada una de las piezas y objetos expuestos.

Al respecto, informaron los curadores que “el objetivo de la muestra, es el de sensibilizar acerca del fenómeno del vinagre, ya que más del 80% del cine mundial, desde 1895, fecha en se inventó el cine, ha desaparecido; sin embargo, el síndrome del vinagre fue apenas reconocido a mediados de los años 80 del pasado siglo XX… Queremos que se conozca lo que está ocurriendo, con el fin de recuperar lo que sea recuperable”.

En sus inicios, el cine fue creado en soportes de nitrato y de acetato, que son susceptibles de avinagramiento si no se le conserva en temperaturas adecuadas; de lo contrario, hay películas que pueden durar cien años o más. Otra causa de extinción de la memoria audiovisual, es la rapidez con la que ocurren los cambios tecnológicos, lo cual amerita de una gran y permanente inversión.

El 27 de octubre fue proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, como el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual; con el objeto de sensibilizar y crear conciencia sobre la necesidad de proteger y preservar los documentos que se encuentran en los distintos formatos audiovisuales, en los cuales se atesora gran parte de los registros históricos de los siglos XX y XXI.

Con esto, la UNESCO busca sensibilizar no sólo a los gobiernos, sino a las empresas productoras de audiovisuales y a las ciudadanas y ciudadanos que regularmente consultan o investigan en esos soportes, para que hagan un uso adecuado de estas colecciones tan delicadas y de tan difícil preservación; ya que además de factores como la temperatura y la humedad, una manipulación inadecuada también contribuye al deterioro de dicho patrimonio.

El Archivo Fílmico es el encargado de resguardar toda la memoria cinematográfica del país, tarea que se realiza de manera conjunta entre la Cinemateca Nacional y la Biblioteca Nacional, instituciones adscritas al Ministerio del Poder Popular para la Cultura. El archivo está ubicado en el nivel AP-4 de la sede de los servicios de Atención al Público de la Biblioteca, en el Complejo Cultural Foro Libertador.

En ese espacio se encuentran las películas originales realizadas por Tiuna y Bolívar Films, la historia política de Venezuela del siglo XX, toda la producción del Canal 5, una extraordinaria colección indigenista, entre otros temas de interés nacional, que forman parte de las joyas documentales de la Biblioteca Nacional. En ellas se pueden apreciar los cambios, transformaciones culturales y tecnológicas, que en materia de imagen y sonido han operado hasta la actualidad.

Preservar estas colecciones reviste especial importancia para las nuevas generaciones, que en la mayoría de los casos ignoran los antiguos procedimientos para grabar una imagen, un sonido o desconocen los equipos de reproducción y los formatos precedentes; ya que hoy, la más efímera imagen puede ser capturada a través de un celular, y cualquier ciudadano común en posesión de un teléfono inteligente, puede realizar un video.

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