Una catástrofe sin precedentes golpeó el norte de Nepal y las regiones adyacentes del Tíbet, en China, cuando una inmensa riada arrasó comunidades enteras y dejó un balance provisional de al menos 160 muertos y cerca de 800 desaparecidos, según reportes oficiales citados por el diario venezolano Últimas Noticias. La emergencia, desencadenada por el colapso de un glaciar en el lado tibetano, moviliza a equipos de rescate que enfrentan condiciones de extrema complejidad en la alta montaña.

