Archivo de YVKE Mundial 2007-2009
Categoría: Artículos
El Movimiento por el Periodismo Necesario llama a los usuarios y usuarias de Medios a mantenerse alertas y críticos ante las diversas variantes que las empresas comerciales de la desinformación vienen ensayando para torcer y agredir la verdad, norte de nuestro ejercicio como comunicadoras y comunicadores.
Nos referimos en primer término a la secuencia de escenarios montados y protagonizados desde hace varias semanas por las periodistas de Globovisión, Beatriz Adrián entre ellas, destinados a ficcionar situaciones y realidades para torcerlas o alterarlas.
El periplo en el que apenas tocaremos tres de estos numerosos "chous", abre con lo ocurrido hace pocas semanas en la sede del Ministerio del P.P.para la Agricultura y Tierras (realidad: atropellado físicamente el Viceministro mientras ofrecía declaraciones; montaje mediático: ¡nos están agrediendo!, grita la comunicadora, fingiendo mientras abandona el lugar. Continúa días después en un centro comercial (montaje imaginario de la periodista Adrián difundido por Globovisión: funcionarios de la DISIP la intimidan y persiguen; realidad: se trataba de funcionarios de una empresa privada de vigilancia en ejercicio de sus labores). De no ser dicha Periodista la encargada de cubrir hace una semana un acto realizado en la comunidad de Candelaria, frente al expropiado Sambil levantado en la Parroquia, el procedimiento guarda asombrosa semejanza con los anteriores (realidad: vecinos de la Parroquia manifiestan su apoyo a la medida de expropiación decretada por el Poder Ejecutivo contra el mencionado Centro Comercial; montaje mediático: sembrar "realidad" paralela con tomas a obreros del Sambil que -probablemente convidados a abandonar todos su trabajo y bajar- protestan porque con la expropiación del Sambil van a quedarse sin empleo).
Trabajo Sucio I, Trabajo Sucio II. Puesta en Escena I y Puesta en Escena II, son algunas de las asignaturas que después de esta muerte a la verdad por encargo, de este sicariato comunicacional, estarán por incorporar a los programas de estudio las Escuelas de Comunicación de las universidades públicas y privadas, que ahora alimentan con egresad@s como Beatriz Adrián, la guerra mediática empresarial comandada por Globovisión, y la cual con su respaldo a la periodista, concede irrestricto apoyo ese contubernio de siglas que identifican al hoy sin sustento Colegio Nacional de Periodistas.
Bastión mucho tiempo atrás en la defensa y protección de comunicadoras y comunicadores que hacían un ejercicio ético del periodismo ante el chantaje y las presiones de los dueños de Medios, hoy lamentablemente el CNP se haya convertido en su caída libre hacia un pozo séptico sin fondo, en una caricatura, en una suerte de tinglado institucional mandado a vociferar el apoyo a conductas tan antiéticas como la impulsada desde Globovisión y ejecutada con la cómplice participación en los episodios arriba descritos, por por periodistas como Beatriz Adrián, quién demuestra así una vez más que tener un título universitario para ejercer la Comunícación, no es óbice para realizarla de la manera más profesionalmente antiética. Peor, probablemente imposible.
Por otra parte, agregamos a la larga cadena de denuncias sobre agresiones contra comunicador@s expuestos por apegarse a trasmitir la verdad, la perpetrada contra Germán Oliveros, corresponsal de Venezolana de Televisión en el estado Táchira, quien fuese víctima junto al camarógrafo Andrés Belisario y varios periodistas más, de la brutalidad policial practicada en la comandancia de ese cuerpo cuando esperaban la salida de los 25 policías, acusados de asesinar a 3 personas dos semanas atrás; agresión en concordante línea con la política represiva emprendida por el actual gobernador desde que tomó posesión de su cargo y ante la cual expresamos nuestro más contundente repudio
Pero sí aborrecibles son las manifestaciones de esa violencia fascista que pretende silenciar la labor periodística comprometida con la difusión de la verdad, también lo son las actuaciones antiéticas del ejercicio comunicacional. Las comunicadoras y comunicadores de nuestro país, practicantes de un ejercicio honesto y responsable, exigimos a es@s que con su vergonzosa conducta (lamentablemente potenciada por el poder de difusión de la mediática empresarial) rebajan la loable labor que cotidianamente hacemos, respeto por los valores éticos contemplados en nuestro Código
¡No más cabida para la manipulación, la tergiversación y los montajes mediáticos, todos, despreciables variantes de la mentira!!
