Proponen declarar la arepa como patrimonio cultural de la nación

Para preservar el carácter nacional de la arepa, el economista Andrés Giussepe propuso en el Primer Congreso de la Patria, Capítulo Ingenieros y Arquitectos que este sello distintivo de nuestras costumbres gastronómica sea declarada patrimonio cultural de la nación, reseñó el diario Últimas Noticias, de fecha 30 de noviembre de 2016. El objetivo de este planteamiento persigue derrotar la estrategia que algunos sectores opositores utilizan de usar éste alimento fundamental de los venezolanos como arma política para provocar la desestabilización de la economía.

Texto: Prensa MPPC y Alba Ciudad

“Empresas Polar viene utilizando la arepa con fines políticos electorales y han presionado al Gobierno para que suba los precios de la harina de maíz precocida cuando todo el mundo sabe que ellos han inducido la inflación en los bienes de primera necesidad mediante una guerra económica”, expresó Giussepe.

Otro punto sugerido por las organizaciones de profesionales y técnicos venezolanos es la nacionalización de la industria de maíz precocida y todos los sectores económicos conexos a la actividad.

Luis Caballero Mejías: Un ingeniero no reconocido

Aunque los venezolanos llevan toda su vida comiendo y disgustando la arepa en sus diferentes presentaciones, son pocos los que saben cuál es la verdadera historia de la industrialización de las harina de maíz precocida, un factor importante para que este plato tradicional pudiera estar al alcance de todas y todos ahorrándose el largo proceso del pilado del maíz.

Ciertas grandes empresas se atribuyen la popularización de la harina de maíz precocida en el territorio, pero fue el ingeniero mecánico Luis Caballero Mejías quien se dedicó a construir la metodología que, con el tiempo, suplantó la forma tradicional de hacer arepa con maíz pilado.

Bajo la patente N° 5.176 del año 1954, este hombre registró la harina de maíz precocida con la marca “La Arepera”, según la Ley de Propiedad Industrial y Comercial, ante el Ministerio de Fomento N° 271, mes 7, Registro General 5.176, de fecha 04-06-1954.

Lamentablemente, después de esto, el producto no llegó a comercializarse, pese a que el ingeniero dio los primeros pasos para la compra o construcción del edificio donde se llevaría a cabo la producción industrial. Sin embargo, Caballero Mejías con el apoyo de algunos amigos socios sí logró sacar al mercado algunos empaques que describían la nueva manera de hacer las arepas en menos tiempo.

Al parecer, por problemas de diversa índole el entonces dictador Marcos Pérez Jiménez se enemistó con Caballero Mejías, debiendo abandonar la dirección de la Escuela Técnica Industrial, ubicada en la hoy Facultad de Ciencias de la UCV. También prohibió que cualquier empresa le diera trabajo. Además, Caballero Mejías fue afectado por un grave cáncer, lo que lo hizo pasar por momentos muy difíciles a él y su familia.

Finalmente, la patente fue vendida por Mejías a la familia Mendoza, que la aprovechó para desarrollar y popularizar la harina de maíz precocida hoy conocida como “Harina PAN”, aunque pocos créditos se le dieron al creador original del método de industrialización.

Las distintas maneras de preparar “La Arepera” -frita, asada, salada o dulce-, todas recetas que le regalo su tía María Caballero, quien fue la que por primera vez usó el producto, siguen siendo las opciones más clásicas para comer este alimento, que en futuro puede llegar a convertirse en patrimonio cultural de la nación.

En 1974, tras vencer el período de exclusividad de la patente, aparecieron nuevas empresas que también comercializaron la harina de maíz precocida con otras marcas.

Luis Caballero Mejías nació el 12 de diciembre de 1903 en Caracas, y murió el 12 de octubre de 1959 en las misma ciudad.

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