Desde el viernes “estarán sonando, vayan a ver los quitiplás que toca Belén”

53La película comienza con una hoja de vida sencilla, escrita a máquina con los datos principales de Belén María Palacios, nacida el 26 de enero de 1937 en Tapipa, estado Miranda. Llegó hasta tercer grado de educación primaria y se despeñaba como agricultora de cacao. También dice la hoja de vida que aprendió con su abuela a tocar los quitiplás, aproximadamente a los nueve años de edad.

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Texto: Correo del Orinoco

Posteriormente la pantalla va a negro y mientras se muestran los créditos se escucha una voz que le pregunta a esta cultora declarada Patrimonio Cultural, ¿cómo comenzaría una película sobre Belén? “Comenzaría con una niña”, responde ella. “¿Y si no hay imágenes de Belén cuando era niña?”, le repreguntan. “¿¡Y el arte no se hizo para imaginar, pues!?”, replica la agricultora. “¿Y cómo terminaría la película?”. “Terminaría con la muerte”, responde Belén con esa sinceridad impúdica de las niñas y los niños.

La muerte para empezar

Por el contrario, es justamente con la muerte de Belén el comienzo definitivo de este documental homónimo de la realizadora y antropóloga Adriana Vila Guevara, que se estrenará en las salas comerciales del país desde este próximo viernes 7 de octubre, a cinco días de cumplirse los siete años de la siembra de esta cultora portadora de las traiciones afrovenezolanas que, a decir de la directora del largometraje, fue considera por muchos, dentro y fuera de Venezuela como una suerte de reina madre africana.

Desde esa muerte, la película va recogiendo todo el legado que dejó la cultora en lugares como el corazón de quienes la rodearon y aprendieron de ella, en su pueblo y especialmente en los grandes escenarios y rincones donde interpretó y enseñó a tocar los quitiplás, no solo como una manera de expresión sino como un puente para conectarse con nuestras raíces, con la esencia afro que forma parte de nuestra identidad.

En este sentido Belén es una película sobre la energía vital de una mujer, una potencia que parece incrementarse con ausencia. Con un estilo narrativo original y creativo, Vila Guevara muestra los espacios que ocupó Belén María Palacios, la memoria que dejó. La fuerza del sonido de sus quitiplás con los cuales trasmitió su sabiduría y su sentimiento.

Belén nos habla también de un espíritu que invadió las almas y vidas de muchas personas. Es la historia sobre cómo una mujer humilde y sencilla inspiró y removió con acciones auténticas y simples la vida de muchas personas, dentro y fuera del país.

La película de la película

El largometraje rescata el valor narrativo de imágenes de archivo no profesionales, no solamente para contar parte de la vida y obra de Belén. Al mismo tiempo, Vila Guevara despliega su talento narrativo para mostrar también elementos tradicionales que forman parte de nuestra identidad, la influencia e impacto de las raíces afro que nos definen, la omnipresencia del cacao en nuestra comunidad más cercana a esos orígenes afro, el rol de la mujer en un sentido amplio de la cultura popular venezolana, así como vínculos culturales que nos unen con otras naciones de nuestro continente.

Por otra parte, en un ejercicio tal vez lúdico la directora va contando, en pleno desarrollo, la historia del propio documental. Inclusive, en la misma medida que el documental va dibujando una parte de esa esencia vital de Belén, se muestra de manera recurrente a dos mujeres que van moldeando en arcilla el rostro de la cultora.

Los origenes 

Adriana Vila Guevara llegó a Belén María Palacios en 2008 cuando le tocó realizar un trabajo de campo etnográfico relacionado con la memoria y representación afrovenezolana en Tapipa. La cultora formaba parte de un grupo de percusión afrovenezolana, conformado por puras damas, llamado Eleggua en el cual Belén era la figura principal.

“Estuve viviendo con ella en Tapipa y en esa convivencia Belén, con pequeños detalles de la cotidianidad, comenzó a trasmitirme su sabiduría y decidí que tenía que volver y hacer una película sobre ella. Solo que Belén, en el 2009, murió por un infarto que le dio mientras tocaba los quitiplás”, contó la directora al Correo del Orinoco.

A pesar del dolor de la perdida física de Belén, Vila Guevara decidió hacer igualmente la película no solo sobre lo que hizo en vida “sino sobre lo que descubrí que seguía haciendo después de muerta. Ella se convirtió en un espiritual que seguía aconsejando, de alguna manera seguía trasmitiendo su sabiduría”, apuntó. Recurrió entonces a imágenes que ella misma había registrado durante su estudio etnográfico, a videos aficionados de gente de Tapipa y materiales audiovisuales de unas giras internacionales de Eleggua en Estados Unidos, Puerto Rico y Ecuador, capturadas por el director de la agrupación, Alexis Machado.

Vila Guevara también tuvo acceso a imágenes, en un formato ya más profesional, registradas en los escenarios internacionales donde Belén participó con Eleggua. Aquí fue cuando la directora aprovechó la oportunidad para entrevistar a figuras internacionales, principalmente músicos, que compartieron y se impregnaron de la energía de Belén.

En ese proceso de búsqueda la directora encontró una infinidad de claves y secretos sobre la percepción que la gente tenía sobre Belén, tanto desde la perspectiva de las vecinas y los vecinos de su pueblo como desde el punto de vista internacional aportado por personalidades cercanas al arte y a las tradiciones de raíz afro que supieron apreciar y enriquecerse espiritualmente con la energía de Belén.

Belén, explicó la realizadora, es solo una versión de tantas historias que se pueden construir con aproximadamente 370 horas de material audiovisual, entre el encontrado y el registrado personalmente, sobre la vida, la obra y potencia de Belén Palacios.

“El objetivo era entrecortar las formula para trasmitir mínimamente esa fuerza de Belén, no solo un legado sino su fuerza, su potencia. Lograr eso ese objetivo a través de la emoción, fue un verdadero reto. La intención es que el público se emocione y que se quede mucho tiempo con esta historia, que se intereses por saber más sobre Belén, que resuene. Si algo de eso se logra con esta película. Entonces el objetivo será cumplido”, reveló la directora.

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