Disertaron sobre burguesía y política en el Archivo General de la Nación

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Foto: Elda Briceño

El Archivo General de la Nación Francisco de Miranda fue el espacio en el que la mañana de este jueves se ofreció la primera de las 10 clases magistrales de la Cátedra de Historia Insurgente Federico Brito Figueroa, que ofrecen el Centro Nacional de Historia, el Archivo General de la Nación y la Red de Historia, Memoria y Patrimonio.

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Texto: Ciudad CCS (Verónica Abreu Roa) 

El encuentro, que busca ser un espacio para impulsar debates en torno a nuestra historia patria y su relación con el presente, estuvo a cargo del historiador, docente y diplomático Samuel Moncada, cuya exposición llevó por título Empresarios y política en la Venezuela del siglo XX.

El historiador planteó la relación entre los poderes económico y político del siglo XX, que para él ha significado un problema permanente de la sociedad venezolana y una vía para entender el presente y saber qué pasará en el futuro.

El ponente explicó con datos históricos cómo “la clase dominante”, generalmente conquistaba el poder económico mas no el político. “Los burgueses son gente con dinero, con propiedad, lo que llaman la propiedad de los medios de producción, con capital, con empresas, pero no los veo como la clase dominante desde el punto de vista político”, refirió.

Los golpes de Estado ocurridos en 1945 contra Isaías Medina Angarita y en 1948 contra Rómulo Gallegos, así como el asesinato de Delgado Chalbaud en 1950 y la entrada al poder de Marcos Pérez Jiménez, dos años más tarde, fueron los escenarios desde los cuales el orador relató el papel que jugaron los empresarios para luego compararlos con los hechos ocurridos el 11 de abril del año 2002. La finalidad: entender la cultura política venezolana y responder a las interrogantes sobre cuál ha sido el papel histórico de estos golpes, qué nos han dejado y si hoy estamos en peligro de vulneración de la legitimidad institucional establecida en un Estado.

Al respecto, el estudioso destacó que durante el período que va desde la independencia hasta la separación de Venezuela de la Gran Colombia (1830-1958), Venezuela tuvo solo nueve años de gobiernos civiles, más de 21 constituciones, decenas de movimientos armados e incontable cantidad de conspiraciones, sobre las cuales especificó el período de Acción Democrática de 1945 a 1948, en el cual hubo nueve conjuras militares para derrocar al Gobierno, tiempo después del cual continuaron los complots.

Foto: Elda Briceño

Foto: Elda Briceño

Con ello, Moncada dejó claro que una de las características del sistema político venezolano de los siglos XIX y XX fue su inestabilidad, proveniente en gran parte de la violencia militar con la que era común arreglar los problemas políticos en aquel entonces.

“En el siglo XIX y XX, si usted no tenía armas, control o influencia sobre las armas, no podía ser parte de la política”, aseguró.

Asimismo aseveró que esta norma trajo consigo graves consecuencias vinculadas con la corrupción, el abuso de poder, la idea de que el mando es para enriquecerse, entre otros males que se convirtieron en parte de nuestro devenir histórico.

Otra de las secuelas que provino de estas costumbres fue la debilidad del Estado, ya que mostraba flaquezas desde el punto de vista institucional.

“Un Estado fuerte es un Estado capaz de cumplir con sus propias leyes y sus propias órdenes”, dijo.

La precariedad en la capacidad burocrática de aquellos tiempos, entiéndase: funcionarios y profesionales que se encargaban de los cobros de impuestos, procesos penales, administración de la ley y aduanas, fue la razón por la que los militares se hicieron del poder.

Manifestó que la toma del poder por parte de caudillos, situación repetida en América Latina, forma gran parte del problema porque en vez de ser la República gobernada por leyes es una República de hombres fuertes.

“Y el caudillo es una persona que concentra en sí no solo los poderes legales, sino la capacidad de abusar del poder; es un hombre que controla, que es el máximo líder militar, político, social y económico”, añadió, colocando como referencia a José Antonio Páez, a Antonio Guzmán Blanco y a Juan Vicente Gómez.

Moncada afirmó que el cambio se inició luego de la muerte de Gómez, quien partió siendo el más rico y temido de Venezuela, posteriormente expropiado por la vasta cantidad de bienes que atesoraba.

“Nada más ese hecho tan sencillo convirtió al Estado en el agente económico más poderoso de Venezuela, sin siquiera tomar en cuenta todavía si le entraba el ingreso petrolero o no”, sostuvo.

El profesor calificó entonces el poder en aquella época como caníbal, predatorio y peligroso, al cual se llegaba por las armas y era un peligro salir de él.a438a964-792f-4eca-8590-e25739db727f

Otro de los aspectos planteados fue el tema petrolero, que trajo consigo cambios e ingreso de dineroque convierte al Estado en el más poderoso agente económico.

Explicó que quienes concentraban el poder económico comenzaron a interesarse por estar cerca de los poderes gobernantes para beneficiarse, mantener sus riquezas y aumentarlas en medio de una política predatoria.

Sin embargo, aunque estos beneficios son transitorios y duran el tiempo que duren los gobiernos, los ricos buscan estrategias para engancharse y adular al nuevo gobernante, añadió.

Indicó con la llegada del Comandante Chávez vino el fin de la IV República, del puntofijismo, así como del liderazgo y las ideas de los corruptos, que al perder contacto con los beneficios de la renta petrolera emprendieron conspiraciones que se hicieron cada vez más fuertes con la incorporación de leyes que benefician el trabajo de la tierra.

“Y el golpe de 2002, ahora sí, distinto a los anteriores, es liderizado por los empresarios”, expuso.

Todos estos hechos, aseguró, marcaron la forma de relacionarse con los poderes, convirtiéndolos en un maraña que tienen su impacto hasta el día de hoy y que a su vez se manifiestan con una serie conspiraciones que tienen su fundamento en los intereses personales de los miembros del poder económico, que insisten en perpetrarse y aumentar sus riquezas.

Difusión de ideas para el debate

La Cátedra de Historia Insurgente Federico Brito Figueroa, dirigida a estudiantes, investigadores, docentes y público en general con la finalidad de fomentar la investigación y reafirmar la conciencia histórica del pueblo venezolano, presentará un total de 10 ponencias, enfocadas en la estructura económica y sociopolítica de la historia de Venezuela. Las clases continuarán el próximo jueves 12 de mayo con la exposición de la profesora Judith Valencia: Elementos para el estudio de los grupos económicos en Venezuela en el siglo XX.

Las actividades formativas semanales seguirán el día jueves 19, ocasión en la que será el turno de Nibia Cárdenas quien participará con la conferencia Estructura morfológica de la burguesía venezolana 1936- 1945.

Hacia una historia de los grupos económicos en la Venezuela contemporánea será la presentación con la que se cerrará el mes de mayo, a cargo de Enrique Nóbrega.

Foto: Elda Briceño

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