Teatro Rosa de Caracas busca combatir los estereotipos sobre la sexodiversidad

1cefe0_900bd934e17a42c39217204a68030689El dramaturgo Bruno Mateo, en entrevista realizada en el programa Son Ara de Alba Ciudad 96.3 FM el pasado viernes, destacó que el propósito de este festival, que se realiza en el Celarg en Altamira, busca hacer reflexionar al público sobre los estereotipos denigrantes que se tienen sobre la sexodiversidad en nuestro país. “Por ejemplo, el homosexual masculino se ve como la llamada ‘loca’, excesivamente amanerado, incluso depravado que si ve a otro hombre se la lanza encima. En el caso de las femeninas homosexuales, las colocan como camioneras poco femeninas. Esas son las cosas en la que queremos que reflexionen, es decir, las personas que pertenecen a la sexodiversidad son personas que también tienen familia. Trabajan no sólo en peluquerías, poseen cargos importantes dentro del país. Eso es lo que se quiere resaltar: el lado positivo y sumarnos a la lucha de muchas organizaciones no gubernamentales (ONG) y colectivos que buscan el matrimonio igualitario”, alegó Mateo.

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Texto: Alba Ciudad (Angie Vélez)

El II Festival de Teatro Rosa de Caracas se está realizando gracias al Centro Latinoamericano de Estudios Rómulo Gallegos (Celarg) y este año cuenta con 17 agrupaciones. “Muchísimas gracias al público que ha colmado tanto la sala 2 como la sala experimental del Celarg; esa es una de las cosas que tenemos que agradecer, porque han llenado la sala”. así lo expresó Bruno Mateo en entrevista realizada en el programa Son Ara de Alba Ciudad 96.3 FM el pasado viernes.

El jueves realizaron un obra de Rubén Darío Gil, “Papá soy gay”, en la sala 2 completamente llena. La iniciativa de este festival parte de una experiencia personal de Mateo. Tiene un grupo llamado “teatro Tacodra” que pertenece al sistema cultural de culturas populares, quienes fueron invitados al Teatro Rosa celebrado en la ciudad de Bogotá en el año 2013. Allí presentaron una obra de la autoría de Mateo, llamada “Una historia inconclusa”, que trata de la relación entre un hermano transgénero y el otro transfóbico (odio a los transgénero). Hicieron una función adicional tras la petición de la presidenta de una asociación de Transgéneros de Bogotá.

Mateo, al llegar a Venezuela luego de esa experiencia, estuvo en conversación con Gabriel Galeano, director del festival de Teatro Tosa en Bogotá, planteándole la idea de replicar ese festival en nuestro país. La diferencia entre los festivales de ambos países, es que el de Colombia otorga premiación y el de Caracas no. En Colombia, ganaron el premio como mejor obra internacional y mejor actor Arandi Pérez.

A raíz de eso, empezaron las conversaciones con el dramaturgo César Rojas; a éste le gustó mucho la propuesta y se comenzó el año pasado. Tuvieron el apoyo de la Fundación para la Cultura y las Artes, se quiere seguir en el Celarg pero también se quiere llevar al centro de Caracas y al teatro Catia.

La intención de esta actividad es crear otros imaginarios partiendo desde las artes escénicas, no sólo teatro sino también danza. El próximo año se quiere tener ópera.

Reflexión sobre los estereotipos

Lo que se quiere lograr es hacer reflexionar al público sobre los estereotipos que se tienen sobre la sexodiversidad en nuestro país, manejados desde la televisión bastante denigrante. Por ejemplo, el homosexual masculino se ve como la llamada “loca”, excesivamente amanerado, incluso depravado que si ve a otro hombre se la lanza encima. En el caso de las femeninas homosexuales, las colocan como camioneras poco femeninas.

“Esas son las cosas en la que queremos que reflexionen, es decir, las personas que pertenecen a la sexodiversidad son personas que también tienen familia. Trabajan no sólo en peluquerías, poseen cargos importantes dentro del país. Eso es lo que se quiere resaltar: el lado positivo y sumarnos a la lucha de muchas organizaciones no gubernamentales (ONG) y colectivos que buscan el matrimonio igualitario”, alegó Mateo.

Hay parejas que tienen hasta 26 años conviviendo y no pueden acceder a un crédito hipotecario, inscribir a su pareja en el seguro, disfrutar de los beneficios que una para heterosexual tiene.

b344c90f-acef-41a5-9a24-1306652d9010Este año en conversaciones con Fundarte, se quiere editar las obras de los autores y autoras venezolanas que se han presentado en el festival de Teatro Rosa y las conferencias que se han realizado. Es importante resaltar que también se hacen conferencias para academizar el hecho del asunto homosexual.

Esa es la tergiversación que se estudia en la academia: se estudia la homosexualidad como un problema. “El problema no es la homosexualidad, es la homofobia. No tiene por qué ser un problema, solo es cuestión de gustos, es una decisión de vida”.

Indicó que aplauden palabras del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien dijo: “¿por qué él se va a oponer a que a otro se empate con quien le de la gana?”. Con este tipo de cosas es con lo que se quiere reflexionar, con el problema de la sexualidad censurada, que viene a partir de religiones que prohíben de alguna manera este tema.

Mateo convocó a las mujeres que escriban y a las dramaturgas ya consolidadas, que escriban sobre las mujeres; no sólo sobre el lesbianismo sino a nivel general. Esta invitación la hace porque considera que tuvieron una falla en esta edición del festival, ya que no se han presentado obras en torno a este tema escrita por mujeres sino desde el punto de vista masculino.

Red de Arte diverso

Es un colectivo que ha decidido impulsar la reflexión acerca de la discriminación por la homofobia, analizando en qué espacio laboral se le ha permitido y reconocido a la disidencia sexual estar visiblemente. La industria cultural que recoge las bellas artes también parte de lo tradicional, de las culturas populares. También todo lo que tiene que ver con los medios de difusión. Así lo explicó Victor Fernández, encargado de este colectivo en el programa Son Ara.

“Haciendo una mirada más amplia, laboralmente hay una aceptación hay una tolerancia por lo menos. Los que están en la industria cultural, no están aprovechando ese espacio para contar su historia, se cuenta la historia normada, anormada y se fortalece la idea de quien los oprime y de quien los conoce. Fernández coloca como ejemplo el caso de las misses como un caso de masificación: “es la mujer llevada objeto, esa construcción de una mujer que no existe, es un maniquí. La hacen unos hombres, por lo general sumidos homosexuales”.

“Son unos hombres oprimidos por el sistema machista, que como no son masculinos, son débiles. Y por ser débiles son traidores, permanentemente señalados. Esos hombres no necesariamente son homosexuales, pero conectados con su feminidad hacen de una sensibilidad particular que puede ser un talento, una reproducción o una construcción de una mujer cosificada llevada a objeto. El macho, que es quien consume ese producto, se complace de eso. Es como la famosa marca de cervezas, en la que todas sus modelos han sido o serán mises, ya que es un referente imaginario del deber ser estético de la mujer”, dijo en torno a la publicidad que usan las cervezas de las Empresas Polar.

Otro ejemplo son los guiones de las novelas: no se ven novelas venezolanas con una relación explícita homosexual, a diferencia de otros países como España. De repente hay una mayor apertura con el tema racial, ahora se ven anclas en los noticieros más parecidos a nosotros. En este tema de la homesexualidad, Fernández considera que aún estamos muy crudos .

Destaca que la idea de esta red es convocar a artistas, productores y dramaturgos: todo aquél que considere que desde su producción cultural puede comenzar a construir narrativas de la cotidianidad y que no siga reproduciendo un imaginario de sociedad que no somos, ya que no sólo hace daño a quienes no se ven reflejados en una pantalla de televisión, el cine y el teatro. “Nos hace daño a todos, porque nos están contando algo que nos somos. Entonces, es una relación muy esquizofrénica porque estás deseando ser algo que no eres y eso choca permanentemente con tu sensación de placer. Porque uno quiere sentirse reconocido y uno quiere ser parte de la creación de la sociedad”.

Planifican para 2016 el Festival “Caracas Libre de Homofobia” con la idea de tomar los espacios públicos siguiendo el ejemplo de Bruno con el festival de Teatro Rosa.

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