Reinaldo Iturriza: Los Consejos Presidenciales son una apuesta hacia el Gobierno Popular

14 abril, 2015

CBIMVTuWkAA6ip0.jpg:largePara el Ministro del Poder Popular para la Cultura es entendible que el pueblo venezolano esté inconforme por los problemas de escasez y acaparamiento de productos: a los ciudadanos les parece una falta de respeto hacer colas cuando tienen la capacidad de adquirir los bienes de primera necesidad. “La cosa es cómo tú traduces esa molestia. Es lo que hizo el Comandante Chávez, esa rabia —expresada en El Caracazo— se subjetivizó, se convirtió en sujeto político: el chavismo, que es lo que tiene en pie este proceso venezolano. Si el pueblo le plantea problemas al Gobierno, si te exige que nos sentemos a solucionarlo, es porque hay una firme creencia en la posibilidad de resolverlo colectivamente”, aseguró el mandatario. En ese contexto es que adquieren significación histórica los Consejos Presidenciales.

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Prensa MPPC (Laura Farina / Fotos: Óscar Arria)

Las revoluciones suelen tener, luego de su punto álgido, un momento de estancamiento, así ha sucedido a lo largo de la historia. Frente a ese desafío, y con el latente dolor de la ausencia física del Comandante Hugo Chávez, el presidente Nicolás Maduro parió una idea que exige un trabajo constante, pertinaz y de mucha audacia: los Consejos Presidenciales. Esta apuesta política hacia un Gobierno Popular, un Pueblo Presidente, fue tema de conversación con Reinaldo Iturriza, ministro del Poder Popular para la Cultura.

“Antes de la Revolución venezolana han habido muchas otras, y si algo ha pasado con todas las revoluciones es que tienden a detenerse, a burocratizarse, a anquilosarse. Hay gente que se acomoda y se olvida de los motivos por los que estaba luchando porque ya resolvieron su vida, se olvidan de todo lo que nos queda por delante. A partir de ese fenómeno hay una lectura no sólo pesimista, sino profundamente conservadora sobre las revoluciones”, aseguró Iturriza.

Según el Ministro, la revolución que se inició en Francia en 1789, fundó casi toda la filosofía política posterior, incluyendo a Marx y a la Sociología. “En cinco años pasó lo que sucede en cien, doscientos, trescientos años. Es verdaderamente fascinante, un momento de ebullición del pensamiento en todos los órdenes, es un momento histórico que pare ciencias”, explicó la máxima autoridad del Ministerio para la Cultura.

Toda esa capacidad de transformación, la derrota del absolutismo, el surgimiento de corrientes radicales de pensamiento, la creación de un sinnúmero de expresiones culturales, parece frenarse —así lo plantea la historia oficial— con la imposición de Napoleón Bonaparte.

“Frente a esos lugares comunes, a esa lectura tan conservadora, los pueblos siempre se rebelan. Hay momentos de sincronía entre la micro y la macropolítica y todo cambia, pero en el nivel micropolítico las sociedades están permanentemente cambiando, y hay un momento en que la acumulación de fuerzas es tal que tiene un impacto muy grande en el nivel macro y transforma las instituciones”, aseveró Iturriza.

Traída esa lectura a la Revolución Bolivariana, a la Venezuela del siglo XXI, el auge renovador murió con sus primeros años. “Aquí buena parte de la izquierda ni siquiera creía en Chávez, ni siquiera creía que aquí se podía hacer una revolución; después medio se convence; ya en 2002, o eres chavista o eres antichavista. Más tarde vivimos cosas que nunca en nuestra vida hubiésemos creído posible: derrotar un golpe de Estado, resistir dos meses de paro y sabotaje petrolero. De repente todo fue posible, ni siquiera sabíamos qué era Pdvsa, no sabíamos qué pasaba ahí y un mes después tuvimos el control de Pdvsa. Es decir, aquí se transformó esta sociedad, cambió radicalmente porque ya se había producido un cambio en la mentalidad de la gente”, afirmó el Ministro.

Con la partida física del Comandante Chávez, algunos decretaron la derrota del camino socialista. Otros presumieron que se administraría —pocos más, pocos menos— su legado. “Desde 1999 vienen diciendo que la Revolución fracasó, y la Revolución no se acaba. Esa es una visión muy superficial, muy maniquea, que no le hace justicia a lo que sigue aconteciendo en Venezuela. Los gringos son los que la tienen más clara, porque sino no nos estuvieran diciendo que somos una amenaza”, expresó Iturriza.

Frente a la ausencia del decir certero de Hugo Chávez, ante la agresión imperialista y la guerra económica, psicológica y comunicacional, la unidad popular y el control sobre las instituciones se convierten en aspectos fundamentales para las fuerzas bolivarianas.

En este momento “la estabilidad es revolucionaria, porque la presión para que se divida el movimiento revolucionario, el chavismo, está a la orden del día. Eso lo dijo el Comandante Chávez el 8 de diciembre: ‘Aquí van a venir episodios tras episodios de intriga, de provocaciones, de intentos sistemáticos de dividir a las fuerzas revolucionarias’. Nosotros tenemos que, por sobre todas las cosas, permanecer unidos”, insistió el Ministro.

Resistir y avanzar

A pesar de las múltiples dificultades que atraviesa el proceso venezolano, Nicolás Maduro ha renovado la apuesta con la creación de los Consejos Presidenciales, donde los distintos actores del socialismo del siglo XXI proponen, discuten, sugieren y generan políticas públicas. Ya se ha puesto en marcha esta iniciativa entre comuneros y comuneras, cultores y cultoras, campesinos y campesinas, pescadores y pescadoras, obreros y obreras, indígenas, personas con discapacidad, estudiantes y jóvenes.

“Por eso me parece tan positivo que el Presidente esté hablando de sistema de Gobierno Popular; lo que está haciendo no es solamente garantizar la continuidad del proceso, sino profundizarlo”, sugirió Iturriza.

Para el Ministro del Poder Popular para la Cultura es entendible que el pueblo venezolano esté inconforme por los problemas de escasez y acaparamiento de productos: a los ciudadanos les parece una falta de respeto hacer colas cuando tienen la capacidad de adquirir los bienes de primera necesidad.

La cosa es cómo tú traduces esa molestia. Es lo que hizo el Comandante Chávez, esa rabia —expresada en El Caracazo— se subjetivizó, se convirtió en sujeto político: el chavismo, que es lo que tiene en pie este proceso venezolano. Si el pueblo le plantea problemas al Gobierno, si te exige que nos sentemos a solucionarlo, es porque hay una firme creencia en la posibilidad de resolverlo colectivamente”, aseguró el mandatario.

En ese contexto es que adquieren significación histórica los Consejos Presidenciales. Cuando era tan difícil asumir la iniciativa política, luego del fallecimiento de Hugo Chávez, Nicolás Maduro lanzó esa propuesta que convertir al pueblo en presidente.

“Me parece que el presidente Nicolás Maduro es chavista en todo el sentido del término, entiende que la política no es esperar a ver qué nos va a pasar, sino que hay que estar siempre un paso adelante. El Consejo Presidencial expresa la necesidad que tienen los pueblos en revolución de estar siempre un paso adelante”, concluyó Reinaldo Iturriza.

El poder al pueblo, un legado de Chávez

Muchos fueron los que se sintieron interpelados, incluso emocionados, cuando el pasado martes el presidente Nicolás Maduro mostró en su programa de televisión, Contacto con Maduro, un fragmento de la intervención de Hugo Chávez en la Cumbre de la OEA de 2005, aquella en donde mandó a su sitio al Área de Libre Comercio de las Américas (Alca).

“Nosotros somos simples representantes de unos pueblos […]. Tenemos una reserva en torno al término democracia representativa, pedimos que se incorpore el término democracia representativa y participativa. Democracia es cosa de pueblo, no es cosa de élites”, había expresado el Comandante, al proponer un referéndum que recorriera toda América para consultar al pueblo acerca del Alca. En frente, la mirada desorbitada del entonces canciller canadiense, Pierre Pettigrew.

Aquellas palabras, enunciadas frente a una Cumbre que tenía como principal centro de atracción al promotor de guerras como las de Irak y Afganistán, George W. Bush, reflejaron la coherencia y valentía del máximo representante venezolano.

Haber escuchado ese discurso “fue un momento conmovedor. Lo curioso es que percibo que fue algo colectivo. Yo lo vi ahí, me dolió mucho no tenerlo. Nos habla del gran compromiso que tenemos quienes asumimos responsabilidades en el Gobierno”, expresó Reinaldo Iturriza.

Una década después de la Cumbre de la OEA en Mar del Plata, y en el contexto de una nueva agresión imperialista, las ideas vivas de Hugo Chávez resuenan entre quienes siguen creyendo en la fuerza colectiva de un pueblo consciente.

“Sabemos lo que significó para nosotros, pero verlo diez años antes diciendo las cosas que decía. Yo recuerdo lo que nosotros sentíamos hace diez años escuchándolo, uno recuerda esa energía, uno se sentía completamente reivindicado. No solamente expresaba las consignas históricas, sumó otras que ni siquiera habíamos pensado”, comentó el Ministro.

Ese sentimiento se convirtió en compromiso. El pedido de Hugo Chávez de convertir la democracia representativa en participativa tiene en los Consejos Presidenciales su máxima esperanza.

 

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