Mujeres yukpas piden a Chávez se concrete la entrega de sus tierras


Zenaida Romero tiene 20 años y un bebé, Eudes, de apenas un año. Cuando habla lo mira y revela su temor de que en el futuro su destino sea similar al del bisabuelo, el abuelo o sus tíos varones. Ella es parte de la comunidad Chaptapa, de la etnia indígena yukpa, asentada en la Sierra de Perijá, en el estado Zulia, donde su padre, Sabino, es el cacique. Cuenta, como a ella le han contado, que su abuelo fue golpeado por hacendados desde los 15 años, y sabe que eso mismo ha venido pasando con su padre. Y también con sus hermanos y jóvenes de su edad.


Texto: CiudadCCS

“No quiero que cuando crezca pueda ser asesinado”, y alguien que le acompaña explica que una de sus hermanas ha perdido a dos esposos que cayeron víctimas de la violencia generada por ganaderos y sicarios. La historia de los yukpas ha estado marcada por terribles agresiones desde la colonia por parte de hacendados que han ocupado sus tierras y los han desplazado hacia las áreas más altas de la Sierra.

LUCHA POR EL TERRITORIO

Zenaida vino a Caracas con el fin de contarle a todo el país sobre la necesidad de que se les devuelva su territorio. Así lo establece la Constitución Nacional aprobada en 1999, y ya hay una demarcación, que aunque ha sido cuestionada, establece una primera definición sobre el tema.

Por eso pide al presidente Hugo Chávez, en quien confía plenamente, que se paguen las indemnizaciones a ganaderos y ocupantes y se les desaloje del área para que pueda ser usada por los yukpas. Zenaida dice que su pueblo quiere tranquilidad y paz para sembrar y criar, y ver crecer a su hijo varón sin el temor de que sea apaleado o abaleado por algún ganadero de la zona. Sólo este año siete hombres jóvenes de su comunidad han sido asesinados en el conflicto.

Ella misma se recupera de la lesión causada por una bala el pasado 15 de octubre durante la ocupación de la hacienda Medellín. Los disparos los hicieron sicarios. El Ejército no disparó pero no intervino en su defensa, recuerda con tristeza.

Maestra bilingüe e intercultural

Zenaida Romero enseña. Es una maestra en una especie de escuela que ella misma logró poner en marcha en su comunidad de Chaptapa. Atiende a 30 niños con edades comprendidas entre los 7 y los 12 años. Allí les enseña la cultura yukpa, así como la lengua de su pueblo.

Pero también les enseña castellano. A hablarlo, leerlo y escribirlo. La exclusión es mayor para quienes no lo manejen y no se puedan relacionar con el entorno. Antes las pocas escuelas estaban a cargo de misioneros católicos y eran atendidas por maestros occidentales.

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