Cuba publica diario inédito del Che Guevara en la Sierra Maestra

Foto: Archivo

Este lunes se publicó en Cuba el diario inédito del argentino Ernesto Che Guevara durante su campaña guerrillera en la Sierra Maestra (1956-1958). El texto se titula “Diario de un combatiente”. El libro recoge momentos de la lucha armada en Cuba, desde la llegada del yate Granma, el 2 de diciembre de 1956, hasta el triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro, el 1 de enero de 1959. Hoy se cumple un aniversario de su nacimiento.


Texto: Correo del Orinoco, Ciudad CCS y Agencias

La publicación la realizó la editorial australiana Ocean Press/Ocean Sur; la obra fue preparada por el Centro de Estudios Che Guevara, que dirige la viuda del revolucionario Aleida March. Al respecto, una nota de la agencia internacional AFP comenta que la publicación posee un “alto valor testimonial y humano”.

El libro "Diario de un Combatiente"

El texto tiene un carácter inédito hasta hoy, cuenta con 303 páginas que incluyen 40 de fotos y facsimilares, y su lanzamiento transcurrirá en el Centro de Prensa Internacional, según una nota del Centro de Estudios Che Guevara.

Hasta ahora, el diario mundialmente conocido del Che es el de su campaña en Bolivia, donde murió el 9 de octubre de 1967 ejecutado por un militar boliviano, tras ser capturado un día antes.

Hoy rendirán tributo al Che y a Antonio Maceo en el hotel Alba

Hoy es un día de fiesta en Latinoamérica, especialmente para el pueblo cubano, debido a que se celebra el aniversario del nacimiento de dos figuras vinculadas a su emancipación: el del Guerrillero Heroico, Ernesto Che Guevara, y el del Titán de Bronce, Antonio Maceo. Por esta razón, en Caracas, la embajada de ese país organizó un par de actividades en el Salón Bicentenario del hotel Alba.

El evento arrancará a partir de las tres de la tarde con la inauguración de la exposición fotográfica Che Comandante del Alba, conformada por 24 imágenes que retrataron momentos de la vida y lucha del Guerrillero Heroico, según informaron desde el Departamento de Cultura de la embajada cubana.

Luego, a las cuatro, se hará el tributo a Maceo. El homenaje consistirá en la proyección de la película Baraguá (1986), dirigida y escrita por José Massip. El filme relata una entrevista celebrada entre El Titán de Bronce, quien fue mayor general del Ejército Libertador de Cuba, y el general español Arsenio Martínez Campos, a propósito de la Guerra de los Diez Años que vivió la Antilla Mayor por su independencia contra la nación ibérica entre 1868 y 1878.

Apóstol de la igualdad

Que Guevara y Maceo compartan la misma fecha de natalicio puede ser una gran casualidad o una obra del destino. Quién sabe. Lo cierto es que ambos personajes se destacaron por tener un espíritu defensor de los derechos del ser humano y una actitud patriótica. Además, la esencia combativa de ambos dejó huellas en la historia.

El Che nació en 1928 en el seno de una familia acaudalada. Nativo de Rosario, Argentina, el líder revolucionario tuvo por padres a Ernesto Guevara Lynch y a Celia de la Serna. En 1947 comenzó a cursar Medicina en Buenos Aires. Mientras estudiaba en la universidad viajó por Chile, Perú, Colombia, Bolivia y Venezuela. Obtuvo el título de doctor en 1953, según refiere el portal web www.cheguevara.com.ar.

Si se piensa en algún año clave en la vida del Guerrillero Heroico, 1954 y 1955 deben estar en el tope de la lista. Y es que en ese tiempo conoció a Antonio “Ñico” López y a Fidel Castro, personajes comprometidos con la consecución de un proceso revolucionario en Cuba, con la finalidad de avanzar hacia una verdadera justicia social y política en ese pueblo y de destituir al dictador Fulgencio Batista, se lee en la mencionada página de internet.

En ese sentido, en el portal se explica que Guevara formó parte, como médico, de la expedición del Granma, cuya misión era entrar en tierra cubana para su liberación. Una vez en la Antilla Mayor entró en combate contra las tropas de Batista. Poco a poco fue destacándose por su habilidad, lo que lo llevó a varios ascensos en el ejército rebelde hasta que lograron la victoria en 1959. Desde entonces hasta su muerte, en 1967 en Bolivia, el Che se convirtió en un apóstol de la igualdad y la justicia, pues viajó por el mundo llevando mensajes de rebeldía.

Nota editorial del “Diario de un combatiente”

El proyecto editorial de la obra del Che ha sido uno de los aportes más importantes desarrollados por el Centro de Estudios Che Guevara en su objetivo esencial de investigar, estudiar y divulgar el legado teórico y práctico que dejara el Che a lo largo de su breve pero fructífera vida de revolucionario por vocación y elección propias.

El presente libro, inédito como totalidad hasta ahora, forma parte de una escritura emblemática de la obra del Che porque siempre, desde su primera juventud, tuvo necesidad de plasmar sus vivencias personales de forma directa e inmediata a través de diarios, algunos de los cuales reúnen memorias de viaje y otros, como el que se publica, vinculado a sus acciones revolucionarias y de alto valor histórico por reflejar, no solo el papel que individualmente desempeñara, sino además por la síntesis de pensamiento que entraña recoger momentos irrepetibles de la lucha armada en Cuba, desde la llegada del yate Granma a nuestras costas el 2 de diciembre de 1956 hasta el triunfo revolucionario el 1ro. de enero de 1959, con el respeto que a su juicio merece tenerlo en cuenta para la memoria histórica de nuestros pueblos.

El Diario de un combatiente, como así lo titulara el propio Che, acerca al lector a esas primeras vivencias que va adquiriendo de la realidad cubana, de su cultura, identidad y de su realidad política, que aun cuando pasen por una línea subjetiva y parcial en sus primeros momentos al no dominar en toda su magnitud esa realidad, la manera en que plasma los acontecimientos y el perfil de la gama de personajes que brotan de sus páginas, expresa con total exactitud el respeto y la entrega por el compromiso adquirido en aras de contribuir a la liberación del pueblo cubano.

En sus páginas se encuentra el estilo sintético, a veces irónico, sencillo pero a la vez preciso y por sobre todo el apego a la verdad histórica, más allá de que se pueda estar o no de acuerdo con algunas observaciones o afirmaciones, las que a su vez van cobrando un mayor relieve y hondura en la medida que él mismo conoce e indaga sobre nuestra realidad y entorno y su visión analítica se complejiza y se vuelve cada vez más comprometida con la causa que defiende. Incluso, en un texto tan personal e íntimo, no aflora, excepto en algunos detalles, su condición de extranjero, porque sus apreciaciones no están encaminadas a comparaciones de esa índole, lo que fuera reciprocado por los combatientes cubanos cuando en una ocasión se perdiera en el monte y al llegar al campamento sintiera desde su yo más profundo que: «La gente me recibió con un aplauso espontáneo […]. El recibimiento de todos fue muy afectuoso».

Las breves anotaciones, como afirmara en algún momento, son notas muy escuetas para su uso personal al no tener tiempo en aquellos momentos de desarrollarlas, sin embargo a través de los detalles narrados sobre la vida en campaña, los combates o simples escaramuzas, así como la tragedia de la muerte ante compañeros caídos, se respira un aire de verdad histórica como instara, en el Prólogo que escribiera en Pasajes de la guerra revolucionaria, a todo el que se decidiera a escribir sobre sucesos en los que llegó a participar.

Las pequeñas libretas en que escribió el Diario… constituyeron la base nutricia para la redacción posterior de los mundialmente conocidosPasajes de la guerra revolucionaria, los que sin dudas constituyen un punto de inflexión en su estilo narrativo y de madurez intelectual y política. Aunque estas no fueran las razones por las que el Diario… no se hubiera editado con anterioridad, influyeron de una manera u otra, porque a ello se suman razones aún no esclarecidas sobre versiones que explican la falta de algunas libretas y el porqué en los archivos del Centro de Estudios Che Guevara no se cuenta con la totalidad de los cuadernillos. Esa ausencia marcó una decisión que se ha extendido a nuestros días, a pesar de que se han publicado fragmentariamente algunas partes del Diario… por otras instituciones.

Una vez más, en esta labor editorial desempeñada por el Centro, la agudeza de Fidel al publicar recientemente una parte de sus memorias de la guerra, responsabilizándose por una «historia rigurosa de los acontecimientos» en su condición de conductor y jefe, nos conminó a revalorizar la publicación del Diario…, aun cuando faltan, como se ha expuesto, algunas de sus partes.

Se sometió a una revisión exhaustiva y se utilizaron libros surgidos de investigaciones de época que registran nombres y lugares precisos, con el objetivo de rectificar errores o imprecisiones cometidas por el Che, sobre todo en los primeros tiempos, como consecuencia de su desconocimiento de la geografía de las zonas en que se desenvolvieron los acontecimientos que se narran, así como nombres de combatientes y fechas en los que también existen fallas.

A pesar de posibles errores que no se hayan detectado en esta primera edición y la ausencia de páginas importantes, lo que constituyen un reto para futuras investigaciones, se trataron de suplir a través de notas y documentos históricos como una guía instrumental y de motivación para todo el que, desde una visión contemporánea, desee acercarse al significado real de una gesta que comenzó el 5 de diciembre de 1956 con su «bautismo de fuego» al decir del Che en su relato «Alegría de Pío», y que se extiende a las prolegómenos del triunfo, cuando el 26 de mayo de 1958 en un parte de guerra sobre la situación militar en Las Mercedes, Fidel escribiera: «En el ideal de la Revolución siguen viviendo los que han caído y seguirían viviendo todos los que caigan».

Centro de Estudios Che Guevara

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